
El único imputado en la causa es Marcos Aprea, quien conducía el vehículo que impactó contra Germán Appella en avenida 42. Está acusado por homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo con motor, figura prevista en el artículo 84 bis del Código Penal.
La escala penal para esa imputación prevé de 3 a 6 años de prisión cuando existen agravantes como alcoholemia igual o superior a 1 gramo por litro de sangre, fuga o falta de auxilio a la víctima, además de la correspondiente inhabilitación especial para conducir.
Durante su alegato, el fiscal José Luis Cipolletti pidió que Aprea sea condenado a 4 años y 6 meses de prisión de efectivo cumplimiento, además de 5 años y 6 meses de inhabilitación para manejar.
Por su parte, el abogado Eduardo Othacehe, en representación de la familia de Germán Appella como particular damnificado, solicitó la pena máxima prevista para la figura penal: 6 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir.
El pedido de la querella fue acompañado afuera del Tribunal Criminal N° 1 por familiares, allegados, docentes, alumnos y vecinos que se acercaron desde temprano para acompañar a la familia Appella bajo la consigna “Justicia por Germán”.
Luego fue el turno del alegato de Julio Razona, abogado defensor de Marcos Aprea. En su exposición, sostuvo que el procedimiento realizado durante y después del hecho estuvo mal hecho y cuestionó distintos tramos de la investigación.

Razona apuntó contra el acta de procedimiento, los test de alcoholemia, las pericias de sangre y los dichos de efectivos policiales que intervinieron en el lugar. Según planteó, tanto el análisis de sangre como el alcoholímetro fueron realizados una sola vez, sin una segunda prueba de contralor.
En ese marco, pidió que se quite el agravante vinculado al alcohol y sostuvo que no hay certeza suficiente para sostenerlo.
El defensor también afirmó que Aprea nunca quiso escaparse, que intentó colaborar, que quiso llevar a Germán al hospital, que estuvo a disposición de la Justicia y que es “un ser humano de bien”. Además, planteó que no corresponde una condena de cumplimiento efectivo y pidió que se contemple su reinserción social.
Razona criticó con dureza al Ministerio Público Fiscal y le pidió al juez Ernesto Juliano que no crea en lo que definió como “falsas verdades”.
La audiencia también tuvo momentos de fuerte tensión. Las hermanas de Germán Appella se mostraron visiblemente enojadas al escuchar las palabras de perdón y arrepentimiento de Marcos Aprea, a quien le gritaron “asesino” y “mentiroso”.
Los alumnos de Germán, muchos de ellos entre lágrimas, también se hicieron escuchar durante la jornada dentro del Tribunal. Afuera, el acompañamiento social fue constante, con aplausos y el reclamo repetido de “Justicia por Germán”.
También estuvieron presentes el intendente Arturo Rojas, Mónica Boyssede, madre de Alfredo Marcenac, familiares de Mónica Nielsen, víctima de un siniestro vial, y la hermana de Florencia Spada, otra víctima de un accidente de tránsito cuyas familias aún espera justicia.

Tras finalizar la jornada de alegatos, el padre de Germán Appella habló con la prensa y expresó que quiere creer en la Justicia. También señaló que quedó conforme con el desempeño del fiscal y de los abogados que representan a la familia.
Además, sostuvo que espera una condena ejemplar por parte del juez Ernesto Juliano y dejó un mensaje dirigido a la sociedad: tomar conciencia de que quien consume alcohol no debe manejar.
La audiencia cerró con la expectativa puesta en la próxima instancia. La lectura de sentencia fue fijada para el lunes 24 de agosto, a las 13, cuando el juez Ernesto Juliano dará a conocer su decisión en el juicio por la muerte de Germán Appella.
