Por: Sebastián Sarasíbar

Sin embargo, crecer no significa simplemente levantar paredes; significa planificar con criterio técnico y sustentabilidad.
El Código de Ordenamiento Urbano (COU) nos marca la cancha a través del FOS (ocupación del suelo), el FOT (capacidad constructiva) y las densidades permitidas. Hoy vemos patrones claros:
Villa Díaz Vélez: sigue concentrando la mayor densidad y la demanda de unidades con fines de renta y turismo. Aquí la clave es optimizar m² sin asfixiar la escala del barrio, garantizando cocheras y espacios abiertos.
Barrio Parque y corredor Miguel Lillo: un FOT más restringido y la baja densidad nos exigen proyectos de baja altura, integrados al entorno natural, priorizando el verde y la baja huella ambiental.
Microcentro: consolidado con infraestructura para absorber mayor densidad, ideal para resolver la vivienda permanente.
No hay desarrollo sostenible sin servicios. La factibilidad de agua, cloacas y gas, junto con el tratamiento de pluviales, debe ser el punto de partida de cualquier masterplan.
El valor real de un lote o proyecto no está solo en su ubicación, sino en la factibilidad técnica y la capacidad de absorber demanda futura sin colapsar el entorno.
Uso mixto y una “ciudad de 5 minutos”: promover proyectos que integren vivienda, servicios y comercio en distintas zonas estratégicas para descomprimir el centro y la franja costera en temporada pico, atendiendo las distintas demandas de barrios que se fueron consolidando en forma improvisada, como Villa del Deportista, Arce, Florida, etc.
Construcción sustentable y eficiente: aislación térmica superior (DVH), eficiencia energética en espacios comunes e integración de energías limpias. La salinidad y el clima costero nos obligan a construir con máxima calidad constructiva.
Consolidar Quequén con identidad propia: impulsar el crecimiento de Quequén con estándares residenciales, gastronómicos y turísticos de baja densidad, cuidando su perfil natural y sus vistas icónicas.

Seguridad jurídica y rigor profesional: cada desarrollo debe nacer con un análisis profundo de normativas, indicadores y títulos para cuidar el patrimonio de los inversores y la calidad de vida de los vecinos.
El futuro de Necochea debe dejar de improvisarse: se proyecta y se construye con responsabilidad.
Sebastián Sarasíbar
Mart. y corredor público (312)
Oficinas: 54 2831
Miembro de CAIR