domingo 23 de agosto de 2026 - Edición Nº3612

Arte y Cultura | 23 ago 2026

ROCK Y FÚTBOL

Blackmore y Maradona: el encuentro que nunca pudo ser

08:06 |El ex guitarrista de Deep Purple y el inolvidable futbolista argentino pudieron haberse reunido en Buenos Aires durante 1996. Pappo, Walter Giardino y un llamado telefónico forman parte de una historia que, tres décadas después, todavía oscila entre la anécdota y la leyenda.


Por: Pablo Skorupski

Volvió una noche… y vaya si lo esperaron. El pasado 12 de agosto, Ritchie Blackmore volvió a tocar junto a Deep Purple después de 33 años de distanciamiento y declaraciones cruzadas -especialmente con el vocalista Ian Gillan-.

 

Gillan y Blackmore actualmente.

 

Hoy, el mundo habla de ellos; tanto de la banda -que se encuentra presentando su flamante álbum Splat!- como del “Man in Black”, como también se conoce a Blackmore. Recordemos que Ritchie Blackmore fue guitarrista e integrante fundamental de Deep Purple entre 1968 y 1975 y entre 1984 y 1993.

Entre tanta repercusión, emotivos repasos personales y semblanzas biográficas, en el ecosistema de internet, especialmente en las redes sociales, comenzaron a surgir anécdotas vinculadas directamente a Blackmore. Algunas cuidadosamente compiladas y documentadas, otras que duermen en ese limbo lindero al mito urbano, que requiere rastreo minucioso y paciencia hasta obtener resultados convincentes.

A este segundo subgrupo pertenece el relato que indica que en 1996 Ritchie Blackmore y Diego Maradona, quienes se admiraban mutuamente, estuvieron a punto de reunirse, de poder saludarse y conversar un rato. Pero dicha cumbre, que habría resultado histórica, no pudo llevarse a cabo. Cada uno era considerado, por amplias mayorías, el mejor en su disciplina y, conociendo un poco el trasfondo de ambos personajes, hubiese sido completamente natural que se juntaran.

 

 

La pregunta que cabe ahora es si este intento de reunión fue real. Ahora bien, ¿importa eso? El mito y la verosimilitud del mismo ya son atractivos de por sí. Al desglosarlo, se revelarán más capas de esta historia.

 

Pappo, el barrio de La Paternal y un joven Maradona cautivado por el sonido de Deep Purple

Esta leyenda urbana rockera comienza a desandarse a fines de los ‘70s, en el barrio porteño de La Paternal. Si Diego Maradona estuvo cerca de reunirse con Ritchie Blackmore fue, en principio, porque existía un vínculo previo, aunque indirecto, entre el futbolista y la música de Deep Purple. Y ese reconocimiento se explica en la admiración que Diego tenía en su juventud por la banda, hecho que está documentado y cuyo intermediario no fue otro que Norberto Aníbal Napolitano, el recordado Pappo.

 

 

En el libro “Norberto Pappo Napolitano: El Rey del Blues Local”, de la colección “Protagonistas de la Cultura Argentina”, publicado por editorial Aguilar y el diario La Nación en noviembre de 2006, en la página 53 puede leerse: “El chico se llamaba Diego Armando Maradona y llegaría a ser el número uno del mundo, pero en ese entonces ni él ni Pappo lo sabían, aunque ya se veía su habilidad con la pelota. El joven jugador, junto a su representante Jorge Cyterszpiler, estacionaban a menudo un Torino naranja en la casa de Pappo. El músico los recibía siempre bien predispuesto y les prestaba algunos discos de su colección. A Diego le gustaba en especial Deep Purple”.

 

 

Pero el hecho del gusto de Diego por Deep Purple no se queda solamente en una cita de un libro biográfico institucional sin autor explícito. Ahondando un poco más, es posible encontrar esta referencia en palabras del propio Pappo durante una entrevista. Así lo consigna un pasaje de la nota publicada el 19 de julio de 1996 en el suplemento de Clarín: “Ufff... Es del barrio, si venía en un Torino hecho mierda con Jorge Cysterpiller a manguear discos de Deep Purple. Hay que dejarlo tranquilo, se está curando... de a poquito.”, respondía el Carpo ante una consulta del periodista que le preguntaba si lo conocía a Maradona.

Otra mención, por si hicieran falta más, se da en el artículo del diario Clarín titulado “Deep Purple: ¿capos de los 70?”, con fecha del 1 de septiembre de 2000. Allí, el párrafo final, exclama: “En el ideario argentino, Deep Purple fue la razón fundamental para que a fines de los 70 un talento prometedor del barrio de La Paternal le tocara el timbre a una leyenda vecina: Pappo. ‘Maradona y Jorge Cysterpiller venían en un Torino a pedirme discos de Deep Purple’, contó más de una vez El Carpo.”

Con estos testimonios, el vínculo del joven Maradona con la música de Deep Purple aparece mucho más cerca de la anécdota verídica que del mito urbano.

 

Ritchie quería conocer a Diego. ¿Qué pasó realmente?

Tras su brusco alejamiento de Deep Purple en 1993, Ritchie Blackmore rearmó y reformó su banda anterior, Rainbow, con quienes editó el álbum “Stranger in Us All” en 1995. La gira de presentación del disco los trajo por primera vez a la Argentina, el sábado 29 y domingo 30 de junio de 1996, en el Teatro Opera de Buenos Aires.

Esa fue la única oportunidad que tuvo el público argentino de ver en acción a una leyenda como Ritchie Blackmore, una visita esperada durante décadas. Allí, en el camarín del teatro, en uno de esos días de concierto, se gestó la situación, la parte fuerte de este ¿mito rockero?: Ritchie Blackmore pidió, a productores y allegados, conocer a Maradona. Trataron de cumplirle el deseo, pero no pudo ser.

 

 

Hay varias versiones de la situación, pero hay dos que resultan especialmente interesantes y, además, cuentan con testimonios documentados.

La primera es la que se publica en el número 68 de la revista Madhouse. En un recuadro en medio de un informe sobre lo que había dejado la visita de Blackmore al país, puede leerse lo siguiente: “Todo comenzó con un llamado telefónico de Ritchie a los promotores locales. Quería conocer personalmente a Maradona. Un par de días antes Diego había ido a Much Music, y se encargaron de decirle. Para sorpresa de muchos, el Diego sabía quién era Blackmore… pero no pudo ser, por muy poco. Ese fin de semana tenía concentración, jugó el sábado a la noche en Rosario, salió lesionado, el domingo 30 fue a votar y la gente casi lo aplasta de entusiasmo, así que declinó la invitación por puro agotamiento físico. Quedó para la próxima…”.

 

 

Cabe aclarar que en ese momento Maradona jugaba para Boca Juniors, en la que sería la última etapa de su carrera profesional, y que las elecciones del 30 de junio de 1996 fueron para elegir Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en las cuales se impuso Fernando de la Rúa.

Por su parte, Blackmore, un apasionado del fútbol  ya había tenido encuentros con otros futbolistas de élite, como cuando en 1990 conoció en Udine a Lothar Matthäus, en ese momento jugador del Inter de Milán.

 

 

Pues bien, hay también otra versión verosímil sobre este fallido encuentro, documentada aunque no provenga de la prensa gráfica. Es el testimonio que brindó Gabriel “Conejo” Jolivet, ex guitarrista de Dulces 16, Pappo’s Blues y Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota.

En el grupo de Facebook “The Best to Deep Purple Chile”, entre los comentarios de un posteo dedicado a Maradona y Pappo donde se discutía la veracidad sobre el fallido encuentro Maradona-Blackmore, el “Conejo” comentó desde su cuenta oficial:

“La verdad: yo estaba con Blackmore en el camarín del Opera con Rainbow en los 90s; Walter Giardino trajo sus CDs de Rata Blanca… Yo le traducía al gruñón Ritchie. Walter lo invitó a jugar fútbol 5; entonces Blackmore le pregunta: ‘¿Conocés a Maradona?’, para invitarlo a jugar… Walter llama con un teléfono satelital tipo ladrillo, atiende Diego (con quien jugaban para beneficencia en el programa de Tinelli) y le dice ‘¿Diego venís a jugar? Acá hay músico que quiere jugar al fútbol con vos!’. A lo que Diego contesta: ’¿Y quién es?’. ‘Ritchie Blackmore, ¿lo conocés?’, dice Giardino. ‘No’, dice Maradona, ‘¿de qué grupo es?’. ‘Deep Purple’ contesta Giardino… No sé quiénes son, dijo Maradona, y pregunta: ‘¿De dónde son?’. ‘Inglaterra’ dice Walter… Maradona contesta: ‘Ah.... (silencio) Decile que la próxima vez que vengan voy…’. Y así Maradona nos volvió a vengar.”

 

Giardino y Maradona.

 

Sin duda un testimonio que modifica el mito, pero lo vuelve más picante, poniendo nuevamente la rivalidad con Inglaterra en el centro de la escena.

Existen, además, versiones aún no comprobadas con fidelidad que indican que Maradona le hizo llegar a Blackmore una camiseta de Boca firmada.

El encuentro entre Ritchie Blackmore y Diego Maradona, finalmente, no pudo llevarse a cabo. ¿Mito urbano y rockero? ¿Ningún intento de acercamiento existió en realidad? Las evidencias disponibles parecen indicar lo contrario, aunque las versiones difieren en algunos detalles.

No importa demasiado a estas alturas. Este relato ya forma parte del imaginario cultural de la música en nuestro país y sus múltiples vínculos con el fútbol. Y cada tanto vuelve a comentarse, en las redes sociales, en alguna charla de bar, en alguna peña de amigos. Porque para eso están los mitos y las leyendas.

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