lunes 24 de agosto de 2026 - Edición Nº3613

Arte y Cultura | 24 ago 2026

CINE, EDUCACIÓN Y AMBIENTE

De una escuela rural a un “Woodstock ambiental”: el documental sobre fumigaciones que llega a Necochea

00:31 |"Una Canción para mi Tierra" se proyectará el lunes 7 de septiembre, a las 18, en Cines Ocean. La película reconstruye la experiencia de un maestro de música y sus alumnos, quienes transformaron la preocupación por las fumigaciones cercanas a escuelas rurales en canciones, discos y un multitudinario concierto.


El documental Una canción para mi tierra, dirigido por Mauricio Albornoz Iniesta, tendrá una función en Necochea el lunes 7 de septiembre de 2026, a las 18, en Cines Ocean, ubicado en calle 83 entre 6 y 8.

La proyección es impulsada mediante un trabajo conjunto de vecinos y organizaciones socioambientales, entre ellas Mar Libre de Petroleras y Basta de Fumigarnos Partido de Necochea.

La película dura 96 minutos y sigue al docente y músico Ramiro Lezcano en escuelas rurales de Córdoba y Santa Fe. Allí, las preguntas de los estudiantes sobre las fumigaciones, la contaminación y los desmontes dejaron de ser conversaciones aisladas para convertirse en canciones capaces de atravesar las paredes del aula.

Pero la historia no termina en una experiencia escolar. Lo que comenzó con una guitarra y un grupo de chicos terminaría reuniendo a cientos de artistas, generando tres discos y dando forma a un enorme concierto al aire libre, definido por sus protagonistas como un “Woodstock ambiental”.

La pregunta de un alumno que cambió el rumbo de la clase

El origen de la experiencia que retrata el documental está asociado a una escena tan cotidiana como inquietante.

Durante una clase en una escuela rural, uno de los estudiantes le dijo a Lezcano: “Profe, me pica la garganta”. Cerca del establecimiento, una avioneta se encontraba realizando una fumigación. Según reconstruyó posteriormente el maestro, la exposición obligó a suspender las clases durante varios días.

Lezcano había llegado a esas pequeñas escuelas con la intención de acercar la música a chicos que no contaban con un docente de la materia. Aquella situación modificó el sentido de su tarea: la guitarra podía servir no solamente para aprender melodías, sino también para expresar algo que los alumnos estaban viviendo.

Les propuse a mis alumnos transformar esa angustia en arte”, explicó el docente en una entrevista con Radio Nacional.

Así nació Canciones Urgentes para mi Tierra, un proyecto artístico y pedagógico en el que cada composición parte de una investigación realizada dentro del aula. Los estudiantes conversan sobre una problemática ambiental, escriben las letras, eligen un lenguaje musical y participan posteriormente de la grabación.

La primera aspiración era modesta: componer una canción y lograr que pudiera escucharse en alguna radio de la zona. Con el tiempo, aquella propuesta comenzó a sumar escuelas, docentes, músicos, técnicos y artistas de distintos lugares.

Canciones que incomodaron al silencio

Una canción para mi tierra no presenta a la música como una decoración para acompañar el relato. Las canciones son el centro de la historia y el instrumento que los estudiantes encuentran para intervenir en una discusión dominada habitualmente por adultos, especialistas, empresas y dirigentes políticos.

En lugar de comenzar con estadísticas o exposiciones técnicas, la película observa qué sucede cuando los chicos intentan nombrar el ambiente en el que estudian y viven. Sus letras hablan de avionetas, pesticidas, desmontes, contaminación y del derecho a crecer en un entorno saludable.

El proyecto también encontró resistencias. En comunidades cuya economía depende fuertemente de la actividad agropecuaria, cuestionar determinadas prácticas productivas puede ser interpretado como una impugnación al campo en su conjunto.

Lezcano respondió a esa tensión con una definición que atraviesa el sentido de la experiencia: “No estamos contra el campo, si nosotros, las escuelas rurales, somos el campo”, expresó durante el concierto realizado en 2023, según la crónica de Radio Universidad Nacional de Rosario.

Ese planteo puede resonar especialmente en Necochea, un distrito profundamente relacionado con la producción agropecuaria, su zona rural y la actividad portuaria. La película no elimina esa complejidad: coloca en primer plano la posibilidad de discutir el cuidado ambiental sin desconocer la identidad y el peso económico del campo.

Más de dos años de rodaje en escuelas rurales

La investigación cinematográfica comenzó en 2013, varios años antes de que el director conociera a Ramiro Lezcano. El equipo buscaba una forma de abordar las consecuencias de las fumigaciones sin realizar un documental basado únicamente en la denuncia y la angustia.

El encuentro con el proyecto educativo ocurrió en 2018. A partir de entonces, el equipo acompañó durante más de dos años el trabajo cotidiano en las escuelas, la creación de las canciones, los obstáculos y el crecimiento de una experiencia que comenzaba a trascender las comunidades donde había nacido.

La cámara no llegó cuando el proyecto ya era conocido. Estuvo presente durante el recorrido que llevó a los alumnos desde pequeñas aulas rurales hasta un escenario compartido con algunas de las figuras más importantes de la música argentina y latinoamericana.

La película muestra así un proceso real, con avances, conflictos y momentos de incertidumbre. Esa continuidad le permite contar algo más que un caso ambiental: registra cómo una inquietud puede convertirse en organización colectiva cuando encuentra una forma de expresarse.

El día en que el sueño se convirtió en concierto

El punto culminante llegó el 12 de noviembre de 2023, cuando San Marcos Sud, una localidad del sudeste cordobés, recibió el denominado Concierto Urgente para mi Tierra.

Alumnos con guardapolvos, docentes, músicos, coros y orquestas participaron de un encuentro al aire libre que trasladó al escenario las canciones creadas dentro de las escuelas. La idea de organizar una suerte de “Woodstock ambiental”, inicialmente difícil de imaginar, terminó convertida en una celebración multitudinaria.

La experiencia fue creciendo hasta involucrar, según sus realizadores, a más de 300 estudiantes y 500 artistas y profesionales. En el documental aparecen León Gieco, Lito Vitale, Gustavo “Chizzo” Nápoli, Mavi Díaz, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, entre otros músicos.

Sus intervenciones no funcionan solamente como participaciones especiales. La presencia de artistas reconocidos permitió que las composiciones de los chicos circularan mucho más allá de sus pueblos y llegaran a públicos que probablemente nunca habían escuchado hablar de aquellas escuelas.

Un documental argentino premiado internacionalmente

Una canción para mi tierra es una coproducción de Argentina, Alemania y Colombia, estrenada comercialmente en el país el 30 de abril de 2026. Está dirigida por Mauricio Albornoz Iniesta, con fotografía de Pablo Núñez Galardo, montaje de Sofía Merle y música original de Ramiro Lezcano, según la ficha de Cine Nacional.

Antes de llegar a las salas argentinas, recorrió festivales de más de 30 países y recibió más de 20 reconocimientos. Entre ellos figuran el premio a Mejor Película Ambiental del Año de la Green Film Network, el Premio del Público en el Festival de Biarritz y distinciones en encuentros cinematográficos de España, Italia, Colombia y Argentina, de acuerdo con el recorrido difundido por la Universidad Abierta Interamericana.

La propuesta encuentra buena parte de su potencia en una decisión narrativa: los chicos no aparecen únicamente como víctimas o espectadores de un conflicto. Son quienes investigan, escriben, cantan y consiguen que sus preguntas lleguen a escenarios y salas de cine.

Cuándo y dónde será la función en Necochea

La proyección se realizará el lunes 7 de septiembre, a las 18, en Cines Ocean, calle 83 entre 6 y 8.

La llegada del documental propone algo más que una actividad cinematográfica. En una ciudad vinculada estrechamente con el campo y con una extensa ruralidad alrededor, la función puede abrir una conversación difícil pero necesaria sobre producción, ambiente, escuelas rurales y participación comunitaria.

Una canción para mi tierra parte de una fumigación cercana a una escuela, pero no se queda inmóvil frente a esa escena. Sigue el recorrido de un grupo de chicos que encontró en la música una manera de decir lo que ocurría a su alrededor y logró que aquella canción, nacida en un aula rural, terminara escuchándose mucho más lejos.

MIRÁ EL TRAILER A CONTINUACIÓN

 

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