martes 25 de agosto de 2026 - Edición Nº3614

Política | 24 ago 2026

Transporte público

“Queremos una solución, pero no a costa de los trabajadores”: UTA se metió de lleno en la crisis de los colectivos

Tras el segundo llamado a licitación desierto, la Comisión de Transporte abrió una semana clave: el jueves convocará al Ejecutivo y el viernes a la empresa local. Desde la UTA pidieron transparencia, garantías laborales y advirtieron que una eventual emergencia debe ser “el último recurso”.


La crisis del transporte público de pasajeros en Necochea abrió un nuevo capítulo político y gremial luego de que el segundo llamado a licitación volviera a quedar desierto, sin que se presentara ninguna empresa interesada en prestar el servicio.

En ese contexto, la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, presidida por el concejal Julián Kristiansen, analizó este lunes la situación del sistema y el proyecto que proponía declarar la emergencia del transporte.

La iniciativa fue presentada por el concejal Marcelo “Chelo” Rivero, del bloque Fuerza Patria, y planteaba declarar la emergencia del transporte público por 120 días como una salida transitoria ante la falta de oferentes y la necesidad de garantizar la continuidad del servicio.

Sin embargo, la propuesta no avanzará por ahora en la sesión de este miércoles y quedó bajo revisión, luego de los reparos planteados por distintos bloques y por representantes de la Unión Tranviarios Automotor.

El proyecto de Rivero y las dudas sobre la emergencia

El planteo de Rivero buscaba abrir una instancia excepcional frente a un escenario complejo: dos llamados a licitación sin oferentes, una empresa local que no se presentó y un servicio que sigue funcionando bajo un esquema transitorio.

Pero durante la reunión de comisión surgieron cuestionamientos sobre los alcances de esa herramienta. La principal objeción fue que una declaración de emergencia podría terminar habilitando una salida con menores exigencias, sin garantías suficientes sobre inversión, mantenimiento de unidades, continuidad laboral y calidad del servicio.

En distintos sectores del Concejo, la idea cayó con preocupación porque la crisis del transporte no apareció de un día para el otro, sino que arrastra años de deterioro, conflictos salariales, problemas de prestación y falta de definiciones de fondo.

En ese marco, la pregunta que empezó a circular en la comisión fue si la emergencia busca resolver la crisis estructural del transporte o si, en los hechos, puede terminar funcionando como una herramienta para sostener la prestación actual con condiciones más bajas.

“Queremos una solución, pero no a costa de los trabajadores”

En la reunión participó Gastón Urrutia, representante de la UTA, quien expuso la preocupación del gremio por la continuidad del servicio y, al mismo tiempo, por la situación laboral de los choferes.

“Desde UTA entendemos perfectamente que el Municipio tiene que encontrar una solución para garantizar la continuidad del transporte público. No venimos a poner obstáculos ni a generar un conflicto político. Queremos que haya transporte y que haya continuidad laboral”, sostuvo.

Pero el dirigente marcó un límite frente a la posibilidad de que la falta de oferentes derive en una baja general de exigencias para facilitar la continuidad de la actual prestataria.

“No podemos aceptar que, ante la falta de oferentes en los dos procesos de licitación, la única alternativa sea bajar las exigencias para facilitar la continuidad de la empresa actual”, advirtió.

Según planteó Urrutia, la discusión no puede limitarse a quién presta el servicio, sino que debe incluir las condiciones laborales, el estado de las unidades y la calidad del transporte que reciben los vecinos.

Salarios, aguinaldo y obra social

Desde el gremio señalaron que actualmente hay trabajadores con deudas salariales, pagos en cuotas, aguinaldo pendiente y problemas vinculados al cumplimiento de las cargas sociales.

“Hoy tenemos trabajadores a los que se les debe dinero, salarios que se pagan en cuotas, aguinaldo adeudado y problemas con el cumplimiento de las cargas sociales”, expresó Urrutia.

También advirtió que esos incumplimientos tienen consecuencias directas sobre la obra social de los choferes.

“Hay compañeros que no tienen garantizada su obra social y que, en algunos casos, tienen que poner de su bolsillo una suma cercana a los 300 mil pesos para mantener una cobertura”, indicó.

Para la UTA, el Municipio no puede quedar al margen de esa situación, ya que se trata de una empresa que presta un servicio público bajo concesión municipal.

“No estamos hablando solamente de colectivos y recorridos. Estamos hablando de trabajadores que tienen familias, que necesitan cobrar, que necesitan sus aportes y su obra social, y que no pueden seguir viviendo en una situación de incertidumbre”, remarcó.

“Qué garantías tenemos”

Uno de los puntos centrales del planteo de la UTA fue qué ocurriría si se reducen las exigencias del pliego y se permite que la empresa actual continúe.

“Si hoy tenemos un servicio deficiente, nuestra preocupación es qué va a pasar mañana si simplemente se bajan las exigencias del pliego para que la empresa actual pueda continuar”, señaló Urrutia.

En esa línea, remarcó que la discusión debe incluir también al usuario.

“El trabajador tiene derecho a cobrar su salario completo y en tiempo y forma. Tiene derecho a tener sus aportes y su obra social al día. Pero el vecino también tiene derecho a recibir un transporte público digno, seguro y eficiente”, expresó.

Luego dejó planteada una pregunta dirigida al Municipio:

“Qué garantías tenemos de que, si simplemente bajamos las exigencias del pliego y le damos continuidad a la empresa actual, dentro de unos meses no vamos a estar nuevamente discutiendo los mismos problemas”, cuestionó.

Dos licitaciones desiertas

La reunión de la Comisión de Transporte también abordó el resultado del segundo llamado a licitación, que volvió a quedar vacío. Ninguna empresa presentó oferta para hacerse cargo del servicio.

Ante ese escenario, Julián Kristiansen sostuvo que será necesario avanzar en un nuevo pliego con condiciones que permitan atraer posibles prestadores.

“Tenemos dos pliegos que quedaron vacíos. Por ende, hay que modificar un nuevo pliego, pero lo más importante es salir a buscar empresas”, expresó el presidente de la comisión.

El concejal también apuntó a la situación de la actual prestataria.

“La empresa local no se presentó en ninguno de los llamados, por ende no tiene las aptitudes para cumplir un pliego básico que se aprobó casi por mayoría en el Concejo Deliberante”, sostuvo.

Y agregó: “La empresa local no nos dijo nunca que quiere continuar con el servicio”.

Jueves con el Ejecutivo y viernes con la empresa

Como salida inmediata, la Comisión de Transporte resolvió avanzar con dos reuniones clave durante esta semana.

El jueves será convocado el Departamento Ejecutivo, para que informe qué gestiones realizó, si hubo contactos con empresas interesadas y cuál es su interpretación del escenario actual.

El viernes será el turno de la empresa local, a la que se buscará consultar si tiene intención y capacidad de continuar prestando el servicio.

“Queremos saber si se están haciendo las cosas bien, si se están yendo a buscar empresas, si la empresa local quiere seguir y qué relación o qué interpretación tiene el Ejecutivo de esta situación”, explicó Kristiansen.

Además, la comisión resolvió mantener dos reuniones semanales para seguir de cerca la crisis y reunir información antes de avanzar con una definición legislativa.

Transparencia y reglas claras

Desde la UTA reclamaron que el proceso sea transparente y que se informe oficialmente cómo se realizó la convocatoria a empresas, qué firmas fueron consultadas y por qué no hubo oferentes.

“Si el problema es que no se presentaron empresas, entonces hagamos las cosas de manera transparente. Informen oficialmente cómo fue la convocatoria, qué empresas fueron invitadas, cuáles respondieron y por qué finalmente no hubo oferentes”, planteó Urrutia.

El dirigente también pidió que los trabajadores sean parte de cualquier discusión vinculada al futuro del transporte.

“Nosotros queremos que haya transporte. Queremos que haya una empresa que pueda prestar el servicio. Queremos continuidad laboral. Pero queremos que eso se haga con reglas claras, transparencia y garantías para los trabajadores”, afirmó.

Y cerró con una definición que sintetiza la posición del gremio:

“No venimos a pedir privilegios para UTA. Venimos a pedir algo mucho más básico: que en una discusión sobre el futuro del transporte público también se tenga en cuenta a quienes todos los días ponen el cuerpo para que ese servicio funcione”.

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