
La actividad fue organizada por la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, junto al Municipio de Necochea, a través del Archivo Municipal de la Memoria, la Comisión por la Memoria Militante e H.I.J.O.S. Regional Necochea. También participó el Colectivo por la Memoria.
El cartel original había sido colocado en 2018, pero fue retirado luego de haber sufrido daños. La reposición fue impulsada para recuperar una herramienta pública de señalización, transmisión histórica y reparación, en el marco de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.

Durante el acto se explicó que las señalizaciones tienen como objetivo visibilizar los lugares donde se cometieron crímenes de lesa humanidad y poner a disposición de la comunidad información sobre el terrorismo de Estado.
Desde la organización señalaron que estas marcas urbanas buscan “echar luz sobre los procesos de transmisión del pasado reciente argentino”, promover la difusión en la comunidad, resguardar el valor histórico y testimonial de los sitios y abrir el debate con las nuevas generaciones.
La nueva señalética es bifaz: de un lado presenta una inscripción visible para quienes transitan por la calle y del otro desarrolla información histórica sobre lo ocurrido en el lugar, junto con un mapa de la ciudad de Necochea y sus sitios vinculados al circuito represivo.
En la lectura del texto del cartel, se recordó que allí se cometieron crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado. La ex Subcomisaría Villa Díaz Vélez, dependiente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, operó como centro de detención en el marco del plan sistemático de terror y exterminio ejecutado por la última dictadura cívico-militar entre 1976 y 1983.
Según testimonios de sobrevivientes y familiares incorporados en causas judiciales, y de acuerdo con información del Registro de Víctimas del Terrorismo de Estado y del Archivo Provincial de la Memoria, en ese lugar permanecieron secuestrados y fueron sometidos a tormentos militantes políticos, trabajadores y estudiantes.
También se señaló que algunas de esas personas fueron luego trasladadas a otros lugares de reclusión ilegal y, en algunos casos, liberadas.
Los operativos de detención y secuestro estuvieron a cargo de fuerzas conjuntas de la Policía bonaerense y el Ejército, que llevaron adelante acciones de inteligencia, interrogatorios bajo tortura y traslados desde ese lugar hacia otros centros clandestinos de detención, entre ellos la Comisaría Cuarta de Mar del Plata y La Cueva, en la Base Aérea de Mar del Plata.
La dependencia, también conocida como la Comisaría de la Playa, formó parte de la estructura represiva de la Subzona 15 del Primer Cuerpo del Ejército. Esa estructura dependía del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601, desde donde se comandó la represión ilegal en distintos partidos del sudeste bonaerense, entre ellos Necochea, Lobería, Balcarce, General Pueyrredón y San Cayetano.
Durante el acto también se recordó que en noviembre de 2012, en el marco de la Megacausa La Cueva, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata dictó condenas por crímenes de lesa humanidad cometidos en distintos centros de detención, incluida la ex Subcomisaría Villa Díaz Vélez.
Entre las condenas mencionadas estuvieron la prisión perpetua al exmayor del Ejército Jorge Luis Tocalino, por crímenes cometidos en la Comisaría Cuarta de Mar del Plata, la Comisaría Primera de Necochea, la Subcomisaría Villa Díaz Vélez y el centro clandestino La Cueva.
También se mencionaron las condenas al excomisario de Necochea Héctor Francisco Bicarelli y al exoficial Mario Larrea, por sus responsabilidades en los crímenes cometidos en ese circuito represivo.
En representación del Ejecutivo municipal, la concejala María José Hegui transmitió el saludo y la adhesión del intendente Arturo Rojas al acto, y destacó la importancia de que el lugar vuelva a estar señalizado.

“Ha quedado impactante este nuevo cartel para marcarnos a todos en Necochea y a los turistas que vengan a nuestra ciudad lo que realmente pasó en este lugar”, expresó.
Hegui recordó que conoce personas que estuvieron detenidas en esa dependencia y que fueron sometidas a simulacros de fusilamiento. “Fue una de las etapas más tristes de la historia argentina”, sostuvo.
“Quien no conoce su historia está condenada a repetirla. Este lugar, para nosotros y para nuestros hijos, no nos va a permitir eso. Nunca más”, afirmó.
Luego tomó la palabra Aníbal Del Prado, referente de la Comisión por la Memoria Militante y sobreviviente del terrorismo de Estado, quien destacó la amplia presencia de organizaciones y recordó que las señalizaciones fueron resultado de años de trabajo del movimiento de Derechos Humanos.
Del Prado sostuvo que estas marcas pueden parecer “meramente simbólicas” para algunos sectores, pero remarcó que tienen una enorme importancia en el contexto actual.
En su intervención, cuestionó los discursos negacionistas y reivindicatorios de la dictadura, y afirmó que el golpe de 1976 no fue un episodio aislado ni limitado al enfrentamiento con organizaciones armadas, sino “una clarísima agresión contra todo el pueblo argentino” con el objetivo de imponer un modelo económico y social distinto.
También reclamó contra los pactos de silencio de los represores. “A la sociedad nos deben un montón de explicaciones. A la sociedad nos tienen que decir dónde están los compañeros”, expresó.
En ese tramo, recordó la responsabilidad de Héctor Francisco Bicarelli, quien estuvo al frente de la dependencia y fue condenado por delitos de lesa humanidad. Del Prado lo señaló como responsable de tormentos, allanamientos y persecuciones contra militantes populares en Necochea.
Además, planteó que Bicarelli continúa afiliado al Partido Justicialista y pidió que sea expulsado públicamente de ese espacio político.

En representación de H.I.J.O.S. Regional Necochea, Julieta Panebianco remarcó la importancia de que el sitio quede correctamente señalizado.
“Para todos nosotros es muy importante que esto quede señalizado correctamente”, expresó.
Y agregó: “Tienen una deuda con todos nosotros, con toda la sociedad. No tenemos que bajar los brazos nunca”.

El cierre de las intervenciones estuvo a cargo de Marina Vega, directora provincial de Coordinación Estratégica de la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense, quien destacó la decisión de la Provincia de Buenos Aires de sostener las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia.
Vega explicó que la nueva señalización tiene características distintas a la original, con los colores de la Provincia, en un contexto en el que el Estado nacional dejó de formar parte de estas políticas de manera conjunta.
“Era cómo seguir haciéndolo cuando el Estado nacional ya no es parte de este proceso y de estas políticas públicas”, sostuvo.

La funcionaria destacó el rol de Madres, Abuelas, H.I.J.O.S., nietos, familiares y sobrevivientes, y remarcó que los juicios por delitos de lesa humanidad continúan vigentes en distintos puntos de la provincia.
También subrayó la importancia de transmitir estas historias a las nuevas generaciones, especialmente cuando la distancia temporal vuelve necesario construir nuevas formas de narrar lo ocurrido.
El acto reunió a víctimas y familiares del terrorismo de Estado, integrantes de H.I.J.O.S. Necochea, representantes gremiales y sindicales, militantes políticos y sociales, concejales, autoridades municipales y funcionarios provinciales.
Entre las adhesiones se mencionaron organizaciones sindicales, políticas, sociales, comunitarias y de Derechos Humanos de Necochea, Quequén y la provincia de Buenos Aires, además de la Red Nacional de H.I.J.O.S.
La jornada concluyó con una foto colectiva frente al nuevo cartel y con la convocatoria a seguir participando de actividades vinculadas a la memoria local.
A 50 años del último golpe cívico-militar, la reposición de la señalética volvió a poner en el espacio público una marca concreta sobre lo ocurrido en Necochea durante el terrorismo de Estado: nunca más.