
La consagración adquiere todavía mayor dimensión por el rival y el escenario: Argentina derrotó como visitante al vigente campeón olímpico y defensor del título mundial, terminó con el invicto de un seleccionado neerlandés que había ganado sus seis partidos anteriores y cerró todo el Mundial sin conocer la derrota.
María José “Majo” Granatto convirtió el empate a seis minutos del final y Cristina “la China” Cosentino fue determinante en el arco argentino, especialmente durante los shoot-outs. Sofía Cairo tuvo finalmente la responsabilidad de ejecutar la acción que selló el 3-1 y desató el festejo.

Argentina salió a disputar la final con personalidad pese al estadio lleno y al marco ampliamente favorable al seleccionado local.
Durante los primeros minutos, Las Leonas controlaron la bocha y buscaron instalarse en campo rival. Países Bajos comenzó luego a generar peligro y, cuando restaban tres minutos para terminar el primer cuarto, Cosentino respondió con una gran atajada para mantener el partido sin goles.
El segundo período fue mucho más cerrado. Las defensas se impusieron y buena parte del juego se concentró en la mitad de la cancha.
Cuando faltaban apenas 50 segundos para llegar al entretiempo, Países Bajos consiguió su primer córner corto.
Yibbi Jansen convirtió en el minuto 30 y puso el 1-0 para las neerlandesas.
Argentina se fue al descanso en desventaja, pero la historia estaba lejos de terminar.
Apenas habían transcurrido 30 segundos del tercer cuarto cuando Países Bajos dispuso de otro córner corto. Cosentino y Juana Castellaro respondieron con firmeza y permitieron una rápida salida argentina.
Poco después, una buena acción de Sofía Cairo derivó en el primer córner corto de Las Leonas.
Argentina comenzó a crecer y a acercarse cada vez con mayor peligro.
Una gran jugada individual de Majo Granatto terminó en una infracción y en una nueva oportunidad desde la jugada fija, aunque la arquera neerlandesa Anne Veenendaal respondió para evitar el empate.
Las Leonas insistieron y volvieron a disponer de córners cortos antes de terminar el tercer período, pero Países Bajos consiguió sostener la ventaja.
El último cuarto encontró a Argentina decidida a buscar la igualdad.
Países Bajos tuvo otra oportunidad desde el córner corto a los cinco minutos, pero Cosentino volvió a responder con seguridad.
Las Leonas no se resignaron.
Una conducción de Victoria Granatto terminó en otro córner corto. La defensa local neutralizó la primera ejecución y también consiguió responder ante la repetición.
Hasta que llegó el séptimo córner corto argentino.
En el minuto 54, María José Granatto apareció para desviar la bocha y convertir el 1-1.
Quedaban apenas seis minutos.
El empate desató el festejo argentino en las tribunas y modificó completamente una final que, hasta ese momento, parecía encaminarse hacia el seleccionado local.
El marcador ya no volvió a cambiar y el título mundial tuvo que definirse mediante shoot-outs.

La definición tuvo a Cristina Cosentino como una de sus protagonistas excluyentes.
Argentina comenzó la serie defendiendo y Pien Sanders no consiguió convertir el primer intento de Países Bajos.
Después apareció Victoria Granatto, quien asumió la primera ejecución argentina y convirtió para establecer el 1-0.
Cosentino volvió a responder ante el intento de Felice Albers y Brisa Bruggesser amplió posteriormente la diferencia para Las Leonas.
Marijn Veen consiguió el único gol neerlandés de la serie.
Zoe Díaz convirtió en la siguiente ejecución argentina, pero Países Bajos solicitó una revisión de video y la acción finalmente no fue validada.
Entonces volvió a aparecer la arquera argentina.
La China Cosentino detuvo el intento de Freeke Moes y dejó el título mundial al alcance de una última ejecución.
La responsabilidad quedó en manos de Sofía Cairo.
La jugadora argentina encaró a Veenendaal y convirtió el shoot-out decisivo.
3-1. Argentina campeona del mundo.
Las jugadoras corrieron a abrazarse y comenzó la celebración de una Selección que acababa de recuperar la corona mundial 16 años después de Rosario 2010.
Con esta consagración, Argentina alcanzó el tercer título mundial de su historia.
Las Leonas habían conseguido su primera Copa del Mundo en Perth 2002 y volvieron a hacerlo ocho años después, como locales, en Rosario 2010.
Ahora se suma una nueva generación a esa historia:
Perth 2002. Rosario 2010. Amstelveen 2026.
Argentina disputó además la séptima final mundialista de su historia y volvió a encontrarse en el partido decisivo con uno de sus grandes rivales.
La definición de este sábado representó el décimo enfrentamiento entre Argentina y Países Bajos en Mundiales de mayores y la quinta final entre ambos seleccionados.
Las Leonas se consagraron frente a las neerlandesas en 2002, 2010 y 2026, mientras que Países Bajos había ganado las finales de 1974 y 2022.

Argentina llegó a la definición después de disputar su segundo partido por el título mundial consecutivo y completó todo el torneo sin derrotas.
El balance final fue de cuatro triunfos y tres empates en tiempo reglamentario.
En semifinales, Las Leonas habían derrotado 1-0 a Australia para conseguir el boleto al partido decisivo.
Del otro lado esperaba Países Bajos, que llegaba con números perfectos: había ganado sus seis encuentros, jugaba ante su público y defendía tanto su condición de campeón mundial como de vigente campeón olímpico.
Las Leonas terminaron también con ese invicto.
Argentina volvió a lo más alto del hockey mundial. Dieciséis años después, Las Leonas son otra vez campeonas del mundo y la tercera estrella ya forma parte de su historia.