El capitán confirmó la decisión mediante sus redes sociales, después de 20 años con la camiseta albiceleste y tras convertirse en el máximo referente de una generación que alcanzó la gloria mundial.
En su mensaje, Messi explicó que tomó la determinación después de pensarlo durante semanas y dejó una frase que resume el peso de la decisión: “Me vacié, ya no tengo más para dar”.

En su despedida, Messi reconoció el impacto emocional de cerrar una etapa que comenzó cuando todavía era adolescente.
El rosarino explicó que siempre dejó todo por la camiseta argentina y que siente que llegó el momento de dar lugar a una nueva generación.
También remarcó que ahora acompañará al seleccionado desde otro lugar, después de haber sido durante años su capitán y principal referente.
Messi debutó con la Selección Argentina el 17 de agosto de 2005, en un amistoso frente a Hungría disputado en Budapest.
Desde entonces atravesó distintas generaciones, entrenadores, finales, frustraciones y consagraciones hasta convertirse en capitán y símbolo absoluto del equipo nacional.
Su recorrido terminó incluyendo algunos de los títulos más importantes de la historia reciente del fútbol argentino.
Fue campeón del mundo, bicampeón de América y máximo goleador histórico de la Selección.
La relación de Messi con la Selección estuvo marcada durante años por una paradoja.
Mientras acumulaba títulos y reconocimientos individuales en Europa, la consagración con Argentina parecía esquiva.
Vivió derrotas dolorosas en finales y atravesó fuertes cuestionamientos, incluso después de anunciar una primera renuncia al seleccionado en 2016.
Con el tiempo, esa historia cambió por completo.
Messi terminó convirtiéndose en el líder de una generación que consiguió la Copa América, la Finalissima, el Mundial y luego volvió a consagrarse a nivel continental.

La etapa final de Messi con la Selección coincidió con uno de los ciclos más exitosos de la historia argentina.
Bajo la conducción de Lionel Scaloni, el equipo logró consolidar una identidad, construir una fuerte conexión con los hinchas y volver a conquistar títulos después de décadas de frustraciones.
Messi quedó en el centro de ese proceso no solo por su talento, sino también por su liderazgo dentro y fuera de la cancha.
En su carta, Messi agradeció especialmente a su familia, entrenadores, compañeros y dirigentes que lo acompañaron durante estas dos décadas.
También destacó el vínculo con los hinchas y el orgullo por todo lo conseguido con la camiseta argentina.
“Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados”, expresó.
La decisión llega después del Mundial 2026 y marca el cierre definitivo de la carrera internacional de Messi.
Tras el torneo, el capitán comenzó a procesar su despedida y finalmente eligió comunicarla públicamente este lunes mediante sus redes sociales.
Con su retiro, termina una etapa que se extendió durante dos décadas y que atravesó prácticamente toda la historia contemporánea de la Selección Argentina.
Messi se despide después de haber pasado de las finales perdidas y los cuestionamientos a convertirse en campeón del mundo y en uno de los máximos símbolos deportivos del país.

Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección… Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento.
Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo; antes también. Y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol.
Queda poco y se van cerrando etapas, y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.
Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más).
Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos.
Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero!
Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!
Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy, después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes.