
La EP Nº 52 es, además, la única escuela de Necochea que logró avanzar hasta la instancia provincial, donde actualmente presenta su trabajo en Santa Clara del Mar.
El proyecto fue desarrollado por Austin Contreras, Isaías Mogensen, Fiorella Parson y Noah Guzmán, alumnos de 3º A, acompañados por las docentes Analía Grilli y Soledad Jocano. Los cuatro chicos participaron de las etapas local y regional y, tras superar ambas instancias, Austin e Isaías fueron quienes viajaron a Santa Clara del Mar para representar al equipo en la Feria Provincial.
En diálogo con NdeN, Analía Grilli contó cómo nació la iniciativa, el recorrido realizado durante estos tres años y la experiencia de haber llevado una problemática cotidiana de la escuela hasta una instancia provincial.
“Tenemos un patio muy grande que no tiene nada de árboles, entonces la temperatura es muy alta”, explicó Grilli a NdeN.
Esa observación fue el disparador de un proyecto que rápidamente comenzó a mirar también lo que sucedía fuera de la escuela.
Según relató la docente, cuando empezaron a investigar advirtieron que en el barrio también había pocos árboles. Grilli señaló que durante la construcción de viviendas en la zona se había producido una importante tala y que existía un compromiso de reforestación que, de acuerdo con lo que pudieron reconstruir durante el trabajo, no llegó a concretarse.
A partir de allí, alumnos y docentes comenzaron a preguntarse qué podían hacer para transformar esa realidad.
La investigación fue creciendo con el paso del tiempo. Los estudiantes realizaron encuestas a vecinos, entrevistas, mediciones y búsquedas de información sobre los beneficios del arbolado y la importancia de recuperar los espacios verdes.
“Fue un camino de mucho trabajo. Investigamos, hicimos encuestas, entrevistas y mediciones, y trabajamos junto a distintas instituciones”, contó Grilli.
El objetivo dejó entonces de ser únicamente conocer las causas y consecuencias de la falta de árboles. El grupo comenzó a pensar una propuesta concreta para reforestar la escuela y distintos espacios comunes del barrio.
Según explicó la docente, Puerto Ciudad se contactó con la institución y realizó una donación de árboles. A partir de allí también comenzaron a conversar con vecinos para avanzar en la forestación de sectores comunes de Los Tilos 3, entre ellos la plaza y el establecimiento educativo.
La tecnología fue incorporándose al proyecto como una herramienta para investigar, registrar y comunicar.
Los chicos trabajaron con Scratch y desarrollaron juegos interactivos que permiten mostrar los distintos pasos realizados durante la investigación y acercar el proyecto de una manera diferente a quienes visitan el stand.
También utilizaron fotografías, videos, códigos QR, computadoras y presentaciones digitales para documentar el proceso y compartir lo aprendido.
De allí surge el nombre “Pulmones Verdes Digitales”: la propuesta combina el cuidado ambiental con herramientas tecnológicas y busca demostrar que estas pueden utilizarse para conocer el entorno, comunicar una problemática y promover acciones concretas.
El proyecto se vincula además con los principios de la Educación Ambiental Integral, llevando al aula un problema que los estudiantes encuentran todos los días en su propia comunidad.

El recorrido por la Feria de Ciencias comenzó con Austin Contreras, Isaías Mogensen, Fiorella Parson y Noah Guzmán, los cuatro alumnos de 3º A de la EP Nº 52 que desarrollaron el trabajo.
Los cuatro participaron de la etapa local y posteriormente avanzaron juntos a la instancia regional.
Una vez conseguida la clasificación a la etapa provincial, Austin Contreras e Isaías Mogensen fueron los estudiantes que viajaron a Santa Clara del Mar, donde actualmente presentan “Pulmones Verdes Digitales”, acompañados por Analía Grilli y Soledad Jocano.
Aunque son Austin e Isaías quienes representan presencialmente al equipo en esta instancia, la llegada a la Feria Provincial es el resultado del trabajo colectivo realizado por los cuatro estudiantes durante todo el proceso.
En la Feria Provincial, Austin e Isaías tienen ahora una tarea diferente: contar lo que hicieron y explicar lo que aprendieron.
Frente al stand de “Pulmones Verdes Digitales”, los estudiantes presentan el proceso de investigación, responden preguntas y muestran los diferentes recursos construidos durante el proyecto.
La exposición incluye paneles explicativos, herramientas digitales y una maqueta que representa el entorno, con árboles, construcciones y distintos elementos utilizados para visualizar los conceptos trabajados.
Uno de los aprendizajes centrales fue comprender cómo los árboles ayudan a reducir el impacto del calor y mejoran las condiciones de los espacios escolares y comunitarios.
Para Grilli, haber llegado hasta esta instancia tiene un significado especial.
“Es un orgullo enorme representar a nuestra ciudad y ser la única escuela de Necochea que llegó a esta instancia. Sentimos que también representamos a todas las familias e instituciones que nos acompañaron”, expresó a NdeN.

La propuesta no termina en Santa Clara del Mar.
La intención es avanzar con la forestación de espacios comunes de Los Tilos 3 y de la propia EP Nº 52, llevando a la práctica parte de lo investigado durante estos tres años.
Grilli contó además que se iniciaron contactos con el Municipio para forestar las veredas de la escuela. Esa intervención busca vincularse con los 50 años del golpe de Estado de 1976, bajo la idea de “sembrar memoria” mediante la plantación de árboles.
De esta manera, el trabajo que comenzó como una investigación escolar pretende generar una transformación concreta en el mismo lugar donde nació.
“Lo más lindo fue ver a los chicos sentirse protagonistas”
Más allá de haber alcanzado la instancia provincial, Grilli destacó especialmente lo que ocurrió durante el proceso de aprendizaje.
“Aprendimos a investigar, trabajar en equipo, usar la tecnología y buscar soluciones a problemas reales. Lo más lindo fue ver a los chicos sentirse protagonistas del proyecto”, señaló.
La experiencia en Santa Clara del Mar también abre la posibilidad de encontrarse con trabajos provenientes de otros puntos de la provincia.
“Estamos viviendo esta experiencia con mucha emoción y alegría. Queremos disfrutar, conocer otros proyectos, compartir el nuestro y aprender”, contó la docente.
Así, “Pulmones Verdes Digitales” recorrió un camino que comenzó hace tres años mirando un patio con pocos árboles y terminó llevando a alumnos de tercer grado hasta una instancia provincial.

Un proyecto construido por Austin, Isaías, Fiorella y Noah, acompañado por Analía Grilli y Soledad Jocano, que convirtió una problemática cotidiana de su escuela y su barrio en investigación, tecnología, participación comunitaria y una propuesta concreta para recuperar los espacios verdes.