
Durante su participación en la cumbre Vientos de Cambio, Caputo defendió el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y pidió tiempo para que los resultados se extiendan al conjunto de la sociedad.
“Nos deslomamos para que este cambio continúe y se dé para todos lo más rápido posible”, afirmó el ministro.
Al mismo tiempo, reconoció que las dificultades para llegar a fin de mes no desaparecerán completamente en el corto plazo.
“En dos años también va a haber gente que no llega a fin de mes”, sostuvo.
El planteo de Caputo fue que la situación económica no puede modificarse de manera inmediata después de décadas de problemas acumulados.
El ministro sostuvo que el Gobierno está avanzando en la dirección correcta y pidió a la población que tenga paciencia mientras las mejoras alcanzan progresivamente a más sectores.
Como argumento, señaló que incluso en países desarrollados como Estados Unidos existen personas con dificultades económicas y planteó que “siempre va a haber alguien que esté mal”.
Según su razonamiento, el objetivo no puede ser eliminar inmediatamente esas situaciones, sino conseguir que cada vez sean menos los argentinos que las atraviesen.
Caputo también afirmó que no resulta posible “cambiar 100 años” de problemas económicos en un período breve y volvió a defender las medidas implementadas desde la llegada de Milei al Gobierno.
Durante su exposición, el titular del Palacio de Hacienda reconoció además que actualmente la economía argentina se mueve “a dos velocidades”.
Caputo explicó que el Gobierno realizó una reasignación de recursos hacia actividades capaces de generar dólares y aumentar las exportaciones, sectores que, según su diagnóstico, habían sido perjudicados durante años.
Para explicar su posición recurrió a una comparación futbolística: sostuvo que la Argentina había tenido a Lionel Messi, Ángel Di María y Enzo Fernández sentados en el banco.
La apuesta oficial apunta especialmente al crecimiento de sectores vinculados con las exportaciones, como el agro, la energía y la minería, con la expectativa de que posteriormente ese impulso se traslade hacia otras actividades.
Para Caputo, por lo tanto, que determinados sectores crezcan a mayor velocidad que otros no representa necesariamente una señal negativa.
El ministro también respondió a los cuestionamientos de sectores industriales por el impacto de la apertura económica y el aumento de las importaciones.
Frente a las críticas provenientes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Caputo sostuvo que como ministro debe representar los intereses del conjunto de la población.
“Me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios”, afirmó.
Caputo cuestionó las políticas proteccionistas aplicadas durante años y defendió una mayor competencia, al considerar que los consumidores argentinos terminaron pagando productos más caros que en otros países.
Desde la industria, en cambio, existen advertencias sobre las consecuencias que una mayor apertura importadora puede generar sobre la producción nacional y el empleo.
Las declaraciones del ministro se conocieron además en momentos en que tomó estado público su declaración jurada correspondiente a 2025.
Caputo informó un patrimonio de aproximadamente $19.509 millones al cierre del año, frente a los $11.851 millones declarados anteriormente, lo que representa un crecimiento nominal cercano al 65% medido en pesos.
Otro de los datos relevantes es la ubicación de sus activos.
De aproximadamente $13.030 millones declarados en depósitos, unos $12.422 millones estaban radicados en el exterior. Esto significa que alrededor del 95% de sus depósitos declarados se encontraba fuera de la Argentina.
Si se considera el patrimonio total informado, aproximadamente dos tercios estaban radicados en el exterior.
El crecimiento del 65%, sin embargo, corresponde a una comparación nominal en pesos y no significa que su patrimonio haya aumentado en términos reales exactamente en esa proporción.

Las declaraciones de Caputo se produjeron durante Vientos de Cambio, un encuentro organizado por la Fundación Libertad y Progreso, Reason Foundation y Archbridge Institute en el Sheraton de Retiro.
La cumbre reunió a más de 40 expositores alrededor de debates sobre reformas económicas, libertad de mercado y reducción del Estado.
El cierre estuvo encabezado por Javier Milei, quien volvió a defender el ajuste fiscal y ratificó la continuidad de la política económica.
En un discurso defendió su gestión y ratificó que no flexibilizará la política fiscal ni monetaria. Volvió a atacar a periodistas, economistas y empresarios. "Se reconvierten o quiebran", desafió, en tanto, a los referentes de la UIA.
El Presidente reconoció que “la foto todavía sigue siendo mala”, aunque aseguró que “la película es la mejor de la historia”. Afirmó que durante su gobierno se generaron 500 mil puestos de trabajo y se despidieron 70 mil empleados públicos. Sostuvo que, si su proyecto continúa, Argentina podría convertirse “en 40 años en el país más grande del mundo".
El mensaje de Caputo, en tanto, estuvo dirigido especialmente a quienes todavía no perciben una mejora en su economía cotidiana: pidió paciencia, aseguró que el Gobierno trabaja para extender los resultados de su programa y reconoció que, incluso dentro de dos años, seguirá habiendo argentinos que no logren llegar a fin de mes.