
La información fue confirmada a NdeN por el fiscal Guillermo Sabatini, quien explicó que la investigación ya concluyó y el expediente se encuentra radicado en el Juzgado Correccional.
En paralelo, la familia Spada-González habló con este medio sobre el año transcurrido, el reclamo que mantienen desde la muerte de Flor y lo que esperan de la Justicia.
“La causa está elevada a juicio”, confirmó Sabatini. El debate oral y público quedó fijado para el 5 de julio de 2027, a las 10, cuando deberán analizarse las pruebas reunidas durante la investigación y determinarse la responsabilidad penal del acusado.
Rodríguez llegará a juicio imputado por homicidio culposo agravado. Según explicó el fiscal, uno de los agravantes atribuidos en la causa es que no contaba con licencia habilitante para conducir.
Sabatini recordó además que Rodríguez estuvo detenido después del hecho, algo que, según señaló, no es habitual en todas las investigaciones por homicidios culposos.
Posteriormente, el imputado obtuvo la excarcelación. La Fiscalía se opuso a esa decisión y apeló ante la Cámara, pero el tribunal confirmó que Rodríguez debía permanecer en libertad mientras continuaba el proceso.
“Nosotros habíamos pedido la detención. Estuvo detenido. Cuando lo excarcelaron nos opusimos, apelamos y la Cámara confirmó la excarcelación”, reconstruyó Sabatini.
De esta manera, Rodríguez llegará en libertad al juicio de 2027.

Uno de los aspectos centrales del caso es lo sucedido aquella noche en la intersección de avenida 578 y calle 561.
Flor circulaba en motocicleta por la avenida cuando el Fiat Siena conducido por Rodríguez realizó un giro a la izquierda e interfirió en su trayectoria. La joven intentó evitar el automóvil, perdió el control de la moto y cayó violentamente sobre el pavimento.
Pese a llevar casco, sufrió graves lesiones en la cabeza y posteriormente murió en el Hospital Municipal de Necochea.
La familia sostiene que durante la investigación pudo establecerse que Rodríguez circulaba sin licencia de conducir, sin seguro y sin documentación del vehículo, y que no habría señalizado el giro.

Una cuestión particularmente relevante de la investigación fue determinar si existió contacto físico entre el Siena y la motocicleta antes de la caída de Flor.
Consultado específicamente por NdeN acerca de si la inexistencia de un impacto podía modificar la eventual responsabilidad del automovilista, Sabatini aseguró que no.
“Eso no cambia nada. La acción negativa es doblar de una forma que no está permitida. Por más que vos toques la moto o no la toques, esa acción es la que la ley interpreta que está incorrectamente realizada”, explicó.
Será precisamente durante el juicio oral donde deberán analizarse la mecánica del hecho, las pruebas y la responsabilidad penal atribuida al conductor.
Mientras la Justicia avanza hacia el debate, la familia intenta atravesar un aniversario particularmente doloroso.

“Fue un año durísimo. Aprendimos a convivir con una ausencia que se siente todos los días. Como familia tratamos de sostenernos y transformar el dolor en fuerza para seguir pidiendo justicia”, expresaron a NdeN.
Desde la muerte de Flor adoptaron una consigna que volverá a estar presente el próximo 19 de septiembre: “No fue un accidente”.
Para la familia, esas palabras tienen un significado preciso.
“No fue algo inevitable. Hubo decisiones y circunstancias que llevaron a este siniestro y que deben tener una responsabilidad. Por eso para nosotros es tan importante remarcarlo”, explicaron.
También confirmaron que mantuvieron contacto permanente con Fiscalía y pudieron conocer diferentes elementos incorporados al expediente.
“Sentimos que un año esperando justicia es muchísimo. Entendemos que existen tiempos judiciales y para nosotros fue un avance”, señalaron.
Durante la entrevista con NdeN, la familia reveló además que desde la muerte de Flor no existió ningún acercamiento por parte de Rodríguez ni de su entorno familiar.
Ante la pregunta de si habían mantenido algún contacto con el conductor o su familia durante estos meses, la respuesta fue contundente: “Ninguno se acercó nunca”.
La familia Spada-González también habló de sus expectativas frente al juicio.
Saben que ninguna sentencia podrá reparar la pérdida, pero esperan que el proceso establezca responsabilidades y que el hecho no quede impune.
“Justicia no nos va a devolver a Flor, pero necesitamos que se conozca la verdad, que se determinen las responsabilidades y que lo que pasó no quede impune”, expresaron.
También plantearon su preocupación por las penas previstas para este tipo de delitos y reclamaron una condena que consideren proporcional a las consecuencias que dejó la muerte de Flor.
“Hay una agonía de por vida que sufrimos como familia. Eso es justicia por Flor”, señalaron.
Pero detrás del expediente, las pericias y el futuro juicio hay una familia que insiste en que Flor no sea recordada únicamente por la forma en que murió.
“Flor era alegría, carácter y una energía increíble. Amaba bailar, la música, sus amigos y estar con su familia. Tenía 28 años, trabajaba y tenía toda una vida y muchos proyectos por delante”, contaron.
Cuando NdeN les preguntó cómo quisieran que fuera recordada, eligieron una frase que resume buena parte de lo que intentan hacer a un año de su ausencia:
“Queremos que sea recordada por cómo vivió y no solamente por lo que le pasó. Como una mujer alegre, trabajadora, auténtica, llena de vida y profundamente querida”.

El próximo 19 de septiembre, la familia volverá al lugar donde ocurrió el siniestro, en avenida 578 y 561, para realizar una manifestación pacífica, recordar a Flor y renovar el pedido de justicia.
La causa, mientras tanto, ya tiene marcada su próxima fecha decisiva: el 5 de julio de 2027, a las 10, Mauro Andrés Rodríguez deberá afrontar el juicio oral y público por homicidio culposo agravado.