La propuesta invita a trasladarse a la mañana del 1° de octubre de aquel año, pocas horas después de que una fuerte tormenta empujara al barco hacia la costa y lo dejara prácticamente incorporado al paisaje necochense.
El ciclo fue producido por el Departamento de Comunicación Institucional de Puerto Quequén y propone reconstruir estos episodios históricos con una narración en primera persona.
El episodio comenzó durante la noche del 30 de septiembre de 1964, cuando una violenta sudestada golpeó las costas de Necochea y Quequén.
El Esito se encontraba en lastre cuando fue arrastrado por el temporal y terminó varado sobre un banco de arena, a unos 500 metros al sudoeste de la Escollera Sur.
La embarcación tenía un casco de hierro de más de 78 metros de eslora y llevaba 27 tripulantes, quienes lograron ponerse a salvo.
Los registros internacionales de siniestros marítimos de 1964 también consignaron que el Esito fue llevado hacia la costa de Necochea por una fuerte tormenta el 30 de septiembre.

Tras el encallamiento se realizaron distintos intentos para reflotar el buque, pero ninguno tuvo éxito.
La arena fue acumulándose alrededor del casco y los sucesivos temporales terminaron deteriorando la estructura. Con el paso del tiempo, el Esito se transformó en una imagen familiar para generaciones de necochenses.
Fue escenario de fotografías, caminatas, jornadas de pesca e incluso producciones publicitarias. Durante años, sus restos se mantuvieron visibles sobre la playa hasta que el avance de la arena y el mar fueron ocultándolos progresivamente.
Actualmente, el Esito también forma parte del circuito histórico de buques hundidos impulsado en la costa de Necochea y Quequén.
La producción presentada por Puerto Quequén busca recuperar esas historias desde otra perspectiva.
“Acompañanos a caminar por Necochea durante la mañana del 1° de octubre de 1964”, propone la presentación del proyecto, que sitúa al espectador pocas horas después del temporal.
El Esito inaugura así un ciclo destinado a recorrer distintos naufragios históricos ocurridos frente a las costas locales.
La iniciativa combina memoria, identidad portuaria e historia marítima y busca acercar a nuevas generaciones episodios que forman parte del patrimonio de Necochea y Quequén.
En una costa marcada por numerosos naufragios a lo largo de su historia, el Esito sigue ocupando un lugar particular: más de seis décadas después de aquella tormenta, su historia vuelve a ser contada.