Por: REDACCIÓN NDEN

La medida fue oficializada mediante el Decreto 1270/2026, firmado el 31 de agosto por el gobernador Axel Kicillof y publicado este martes 8 de septiembre en el Boletín Oficial bonaerense. En Necochea alcanza específicamente a las circunscripciones II, III, IV y XII y tendrá vigencia desde el 1° de mayo hasta el 31 de octubre de 2026.
La Provincia fundamentó la decisión en la situación crítica de las explotaciones rurales afectadas por un fenómeno natural adverso de carácter extraordinario. La evaluación incluyó información meteorológica, relevamientos en territorio e imágenes satelitales.
Los productores cuyas explotaciones se encuentren dentro de las zonas declaradas deberán presentar las correspondientes declaraciones juradas en un plazo máximo de 10 días desde la publicación del decreto.
La medida alcanza exclusivamente a quienes desarrollen la explotación agropecuaria como actividad principal dentro de las circunscripciones incluidas.
A partir de esa presentación podrán acceder, según el grado de afectación determinado, a los beneficios previstos por la Ley provincial 10.390.
Entre ellos se contemplan beneficios sobre el Impuesto Inmobiliario Rural, que deberán ser instrumentados por ARBA, y beneficios crediticios a través del Banco Provincia.
En los casos encuadrados como desastre agropecuario, la exención del impuesto se aplicará en proporción al porcentaje de afectación de cada explotación.

La declaración provincial formaliza una situación que el sector rural de Necochea viene atravesando desde hace meses.
Durante los primeros días de mayo, fuertes precipitaciones provocaron anegamientos de campos, desbordes de canales y severos problemas en la red de caminos rurales.
Entre el 5 y el 6 de mayo, algunas zonas del distrito acumularon más de 230 milímetros de lluvia, de acuerdo con los registros difundidos tras el temporal.
La situación afectó particularmente áreas rurales vinculadas a La Dulce, Energía, Ramón Santamarina, Termas del Campo y Los Ángeles, entre otros sectores.
En aquellos días, NdeN recorrió y documentó caminos prácticamente desaparecidos bajo el agua, establecimientos con accesos comprometidos y productores que advertían sobre serias dificultades para llegar a los campos.
A fines de mayo, un relevamiento realizado con participación del INTA y la Dirección de Hidráulica de la Provincia estimó que alrededor de 25.700 hectáreas permanecían anegadas en el partido de Necochea.
El exceso de agua impactó sobre distintas actividades productivas y complicó tareas vinculadas con la cosecha de soja y maíz, la ganadería y la implantación de trigo, además del traslado de maquinaria y hacienda.
El deterioro de los caminos rurales se convirtió, además, en uno de los principales reclamos de los productores.
La crisis hídrica generó durante mayo distintas reuniones entre productores, autoridades municipales y funcionarios provinciales.
En ese contexto surgieron cuestionamientos por la situación de los caminos, el mantenimiento de canales y la falta de obras estructurales para mejorar el escurrimiento del agua.
Productores rurales reclamaron entonces un plan de acción concreto y advirtieron que el problema excedía la emergencia puntual provocada por las lluvias.
Posteriormente, el intendente Arturo Rojas realizó gestiones ante autoridades bonaerenses para solicitar asistencia económica y obras hidráulicas, mientras se avanzó en la conformación de una Comisión Hídrica para definir prioridades de intervención.
El decreto establece que la declaración de emergencia y/o desastre se extenderá hasta el 31 de octubre, por lo que abarca un período de seis meses iniciado retroactivamente el 1° de mayo.
Además de Necochea, la medida incluye a todo el partido de 9 de Julio, otro de los distritos bonaerenses particularmente afectados por las inundaciones durante este año.
La decisión provincial representa un alivio fiscal y financiero para los productores comprendidos, aunque no resuelve por sí sola los problemas estructurales que las inundaciones dejaron expuestos en la zona rural de Necochea.
El contexto agrega otro factor de incertidumbre.
Entidades rurales bonaerenses vienen advirtiendo sobre el riesgo de nuevas lluvias intensas durante la primavera, en un escenario en el que numerosos sectores de la provincia todavía presentan napas elevadas y baja capacidad de absorción.
Para Necochea, el desafío será doble: atender las consecuencias que dejaron los excesos hídricos de otoño y llegar mejor preparado a los próximos meses, mientras siguen pendientes reclamos por caminos rurales, canales y obras de infraestructura.
La emergencia agropecuaria reconoce formalmente el impacto sufrido por una parte importante del campo necochense. Ahora, el foco estará puesto tanto en el acceso efectivo de los productores a los beneficios como en las respuestas de fondo para evitar que una nueva sucesión de lluvias vuelva a generar el mismo escenario.