Por: Pablo Skorupski
Se cumplieron 58 años del debut en vivo de Led Zeppelin. Un 7 de septiembre de 1968, en Dinamarca, Jimmy Page, John Bonham, John Paul Jones y Robert Plant pisaron por primera vez un escenario juntos, como banda, bajo el nombre de The New Yardbirds —aunque no por demasiado tiempo—.

El embrión de esta historia comienza a gestarse algunos años antes, en 1966. Tras negarse en dos oportunidades a ingresar a la banda como guitarrista en reemplazo de su amigo Eric Clapton, Jimmy Page acepta unirse a The Yardbirds, grupo de blues rock y rhythm and blues muy popular en la escena británica de aquellos años.
La particularidad es que Page se suma para tocar el bajo eléctrico, ofreciéndose él mismo a reemplazar al bajista saliente Paul Samwell-Smith. Luego, el guitarrista rítmico Chris Dreja se pasó al bajo y Page conformó un doble ataque de guitarras junto a Jeff Beck. Page fue ganando protagonismo en la banda a medida que el éxito comercial de la misma decaía.
Al poco tiempo, Jeff Beck se marchó y The Yardbirds pasó a ser un cuarteto, con Jimmy Page como único guitarrista. Cabe mencionar que Page era, desde principios de los años sesenta, un músico sesionista de enorme prestigio, habiendo grabado material junto a The Rolling Stones, The Who, The Kinks, Marianne Faithfull y Brenda Lee, e incluso contribuyendo con su guitarra a la música incidental de la película de The Beatles A Hard Day’s Night (1964).
Bajo el liderazgo de Jimmy Page, The Yardbirds graban y publican en 1967 el álbum Little Games, ejecutando un rock pop liviano y comercial y experimentando con la psicodelia del momento.
Dato de color: en sus años de sesionista llegó a grabar también con el ícono galo Johnny Hallyday. Incluso existe el mito de que Jimmy Page acompañó al “Elvis francés” en su gira por Argentina en 1967, cuando realizó presentaciones durante los bailes de carnaval en el Club Atlético Atlanta, de Buenos Aires, y en el Club Atlético Provincial, de Rosario.

En julio de 1968, el vocalista Keith Relf y el baterista Jim McCarty abandonan The Yardbirds, quedando solamente Jimmy Page y Chris Dreja, con una gira por Escandinavia por delante. Page se vio obligado a rearmar el grupo en tiempo récord.
La primera opción para cantante fue Terry Reid, que declinó la invitación, pero recomendó para ese puesto a Robert Plant y, como si fuera poco, al baterista John Bonham, ambos integrantes de la banda de West Bromwich Band of Joy.
Al poco tiempo, Chris Dreja abandona la banda y fue John Paul Jones quien solicitó unirse, multiinstrumentista que ya había trabajado con Page en varias sesiones. A mediados de agosto, el renovado grupo ensayó por primera vez.
Con esta alineación y casi sin preparación, los ahora The New Yardbirds —aunque en los afiches y reseñas de la gira seguían figurando como The Yardbirds— cumplirían con el compromiso y completarían la gira por los países nórdicos. Además, era la oportunidad que tenía la novel banda de probarse a sí misma, en vivo y en directo.
John Paul Jones recordaba a mediados de los años 90: “Bonzo y Robert eran mucho menos experimentados y mucho menos maduros, musicalmente, que Page y yo. Eran unos pocos años más jóvenes que nosotros y ciertamente no habían tenido… Quiero decir, yo me volví profesional a los dieciséis y tocaba en bandas beat y en giras grandes para cuando tenía diecisiete, así que era un músico con buena experiencia cuando entré en Zeppelin, y Page lo mismo. Así que se trató más de la maduración de los otros dos que de la nuestra”.

La primera fecha de la gira fue en Gladsaxe, una ciudad a pocos kilómetros de Copenhague, en el Teen Club, perteneciente a la Escuela Egegaard —básicamente, las instalaciones de un gimnasio escolar—. El concierto estaba programado para las 19:30, con Fourways y Bodies como grupos soporte, y la entrada costaba 7 coronas danesas.
La segunda presentación de esa gira tuvo lugar más tarde durante esa misma jornada, en el Brøndby Pop Club, en el municipio de Brøndby.
En una entrevista de diciembre de 1968, Jimmy Page describió así el show debut: “Allá no aplauden con demasiada euforia, ¿sabés? Estábamos realmente asustados, porque sólo tuvimos unas quince horas para ensayar juntos. Fue una especie de concierto experimental para ver si éramos buenos, supongo”.
Por su parte, el mánager Peter Grant agrega: “Oh, recuerdo todo de aquel primer concierto en Copenhague. Recuerdo todo lo que Jimmy Page me había comentado sobre el baterista, Bonzo. Y toda la actuación fue tan… ¡emocionante! Sólo formar parte de ello fue fantástico. Nunca pensé ‘Dios mío, esto va a vender X cantidad de discos’. Pensé que podía ser la mejor banda de la historia”.
Los Yardbirds eran una banda popular en Dinamarca. Su visita se esperaba con ansias.
Testimonios de chicos que acudieron al primer concierto manifiestan que se sintieron algo decepcionados cuando, al llegar al club, se encontraron con un cartel hecho a mano que decía: “Esta noche: los nuevos Yardbirds”. Sólo Jimmy Page había quedado de la alineación anterior de los Yardbirds y tenían sus dudas de que estos nuevos músicos estuvieran a la altura.
Tras la actuación, todas las dudas se disiparon. No sabían que habían visto el debut en vivo de una de las bandas más grandes de todos los tiempos.
Como curiosidad, la banda pidió ensayar durante toda la tarde previa al show en las instalaciones del club, ante los voluntarios que estaban adornando el recinto, a quienes The New Yardbirds les parecieron muy buenos. A la hora de salir al escenario, fue el presidente del Teen Club, Lars Abel, quien subió a la tarima para dar un discurso y presentar a cada integrante.
El repertorio durante aquellos primeros conciertos incluía canciones de The Yardbirds, clásicos del blues americano y también algunas nuevas canciones, compuestas en los pocos ensayos que habían tenido.
Así, formaban parte del set “Train Kept ‘A Rollin’”, “I Can’t Quit You Baby”, “Dazed and Confused”, “Communication Breakdown”, “White Summer/Black Mountain Side”, “You Shook Me”, “Babe I’m Gonna Leave You”, “How Many More Times” y “For Your Love”, entre otras. Muchas terminaron integrando el álbum debut, que empezarían a grabar ni bien terminado el tour.
Aparte de los dos conciertos del 7 de septiembre, las siguientes fechas de la gira escandinava de The New Yardbirds fueron: el 8 en Lolland, Roskilde y Køge (Dinamarca); el 12 y el 13 en Estocolmo (Suecia); el 14 en Knivsta (Suecia); y el 15 en Gotemburgo (Suecia).
Algunas fuentes sostienen incluso que, después de regresar a Inglaterra, The New Yardbirds emprendieron un insólito “tour relámpago” por Noruega, con presentaciones en Bergen y Oslo entre el 22 y el 24 de septiembre. La existencia de esos conciertos, sin embargo, continúa siendo objeto de debate.

Al volver al Reino Unido, se cambiaron el nombre a Led Zeppelin y empezaron a trabajar en lo que sería el álbum debut, titulado Led Zeppelin.
El nombre definitivo también tenía una historia previa. Durante las sesiones de grabación de la canción “Beck’s Bolero”, en 1966, Jimmy Page, Jeff Beck, Keith Moon y John Entwistle habían fantaseado con formar un supergrupo.
La idea nunca prosperó, pero quedó flotando una expresión que Page recuperaría dos años después: según el propio Page, Keith Moon bromeó con que aquel proyecto “caería como un dirigible de plomo” (un “lead zeppelin”).
El 25 de septiembre de 1968, a las 11 de la noche, los cuatro músicos ingresaron a los Olympic Studios, situados en las afueras de Londres.
Aún sin contrato discográfico, el tiempo de estudio fue abonado por el propio Jimmy Page y por el mánager Peter Grant. El álbum se grabó y mezcló en sólo 36 horas. Jimmy Page produjo el disco y, una vez finalizada la grabación, llevó los masters a Nueva York y allí firmaron contrato con Atlantic Records.
La placa fue editada primero en los Estados Unidos —enero de 1969—, donde la banda iba creciendo en popularidad como consecuencia de una exitosa gira. En Inglaterra sería publicada en marzo de ese mismo año.
Así fue como comenzó todo: en pocos meses, a partir de un apuro en conseguir músicos para completar una pequeña gira, de las cenizas de la que había sido una promisoria banda, ahora en franca decadencia y desbande, surgía una nueva fuerza que lo conquistó todo y cambió para siempre la música popular, al menos en Occidente.
Ese origen caótico de Led Zeppelin, materializado en el primer disco, representó como ninguno la transición del blues eléctrico hacia un rock más directo, pesado, anticipándose varios años al reinado del hard rock y el heavy metal, e inclusive al desparpajo del punk o la inventiva progresiva.
A veces, la magia ocurre. Hace 58 años, el mundo comenzaba a conocerla.
