
Desde su puesta en marcha ya se recuperaron 250 kilos de fruta, con los que se elaboraron más de 300 frascos de mermelada.
La propuesta permite que vecinos que tengan árboles frutales registren aquellos frutos que no van a utilizar.
A partir de allí, la fruta es recolectada y trasladada a la Sala Comunitaria de Elaboración de Alimentos, donde se procesa y se transforma en productos elaborados.
El esquema apunta a reducir el desperdicio de alimentos y, al mismo tiempo, generar instancias de capacitación y trabajo.
Actualmente, 15 personas forman parte del programa y desarrollan tareas durante 16 horas semanales en la Sala Comunitaria.
Allí se realiza la elaboración de las mermeladas y el acondicionamiento de la producción.
La próxima etapa prevé que los productos elaborados sean entregados a comedores escolares, hogares e instituciones comunitarias de asistencia alimentaria.
De esta manera, la fruta recuperada en distintos puntos de la ciudad vuelve a la comunidad convertida en alimento.
Quienes tengan árboles frutales en sus hogares o veredas y quieran sumarlos al programa pueden hacerlo en la Sala Comunitaria de Elaboración de Alimentos, ubicada en Juan B. Justo y Las Heras.
También pueden completar el formulario habilitado por el Municipio haciendo click en este enlace.