Por: Pablo Skorupski

Entre múltiples colaboraciones y grabaciones, ambos han compartido escenario y estudio con otros referentes de la música rioplatense, como Luis Salinas, Mercedes Sosa y el recientemente fallecido Rubén Rada. Además, los dos integran el Cuarteto Oriental junto a Hugo Fattoruso.
Mientras el jazz suena de fondo, las mesas se van llenando y crece la expectativa, aguardando la hora del show.
Hacia las 22, Leonardo Amuedo y Daniel Maza se dispusieron a ocupar sus lugares en escena, sentados de frente al público. De muy buen humor, eligieron iniciar el concierto con una versión de “Dedos”, clásico de Tótem, la banda liderada por Rubén Rada a principios de los años 70, a modo de homenaje, algo latente durante la velada.
Desde el principio se notó el tenor jazzístico como filosofía, pero atravesado —y guiado— fuertemente por el candombe. También tuvieron lugar en el repertorio otras músicas latinoamericanas, como el samba, la bossa nova y el bolero, además de pasajes de jazz fusión que no desentonaron nunca con el leitmotiv planteado para el set.
El ritmo sostenido y profundo del bajo de Maza, con su voz amable y contagiosa, dejaba lugar a los colores aportados por la guitarra de Amuedo y le permitía lucirse con una de sus composiciones, “12 Días”, ya integrada al repertorio del dúo en esta extensa gira de un mes por buena parte de nuestro país.
Muy divertidas resultaban las intervenciones de Maza para introducirnos a la historia de las canciones, ya sea de las propias como de las versiones que realizaron. Eso mismo ocurrió cuando interpretaron “Quando, Quando, Quando” en castellano —original del italiano Tony Renis—, dibujando la sonrisa en el respetable.
También resultó entretenida la historia detrás del milongón “Kandorina”, de autoría de Daniel Maza, presentándonos de paso otro género musical surgido en el país vecino.
Leonardo Amuedo tuvo su momento de lucimiento con “Slow Motion”, al que luego le engancharon “Funkiando”, tema de Maza que ambos instrumentistas grabaron con el Cuarteto Oriental.
“Batida Diferente” volvió a transportarnos al reino musical brasileño, en una cálida interpretación.
Si bien los aplausos se sucedían entre cada composición, la audiencia se entregó por completo cuando Daniel Maza comenzó a tocar con su bajo las líneas melódicas de “Seminare”, de Serú Girán.
En ese momento, la gente comenzó a cantar el estribillo y, a partir de allí, lo que siguió fue un ida y vuelta de ambos lados del escenario.
Eso mismo se notó cuando interpretaron los boleros “Se Te Olvida” e “Historia de un Amor”, ambos popularizados por el Trío Los Panchos y con fuerte arraigo popular.

Llegando al final del concierto, Maza lanzó la frase “siempre quise tocar como Jaco Pastorius, pero nunca pude”, para enseguida engancharle el tema homenaje “Candombe Apastoriuzado”.
Se despidieron con “Partido Alto”. Pero, por supuesto, todavía había algo más.
Dos canciones clásicas del repertorio de Rubén Rada llenaron de satisfacción a la gente que pedía “otra, otra” a viva voz. Así fue que interpretaron “Blumana” —quizá el tema más conocido del “Negro” en la Argentina— y “Ayer te Vi”, tema que Rada grabó para el álbum Radeces (1975).
Tras una hora y media de show, los dos músicos se retiraron con una sincera ovación, ese aplauso cerrado que sale desde el interior, desde el disfrute pleno.
Tanto cultores como curiosos del estilo tuvieron una gran satisfacción con este concierto. Un lujo para la escena musical necochense ser honrados con esta visita.