
Durante más de 40 minutos, Melanie Farías Morillo, Victoria Lanza y Agustín Massa sostuvieron una puesta intensamente física, atravesada por la marcha, la corrida, el cansancio, el miedo y la resistencia.
La obra se construyó a partir de textos de Bertolt Brecht, testimonios y materiales del Archivo de la Memoria Trans, con el objetivo de recuperar también las persecuciones sufridas por personas LGBTQI+, especialmente travestis y trans, durante la última dictadura y los primeros años de la democracia.

La propuesta escénica no se limitó al texto teatral. El movimiento permanente de los intérpretes, el trabajo audiovisual y los testimonios fueron parte central de una obra que buscó construir memoria desde distintos lenguajes.
La iluminación estuvo a cargo de Lucas Freitas, mientras que Flor Corval realizó la asistencia de dirección y el trabajo audiovisual.
Ferrario había explicado previamente a NdeN que el proyecto buscaba poner en diálogo el teatro con materiales del Archivo de la Memoria Trans y con otras voces que permiten interrogar qué ocurrió con las identidades travestis y trans durante los años del terrorismo de Estado.
Ese cruce quedó plasmado en una puesta que llevó al cuerpo al centro de la escena, con una exigencia física sostenida durante gran parte del espectáculo.

La experiencia de la tercera trama comenzaba antes de entrar a la sala.
El espacio estuvo intervenido por “Huellas de la Memoria”, una muestra de fotografía e instalación realizada desde Medios Audiovisuales e Imagen Digital, con distintas miradas sobre los recuerdos, las ausencias y las marcas que construyen la memoria.
La intervención acompañó el recorrido de quienes llegaron a Salta La Térmica y amplió el eje de la jornada más allá de la representación teatral.

A cada persona presente se le entregó además una tarjeta con los créditos de la obra y un texto de Lía García, poeta transfeminista afromexicana.
Entre sus palabras, una frase condensó parte del sentido de la noche:
“nuestra voz se irá, pero el eco nunca más, nuestro eco nunca más”.
La escena se desarrolló además en un año atravesado por dos aniversarios: los 50 años de la última dictadura y los 20 años de la Ley de Educación Sexual Integral.
El ciclo continuará este viernes 18 de septiembre, a las 18, con la Trama 04: “Educación, género e interseccionalidad”.
La actividad se realizará en la Escuela Provincial de Arte Nº 1 “Orillas del Quequén” y contará con la participación de Anny Ocoró Loango, investigadora del CONICET.

La propuesta abordará educación, género, racialización, feminismos negros e interseccionalidad, dando continuidad a un mes de actividades que busca revisar los 20 años de la ESI desde múltiples lenguajes, experiencias y territorios.

La programación seguirá también el viernes 25 con nuevas propuestas.
Ese día, a las 18, se realizará un conversatorio por los 20 años de la ESI con Ruth Zurbriggen en el Centro Cultural y Biblioteca Popular “Andrés Ferreyra”.
Más tarde, a las 21, Salta La Térmica volverá a ser escenario de una Tertulia Feminista, con la presentación del libro Cartas a quienes pretenden enseñar ESI, además de teatro, música y muestra.

De esta manera, septiembre continúa desplegando en Necochea una programación que enlaza educación, memoria, género, arte y derechos humanos bajo una misma consigna: “20 años de ESI. Una historia que seguimos tramando”.