El encuentro se realizó en el campus de la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico y, según los organizadores, reunió a unas 30 mil personas. También participaron delegaciones de diferentes provincias y se desarrollaron diez comisiones de trabajo sobre distintos ejes políticos y sociales.

Durante su discurso, Kicillof sostuvo que el espacio no debe limitarse a esperar que el deterioro económico del Gobierno nacional produzca por sí solo un cambio político.
“No cuenten conmigo para esperar sentado”, afirmó. Y agregó que trabaja para que “el año que viene la Argentina tenga una alternativa” que permita cerrar la etapa actual y comenzar “una etapa distinta”.
La definición tuvo proyección hacia 2027, aunque Kicillof no realizó un anuncio formal de candidatura presidencial.

El gobernador planteó que la construcción del MDF debe trascender la provincia de Buenos Aires y extenderse hacia otras jurisdicciones.
Según expresó, no existe “solución provincial para la tragedia nacional” y consideró necesario dialogar con gobernadores, dirigentes y representantes de distintos sectores.
“Tenemos que escuchar, sumar y organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”, sostuvo.
El encuentro de Avellaneda representó un nuevo paso en esa estrategia. El Movimiento Derecho al Futuro nació con una fuerte presencia bonaerense, pero durante los últimos meses avanzó con actividades y contactos en distintas provincias.
Otro de los ejes centrales del discurso estuvo puesto en el vínculo entre Nación y provincias.
Kicillof sostuvo que “no hay país posible con un Gobierno nacional enfrentado con las provincias” y reclamó reconstruir un esquema federal con infraestructura, rutas, universidades, ciencia y oportunidades distribuidas en todo el territorio.
También planteó que cualquier proyecto de desarrollo debe tener alcance nacional y señaló que el crecimiento no puede concentrarse territorialmente ni excluir regiones del país.
Estas definiciones se inscriben en críticas que el gobernador viene realizando durante las últimas semanas al modelo económico del Gobierno nacional, particularmente en áreas como producción, empleo, ciencia y educación.
Antes del acto de cierre, la jornada incluyó diez espacios de discusión con militantes, especialistas y referentes políticos, sindicales y sociales.
Entre los temas abordados estuvieron trabajo y producción, educación pública, mujeres y diversidad, cultura y deportes, obra pública y hábitat, juventudes, seguridad, justicia, ciencia y universidad.
La organización planteó que esas discusiones funcionen como insumo para elaborar una propuesta política de alcance nacional.
En otro tramo de su intervención, Kicillof sostuvo que la alternativa que pretende construir “no puede estar basada ni en el odio ni en la nostalgia” y debe ser capaz de generar nuevas expectativas.
También afirmó que una nueva mayoría política no debería surgir de acuerdos cerrados entre dirigentes, sino de una construcción territorial y social más amplia.
“No vengo a invitarlos solamente a organizarnos para ganarle a Milei, sino para empezar una historia nueva, distinta y mejor”, expresó sobre el final.
El plenario dejó así una señal política de expansión del Movimiento Derecho al Futuro y una definición explícita de Kicillof sobre su intención de participar en la construcción de una alternativa nacional de cara a 2027, sin formalizar por el momento una candidatura.