
El acusado podría ser trasladado en las próximas horas a la Unidad Penal de Batán, donde permanecería a disposición de la Justicia hasta las próximas instancias del proceso.
La comunidad y la prensa vienen siguiendo el caso desde sus primeras horas, cuando el homicidio conmocionó a Lobería por la forma en que ocurrió y por la rápida sucesión de procedimientos, detenciones y medidas de prueba.
Soplán Castro, de 33 años, fue atacado en una vivienda ubicada sobre calle Río Quequén al 150.
De acuerdo con la reconstrucción incorporada a la causa, recibió tres disparos de un arma calibre 32: uno en el abdomen, otro en un hombro y un tercero que le rozó una oreja.
A pesar de las heridas, logró desplazarse algunos metros y pedir ayuda en la vereda, donde finalmente se desvaneció.
Un vecino advirtió la situación y dio aviso al 911. Poco después llegaron efectivos de la Estación de Policía Comunal y una ambulancia del Hospital Municipal Gaspar M. Campos.
Soplán Castro fue trasladado con vida, pero murió mientras era intervenido quirúrgicamente.

La autopsia determinó que la lesión producida por el disparo recibido en el abdomen habría provocado una fuerte hemorragia interna, considerada determinante en la muerte de la víctima.
Desde ese momento, la investigación comenzó a concentrarse en reconstruir los movimientos previos y posteriores al ataque.
Las cámaras de seguridad del barrio El Prado aportaron registros clave para la pesquisa.
Según la reconstrucción investigativa, las imágenes permitieron observar los movimientos de una persona que llegó en bicicleta hasta la vivienda de Soplán Castro y luego se retiró del lugar.
Durante las horas posteriores al crimen también se realizaron allanamientos, secuestros y distintas diligencias orientadas a determinar quién había efectuado los disparos.
Ohaco se presentó durante la tarde de ese mismo domingo en la Estación de Policía Comunal y quedó aprehendido.
Con el avance de las medidas de prueba, la investigación se concentró sobre Boris Ohaco como principal acusado por el homicidio.
En paralelo, la causa continuó sumando pericias, testimonios y análisis sobre distintos elementos incorporados al expediente.
Ahora, con la prisión preventiva dictada, Ohaco seguirá privado de su libertad mientras se completa la investigación y se avanza hacia las próximas etapas judiciales.
El próximo paso sería su traslado a la Unidad Penal de Batán, donde quedaría alojado mientras espera el desarrollo del proceso.
Mientras tanto, la causa sigue en etapa investigativa y continúan las medidas destinadas a completar la reconstrucción del crimen y determinar todas las responsabilidades.