
La jornada comenzará a las 18 en el Centro Cultural Necochea y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra, con el conversatorio “A 20 años de la ESI, una historia para celebrar y seguir tramando”. Más tarde, desde las 21 en Salta La Térmica, una Tertulia Feminista pondrá el cierre definitivo a un mes de encuentros con la presentación del libro Cartas a quienes pretenden enseñar ESI. Escritas desde la Patagonia, además de teatro, música, danza y conversación.
Las propuestas corresponden a las tramas 05 y 06 del ciclo organizado conjuntamente por el ISFDyT Nº 31, el ISFD Nº 163 y la Escuela Provincial de Arte Nº 1 “Orillas del Quequén”, instituciones que durante septiembre abrieron distintos espacios para revisar la historia de la Educación Sexual Integral, sus conquistas, las resistencias que todavía enfrenta y las preguntas que permanecen abiertas después de dos décadas.
La quinta trama comenzará a las 18 en el Centro Cultural y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra, ubicado en calle 54 Nº 3062.

Allí, Zurbriggen encabezará un conversatorio atravesado por una pregunta que condensa buena parte de las tensiones que acompañaron y todavía acompañan a la Educación Sexual Integral:
“¿Qué le temen quienes le temen a la ESI?”
La propuesta invita a pensar qué se pone en juego cuando la escuela habla de cuerpos, deseos, cuidados, consentimiento, géneros, identidades, violencias y derechos. También, qué incomoda de esas conversaciones y por qué una política educativa con dos décadas de recorrido continúa generando resistencias y disputas.
El objetivo no será encontrar una respuesta única, sino poner en común experiencias y discutir qué discursos construyen esos temores, qué transformaciones produjo la ESI en las instituciones educativas y cuáles son hoy los desafíos para sostenerla como un derecho.
El encuentro permitirá además recuperar las luchas, prácticas pedagógicas y experiencias que docentes, estudiantes, organizaciones y movimientos feministas fueron construyendo durante estos años.
La presencia de Ruth Zurbriggen le da al cierre una dimensión particular.
Docente y activista feminista, desarrolló una extensa trayectoria en el cruce entre educación, pedagogías feministas y derechos sexuales y reproductivos. Fue una de las impulsoras de La Revuelta, colectiva feminista nacida en Neuquén, y participó también en la construcción de Socorro Rosa en esa provincia y de Socorristas en Red, articulación que posteriormente adquirió alcance nacional.

Su recorrido estuvo marcado por una concepción del feminismo que trasciende la discusión teórica y se vincula con las prácticas educativas, los vínculos cotidianos y las formas de intervenir sobre desigualdades históricamente naturalizadas.
En ese camino, la escuela aparece como un territorio central: un lugar donde se producen saberes y sentidos, pero también donde pueden interrogarse mandatos, estereotipos y formas de violencia.
Ese recorrido dialoga directamente con la pregunta elegida para el encuentro de Necochea: qué transformó la ESI y por qué algunas de esas transformaciones continúan provocando resistencias veinte años después.
La Ley Nacional 26.150 fue sancionada en octubre de 2006 y estableció el derecho de las y los estudiantes a recibir Educación Sexual Integral en las instituciones educativas del país.
Uno de sus aspectos centrales fue precisamente definir la educación sexual desde una perspectiva integral, que no quedara reducida a cuestiones biológicas o reproductivas, sino que articulara dimensiones biológicas, psicológicas, sociales, afectivas y éticas.
A partir de allí, la ESI fue incorporándose a las escuelas mediante contenidos curriculares, lineamientos federales, experiencias institucionales y prácticas pedagógicas que permitieron abordar temas vinculados con el cuidado del cuerpo, los vínculos, la igualdad, la diversidad, los derechos, el consentimiento y la prevención de distintas formas de violencia.
Pero la existencia de una ley no eliminó automáticamente las controversias.
Su implementación atravesó —y todavía atraviesa— debates políticos, culturales y educativos. Por eso, a veinte años de su sanción, el aniversario que propone el ciclo no funciona solamente como una celebración: también constituye una oportunidad para revisar qué ocurrió efectivamente dentro de las aulas, qué pudo modificarse y qué discusiones permanecen abiertas.
La segunda parte de la jornada comenzará a las 21 en Salta La Térmica, calle 65 Nº 2769, con la sexta y última trama del ciclo.

Uno de sus momentos centrales será la presentación de Cartas a quienes pretenden enseñar ESI. Escritas desde la Patagonia, compilado por Belén Grosso y Ruth Zurbriggen.
El libro reúne 22 cartas escritas por 30 docentes y parte de experiencias concretas del trabajo cotidiano en las instituciones educativas.
No propone un manual cerrado ni una colección de respuestas universales. Las cartas recuperan preguntas, dudas, aprendizajes y situaciones que aparecen cuando la ESI deja de ser solamente una formulación legal y entra efectivamente en las aulas.
Entre esas experiencias aparecen conversaciones sobre la distribución de las tareas dentro de las familias, actividades para trabajar el consentimiento, interrogantes sobre los estereotipos de género, vínculos con las culturas originarias y escenas en las que docentes deben acompañar situaciones complejas atravesadas por niñas, niños y adolescentes.
El formato epistolar permite que la ESI aparezca allí como una práctica viva: hecha de decisiones pedagógicas, vínculos, incertidumbres y aprendizajes colectivos.
Después de un mes destinado a preguntar, debatir y revisar experiencias, la última trama propone cambiar parcialmente el registro sin abandonar la reflexión.
La Tertulia Feminista combinará conversación, literatura y distintas expresiones artísticas.
La presentación del libro contará con la presencia de Zurbriggen y la conversación será facilitada por Emilia Díaz Seijas.
Según la programación difundida por la organización, Pier y Flor interpretarán canciones de Me Destruye; Almendra y Braian realizarán una intervención teatral; habrá otra escena denominada “Confusión del mundo”; Milena Castro y Lourdes Rodríguez aportarán música; y Urde participará con una propuesta de danza.
También habrá una muestra y cantina a precios populares.
La elección de una tertulia para el cierre no es casual. Después de las instancias de formación y debate, la propuesta busca reunir diferentes lenguajes para celebrar una historia construida no solamente desde una ley, sino también por docentes, estudiantes, organizaciones y movimientos que llevaron esas discusiones a las instituciones y a la vida cotidiana.

Las dos actividades del viernes completarán un recorrido que durante septiembre tuvo diferentes escenarios, protagonistas y preguntas en Necochea.

A lo largo de seis tramas, el ciclo abordó las propias experiencias escolares, el androcentrismo, la historia de la ESI, las memorias de las diversidades sexo-genéricas, los derechos humanos, el género, la racialización y las pedagogías feministas.
Las jornadas reunieron a estudiantes, docentes y referentes en espacios de formación y debate, con una participación que fue creciendo a lo largo del mes.
Entre los encuentros centrales estuvo la presencia de Anny Ocoró Loango, investigadora del CONICET, quien brindó una clase magistral para pensar las relaciones entre educación, racismo, género e interseccionalidad, y discutir qué saberes, cuerpos y experiencias quedaron históricamente desplazados de las instituciones educativas.

Esa pregunta por aquello que la escuela incluyó, excluyó o silenció atraviesa también el cierre con Zurbriggen.
Los veinte años de la ESI habilitan una doble mirada.
Por un lado, permiten reconocer una transformación educativa que puso palabras y herramientas allí donde durante generaciones predominaron silencios: hablar de derechos, consentimiento, diversidad, violencias, cuidados y desigualdades dejó de depender exclusivamente de decisiones individuales para convertirse en parte de una política educativa.
Por otro, el aniversario también obliga a mirar las dificultades de implementación, las diferencias entre instituciones y territorios y las resistencias que todavía aparecen cuando determinados contenidos ingresan en las aulas.
Ese contrapunto entre lo conquistado y lo pendiente atravesó todo el ciclo organizado en Necochea.
Y será también el corazón de sus últimas dos tramas.
Primero, con una pregunta incómoda: qué le temen quienes le temen a la ESI.
Después, con libros, cuerpos, música, teatro y conversación, para cerrar colectivamente una historia que, como plantea el propio nombre del ciclo, todavía se sigue tramando.