
La actividad reunió acciones vinculadas a salud, educación, ambiente y regularización dominial, con la entrega de una ambulancia, notebooks, equipamiento y escrituras. El Municipio había informado previamente que serían 380 los títulos de propiedad entregados durante el acto.
La visita dejó además una fuerte imagen de articulación institucional entre Provincia y Municipio, pese a las diferencias políticas entre ambas gestiones.
En su discurso, Barrena agradeció la presencia del gobernador y destacó el acompañamiento de la Provincia.
“A pesar de las diferencias, que son públicas, siempre están acompañando”, expresó el jefe comunal al recibir a Kicillof.
Uno de los principales agradecimientos estuvo dirigido a la incorporación de una nueva ambulancia para Lobería. Barrena explicó que el hospital local necesitaba renovar una unidad por su antigüedad y remarcó la importancia del traslado sanitario hacia centros de mayor complejidad.
También destacó el acompañamiento provincial a través del programa Puentes, orientado a ampliar la oferta universitaria en los municipios bonaerenses.
El intendente dedicó además buena parte de su intervención al proceso de escrituración. Señaló que desde 2016 se viene trabajando sobre la regularización de viviendas y destacó que, con esta nueva entrega, Lobería superó las 1.000 escrituras tramitadas.
Sobre el final dejó una de las definiciones políticas de la jornada: “Somos gente civilizada, no importa la idea que tengamos; lo importante es que construyamos juntos”.

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, centró su discurso en las políticas educativas y particularmente en Conectar Igualdad Bonaerense.
Según detalló, durante la jornada se entregaron 77 computadoras a estudiantes de siete establecimientos educativos de Lobería, con prioridad en escuelas rurales y especiales.
Bianco aseguró además que la Provincia alcanzó conectividad en el 96% de las escuelas bonaerenses y señaló que se trabaja en la contratación de servicios satelitales para completar los establecimientos restantes.
También puso en valor el programa Puentes y sostuvo que la Provincia ya construyó 53 centros universitarios y dicta carreras en alrededor de 80 municipios, con el objetivo de ampliar el acceso a la educación superior y reducir el desarraigo.
Kicillof tomó las acciones concretadas en Lobería como punto de partida para plantear una discusión política más amplia sobre el rol estatal.
“Ahí están las computadoras, ahí está la ambulancia, está el camión, están las escrituras”, enumeró al comienzo de su intervención.
A partir de allí cuestionó las posturas que proponen una reducción drástica del Estado y sostuvo que en numerosas localidades del interior hay prestaciones esenciales que no son cubiertas por el sector privado.
Uno de los ejemplos que utilizó fue la salud. El gobernador remarcó que una ambulancia resulta especialmente importante en distritos donde existen largas distancias y derivaciones hacia centros de mayor complejidad.
“La ambulancia es la diferencia entre la vida y la muerte”, sostuvo.
También precisó que la unidad entregada en Lobería es la ambulancia número 439 distribuida por la Provincia durante su gestión y señaló que un vehículo de alta complejidad de esas características supera los 200 millones de pesos.
La cifra resulta consistente con el último parte oficial disponible del Ministerio de Salud bonaerense, que cuatro días antes había informado la entrega de las ambulancias número 437 y 438.
Otro tramo central del discurso estuvo dedicado a la educación.
Kicillof defendió la entrega de computadoras como una herramienta para reducir desigualdades y sostuvo que el acceso a la tecnología es cada vez más determinante para estudiar, capacitarse y acceder al mundo laboral.
También defendió la universidad pública y destacó el programa Puentes como una herramienta para que jóvenes del interior puedan estudiar sin tener que abandonar necesariamente sus ciudades.
Según planteó, estudiar lejos del lugar de origen representa un costo adicional para muchas familias y puede derivar en desarraigo. A su vez, sostuvo que ampliar la oferta universitaria en los municipios permite que esos conocimientos y profesionales permanezcan en sus comunidades.

Al referirse al alcance territorial de las políticas provinciales, Kicillof dejó otra de las frases centrales de su discurso.
“Nosotros creemos que no hay bonaerenses de primera y bonaerenses de segunda”, afirmó.
El gobernador vinculó esa idea con las recorridas por los municipios y con programas destinados a reducir desigualdades entre el Conurbano y el interior.
También puso en valor la entrega de escrituras, al considerar que contar con el título de propiedad brinda seguridad jurídica, mejora el valor del inmueble y permite utilizarlo como garantía ante determinadas operaciones.
La visita dejó así una postal política particular: un gobernador peronista y un intendente radical compartiendo una agenda de gestión, mientras ambos remarcaron la necesidad de sostener la articulación institucional más allá de las diferencias partidarias.