Al recibir al gobernador y a buena parte de su gabinete, Barrena agradeció que Provincia continúe acompañando al distrito “a pesar de las diferencias que son públicas”, especialmente en un contexto que describió como complejo.

Uno de los primeros puntos que destacó fue la llegada de una nueva ambulancia para el hospital local.
Barrena explicó que el Municipio acababa de terminar de pagar la última cuota de una ambulancia destinada a San Manuel, mientras que en el hospital de Lobería ya era necesario renovar otra unidad por su antigüedad.
El intendente remarcó que disponer de una ambulancia adecuada es esencial para garantizar traslados cuando un paciente requiere atención de mayor complejidad.
Barrena hizo una mención especial al ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y destacó el impacto que tuvo el programa Puentes en el distrito.
Según expresó, la iniciativa fue “fundamental” para el desarrollo de Lobería y valoró el respaldo provincial a un proyecto que surgió originalmente desde el ámbito local.
También agradeció el acompañamiento del Ministerio de Ambiente y recordó que Lobería lleva entre 15 y 20 años trabajando sostenidamente en separación de residuos, a través de la cooperativa y de los trabajadores municipales.

El tramo más extenso de su intervención estuvo dedicado a la regularización dominial.
Barrena recordó que, mientras la población total del partido se mantuvo relativamente estable desde la década del 80, la ciudad de Lobería pasó de alrededor de 10.000 a 14.000 habitantes, un crecimiento cercano al 40%.
Ese proceso, sostuvo, estuvo acompañado por distintos gobiernos democráticos mediante la construcción de más de 1.000 viviendas correspondientes a programas nacionales, provinciales, municipales y de esfuerzo compartido.
El intendente señaló que desde 2016 se intensificó el trabajo para avanzar con las escrituras y aseguró que, con la entrega realizada durante la visita de Kicillof, Lobería superó las 1.000 escrituras tramitadas.
Barrena destacó además que contar con el título de propiedad no representa solamente una formalidad. Según explicó, permite brindar seguridad a las familias, utilizar una vivienda como garantía, acceder a un crédito y mejorar su valor ante una eventual venta.
Hacia el cierre, el jefe comunal agradeció especialmente a las familias que aguardaron durante décadas para acceder a sus escrituras.
Barrena señaló que en algunos casos la espera alcanzó los 30 o 40 años y destacó también el respeto y el afecto con que los vecinos recibieron al gobernador durante su visita.
Fue entonces cuando dejó la definición política más fuerte de su discurso:
“Somos gente civilizada, no importa la idea que tengamos; lo importante es que construyamos juntos”.

La frase sintetizó el tono de la intervención de Barrena: reconocimiento a la asistencia provincial y defensa de una relación institucional que, pese a las diferencias partidarias, mantiene una agenda común de gestión para Lobería.