La elección presidencial llega con una competencia especialmente ajustada entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).
Los principales sondeos publicados durante septiembre muestran diferencias pequeñas entre ambos y, en varios casos, situaciones de empate técnico dentro del margen de error.

La primera vuelta de las elecciones generales brasileñas se realizará el domingo 4 de octubre.
La votación se desarrollará entre las 8 y las 17, hora de Brasilia. Además de presidente y vicepresidente, los brasileños elegirán gobernadores, senadores, diputados federales y diputados estaduales o distritales.
Si fuera necesaria una segunda vuelta para presidente o gobernadores, se realizará el domingo 25 de octubre.
Las mediciones más recientes muestran una carrera polarizada entre Lula y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Datafolha publicó el 21 de septiembre un relevamiento en el que Lula registró 39% de intención de voto y Flávio Bolsonaro 36%. La diferencia de tres puntos se encuentra dentro de la margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que el instituto considera que existe empate técnico.
El mismo estudio ubicó detrás a Augusto Cury, de Avante, con 6%; Ronaldo Caiado, del PSD, con 4%; Renan Santos, de Missão, con 3%; y Romeu Zema, de Novo, con 2%.
Otra medición de Quaest difundida el mismo día mostró a Lula con 37% y Flávio Bolsonaro con 33%. El relevamiento entrevistó a 2.004 electores entre el 17 y el 20 de septiembre y tuvo un margen de error de dos puntos.

No todos los institutos arrojan exactamente los mismos números.
Un relevamiento de BTG/Nexus ubicó a Lula con 40% y a Flávio Bolsonaro con 37%, mientras que Palver registró 42% para Bolsonaro y 41% para Lula. En ambos casos, las diferencias se encuentran dentro de los respectivos márgenes de error.
La comparación entre distintos estudios debe hacerse con cautela porque las encuestadoras utilizan metodologías diferentes: algunas realizan entrevistas presenciales, otras telefónicas y otras mediante cuestionarios online, además de aplicar distintos procedimientos de muestreo y ponderación.
Por ese motivo, los porcentajes deben interpretarse como fotografías del electorado al momento de cada relevamiento y no como una proyección definitiva del resultado.
Las mediciones de segunda vuelta también muestran diferencias reducidas.
Quaest registró 42% para Flávio Bolsonaro y 41% para Lula, mientras que BTG/Nexus mostró 46% para Lula y 45% para Bolsonaro. En ambos estudios, esas diferencias se encuentran dentro del margen de error.
Reuters también describió la disputa entre ambos candidatos como estadísticamente empatada en los escenarios de segunda vuelta publicados durante la última semana.
Para ser elegido presidente en primera vuelta, un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos.
Si ninguno alcanza esa mayoría, los dos candidatos más votados avanzarán al balotaje del 25 de octubre.
Las encuestas actuales muestran a Lula y Flávio Bolsonaro concentrando ampliamente las preferencias respecto del resto de los postulantes, aunque todavía resta una semana de campaña antes de la votación.
La jornada del 4 de octubre tendrá además una fuerte incidencia sobre la composición política del país.
Los electores deberán votar para seis cargos: presidente, gobernador, dos senadores, diputado federal y diputado estadual o distrital.
De esta manera, Brasil comenzará el próximo domingo un proceso electoral que puede definirse ese mismo día o extenderse hasta el 25 de octubre si resulta necesario disputar una segunda vuelta presidencial.