El clásico se disputó en el Gigante de Arroyito y tuvo todos los condimentos: un gol olímpico, momentos de tensión, reclamos, cinco goles y una definición agónica.
La Academia abrió el marcador a los 19 minutos del primer tiempo.
Gastón Lodico ejecutó un córner desde la izquierda y sorprendió a Leandro Brey con un remate cerrado que ingresó directamente por el segundo palo. Fue un gol olímpico que puso el 1-0 y se convirtió en una de las imágenes de la tarde.
Boca intentó reaccionar, tuvo más la pelota durante varios tramos, pero encontró dificultades para generar situaciones claras ante un Racing que retrocedió y buscó lastimar de contraataque.
El primer tiempo terminó con ventaja mínima para el conjunto de Avellaneda.

La situación empeoró rápidamente para Boca.
Apenas iniciado el segundo tiempo, Racing volvió a aprovechar una pelota parada. Después de un córner y un cabezazo dentro del área, Adrián “Maravilla” Martínez apareció libre y definió de zurda para establecer el 2-0.
Con esa diferencia, Racing parecía tener encaminado el pase a semifinales.
Pero Arruabarrena decidió cambiar el partido desde el banco.
A los 11 minutos del complemento, el entrenador de Boca realizó dos modificaciones ofensivas: ingresaron Sebastián Villa y Enner Valencia por Alan Velasco y Santiago Ascacíbar.
El equipo pasó a asumir muchos más riesgos y llegó a jugar con una estructura prácticamente de cuatro atacantes, con Valencia y Miguel Merentiel dentro del área.
La apuesta funcionó.
A los 27 minutos, Lautaro Blanco ejecutó un córner desde la izquierda y Valencia apareció solo para cabecear y marcar el descuento.
Boca quedaba 2-1 y el partido cambiaba completamente.
Ocho minutos después llegó el empate.
Villa avanzó por izquierda y envió un centro preciso al área. Valencia volvió a anticiparse a la defensa y, otra vez de cabeza, convirtió el 2-2.
Racing había perdido la ventaja de dos goles y Boca pasó a dominar emocionalmente el encuentro.
Con el empate, todo indicaba que la clasificación se definiría por penales.
Pero todavía faltaba una última escena.

El árbitro Andrés Gariano adicionó cinco minutos.
Cuando se disputaba prácticamente la última jugada, Carlos Palacios envió un centro desde la derecha y Valencia volvió a aparecer en el área.
Por tercera vez, el ecuatoriano ganó de cabeza.
La pelota terminó en la red y Boca pasó del 0-2 al 3-2 en apenas 23 minutos.
Valencia completó así un triplete extraordinario y se convirtió en la figura absoluta del clásico.
Con la victoria, Boca se clasificó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina.
Su rival en semifinales será Banfield, que eliminó a Deportivo Riestra por penales luego de empatar 1-1. La fecha de ese encuentro todavía no fue confirmada.
El triunfo prolonga además un momento positivo para el conjunto de Arruabarrena, que también está entre los semifinalistas de la Copa Sudamericana y pelea por sus objetivos en el Torneo Clausura.
Para Racing, en cambio, la eliminación representa un golpe particularmente duro: tuvo una ventaja de dos goles y quedó afuera después de recibir tres tantos en el tramo final.