
Su exposición puso el foco especialmente en trabajadores, jubilados y familias que ya enfrentan dificultades para cubrir gastos esenciales y que durante el invierno necesitan destinar una parte importante de sus ingresos a calefaccionarse.
“Hoy, en representación de la Mesa Social, vengo a hablar de algo tan básico que no debería necesitar demasiadas explicaciones. Venimos a hablar de cómo nuestras familias van a calefaccionarse el próximo invierno”, planteó ante los concejales.
Uno de los principales argumentos de Vidal fue diferenciar el concepto de Zona Fría de un subsidio focalizado exclusivamente según los ingresos.
“La Zona Fría reconoce una realidad territorial y climática”, sostuvo.
Según explicó, el criterio parte de que quienes viven en determinadas regiones soportan temperaturas más bajas y, por lo tanto, necesitan consumir más energía para calefaccionarse.
“Por eso el criterio de Zona Fría no es preguntarle primero a una familia cuánto gana. El criterio es dónde vive, porque el frío es una realidad del territorio”, señaló.
Vidal advirtió que reemplazar ese criterio por uno exclusivamente socioeconómico podría dejar afuera a hogares que tienen ingresos formales pero igualmente carecen de margen para absorber un incremento importante en sus gastos energéticos.
“El trabajador que cobra el salario mínimo tiene frío. El jubilado tiene frío. La familia que trabaja todos los días también tiene frío”, afirmó.
Y sintetizó su planteo: “El frío no mira el recibo de sueldo”.
La exposición avanzó luego sobre la economía cotidiana.
Vidal enumeró alquiler, alimentos, transporte, medicamentos, educación y servicios como gastos que las familias deben cubrir todos los meses.
“¿Qué pasa cuando aumenta el costo de calefaccionar la vivienda? La plata tiene que salir de algún lado. Y cuando ya no hay de dónde sacar, se recorta”, expresó.
Según describió, el impacto termina apareciendo en decisiones concretas.
“Se compra menos comida. Se deja de usar la calefacción o se acumula deuda. Esto no es solamente una discusión tarifaria. Es una discusión sobre el salario y sobre las condiciones de vida”, sostuvo.
Vidal dedicó una parte especial de su intervención a las personas mayores.
“¿Puede un jubilado de Necochea elegir entre comprar sus medicamentos o prender la calefacción? ¿Tiene una persona mayor que pasar frío para poder pagar una factura? No debería”, manifestó.
El planteo se vincula también con una realidad que el referente observa desde la economía popular: jubilados y familias que necesitan generar ingresos adicionales a través de ferias, pequeños emprendimientos o distintas actividades para sostener sus gastos cotidianos.
Vidal participa de la feria itinerante La Soberana, donde, según explicó posteriormente, conviven emprendedores, jóvenes y jubilados que encuentran allí una forma de complementar ingresos.
“Para nosotros la feria es como un auxilio a la economía de la gente”, sostuvo al describir ese escenario.
La Banca Abierta también puso el foco en los hogares que no cuentan con conexión a la red de gas.
“En Necochea hay familias que no tienen gas de red. Para esas familias, la garrafa no es una alternativa. Es el gas con que cocinan, calientan el agua y calefaccionan el hogar”, señaló Vidal.
Además, denunció una dificultad concreta para utilizar un mecanismo de reintegro destinado a la compra de garrafas.
Según explicó, existe un punto de expendio vinculado al convenio, pero allí no se encontraría disponible el medio de pago digital requerido para hacer efectivo el beneficio.
“El beneficio puede existir en la normativa. Pero si la familia no puede utilizarlo en el lugar donde tiene que comprar la garrafa, para esa familia el beneficio no existe”, sostuvo.
Para Vidal, ese tipo de dificultades requieren una intervención de los distintos niveles del Estado y también del Concejo Deliberante.
En declaraciones posteriores, Vidal relacionó esa preocupación económica con otro debate que atravesó la última sesión: la ordenanza vinculada con cuidacoches y limpiavidrios.
Su postura fue que las respuestas no deberían limitarse a prohibir actividades que, para algunas personas, funcionan como una forma de subsistencia.
“La solución no es excluir”, afirmó.
Vidal planteó que existen situaciones conflictivas que deben ser abordadas, pero consideró necesario diferenciar esos casos de quienes realizan diariamente la actividad sin generar problemas.
“Hay gente que trabaja de trapito todos los días en la misma esquina y nunca ha tenido un problema”, sostuvo.
Su propuesta apunta a buscar mecanismos de regulación e inclusión y evitar colocar bajo una misma categoría a todas las personas que desarrollan estas tareas.

El referente de La Soberana describió también una realidad que, según señaló, aparece cada vez con mayor frecuencia: jubilados que continúan trabajando, amas de casa que buscan generar ingresos, jóvenes que venden ropa usada y familias que recurren a ferias, changas o pequeños emprendimientos.
En ese contexto, el debate sobre la Zona Fría y el de los cuidacoches aparecen atravesados por una preocupación común: qué sucede con quienes tienen cada vez menos margen económico y deben buscar distintas estrategias para sostener a sus familias.
Para Vidal, las soluciones no deberían limitarse a prohibiciones o ayudas puntuales.
“La forma que tenés es poder acceder. Es poder llevarle la luz al barrio, poder llevar el agua al barrio, poder llevar un asfalto”, señaló al plantear la necesidad de políticas de inclusión.
Hacia el final de su participación en la Banca Abierta, Vidal dirigió el reclamo directamente al cuerpo legislativo.
“Ustedes fueron elegidos por las vecinas y por los vecinos de Necochea. No fueron elegidos por Buenos Aires. Fueron elegidos por Necochea”, afirmó.
La Mesa Social solicitó un pronunciamiento institucional en defensa de los hogares del distrito afectados por la modificación del régimen.
“No queremos que dentro de unos meses alguien diga: ‘No sabíamos que esto iba a pasar’. Porque hoy estamos acá para advertirlo”, expresó Vidal antes de reclamar “acciones concretas”.
Su intervención terminó vinculando energía, ingresos y economía popular alrededor de una misma discusión: cómo evitar que el aumento del costo de vida y las dificultades para generar ingresos profundicen situaciones de exclusión social.