viernes 02 de octubre de 2026 - Edición Nº3652

Policiales | 2 oct 2026

CASO YOLANDA CORREA

El primer femicida condenado en Necochea dejó la cárcel y cumple prisión domiciliaria

14:52 |Hugo Maldonado fue condenado a prisión perpetua en 2016 por el femicidio de Yolanda Correa, ocurrido en 2015. Ahora cumple la pena en prisión domiciliaria.


La familia de María Yolanda Correa atraviesa nuevamente días de profunda angustia. Hugo Francisco Maldonado, condenado a prisión perpetua por el femicidio ocurrido en Lobería en enero de 2015, dejó la cárcel y actualmente continúa cumpliendo su pena bajo prisión domiciliaria en Coronel Vidal.

La aclaración es central: Maldonado no fue liberado ni recuperó la libertad. El juez de Ejecución Penal Nº 2 de Mar del Plata, Juan Sebastián Galarreta, dispuso que continúe detenido en un domicilio del partido de Mar Chiquita, con monitoreo electrónico mediante GPS y supervisión del Patronato de Liberados.

La decisión provocó un fuerte rechazo entre los familiares de Yolanda, quienes reclaman que el beneficio sea revisado y manifiestan temor por los contactos que, según denunciaron, el condenado comenzó a mantener con integrantes de la familia.

El femicidio que marcó un precedente en Necochea

Yolanda tenía 34 años cuando fue asesinada el 29 de enero de 2015 en Lobería.

Había buscado refugio en la vivienda de su hermana, en calle Barragán, luego de atravesar reiteradas situaciones de violencia de género.

Maldonado llegó hasta el lugar y, tras una discusión, atacó a Yolanda con un arma blanca. La mujer recibió doce puñaladas y murió como consecuencia de las heridas.

En ese entonces en el medio de su traslado el periodista Gustavo Nicolás dialogó con el femicida:

El hombre huyó en bicicleta y fue detenido horas después en inmediaciones del Cementerio Municipal de Lobería.

La investigación estuvo a cargo de la fiscal Silvia Gabriele y en junio de 2016 el Tribunal en lo Criminal Nº 1 de Necochea condenó a Maldonado a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

Fue la primera condena por femicidio dictada en el Departamento Judicial de Necochea.

Por qué le otorgaron la domiciliaria

La defensa de Maldonado solicitó que pudiera continuar cumpliendo la pena fuera de la cárcel debido a diferentes problemas de salud.

Entre las patologías mencionadas se encuentran diabetes, hipertensión arterial, problemas de próstata y antecedentes de una operación por un tumor maligno en un riñón.

La defensa sostuvo que el Servicio Penitenciario no garantizaba el seguimiento médico adecuado ni la provisión completa de la medicación necesaria.

El fiscal interviniente reconoció que los informes médicos indicaban la necesidad de controles periódicos, aunque consideró que no correspondía conceder la domiciliaria en ese momento.

Finalmente, el juez Galarreta entendió que la situación médica justificaba la medida.

Maldonado deberá permanecer en el domicilio fijado en Coronel Vidal y no podrá retirarse sin autorización judicial, salvo ante una urgencia médica debidamente acreditada. Cualquier incumplimiento puede derivar en la revocación del beneficio.

“Que la perpetua sea perpetua de verdad”

En diálogo con NdeN, familiares de Yolanda manifestaron su indignación frente a la decisión y cuestionaron que Maldonado pueda cumplir la condena fuera de una unidad penitenciaria después de algo más de diez años detenido.

El reclamo de la familia se resume en una frase que vienen sosteniendo desde que conocieron la medida: “Que la perpetua sea perpetua de verdad”.

Para los hermanos de Yolanda, la prisión perpetua había representado una respuesta judicial frente a un crimen que atravesó a toda la familia y se convirtió en un precedente para la Justicia de Necochea.

La domiciliaria volvió ahora a abrir una herida que nunca terminó de cerrarse.

Los mensajes que encendieron la alarma

La preocupación de la familia aumentó cuando se enteraron de que Maldonado había comenzado a comunicarse con uno de los hijos de Yolanda.

En diálogo con NdeN, los familiares señalaron que el condenado habría enviado mensajes en los que intenta desligarse de la responsabilidad por lo ocurrido y responsabilizar a la propia víctima.

Su familia explicó la situación con preocupación.

“Básicamente dice que mi hermana tuvo la culpa de haberla matado y que lo hizo porque ella lo engañaba, cosa que también es mentira”, sostuvo.

La familia asegura además que existieron contactos dirigidos hacia una de las hermanas de Yolanda, quien tiene a su cargo al menor.

“Acosa a mi sobrino y amenaza a mi hermana, que tiene la tenencia del nene”, manifestó Diego.

Estas situaciones, denunciadas por los familiares, son uno de los principales motivos por los cuales reclaman que se revise la modalidad de cumplimiento de la pena.

“Mi hermana no tuvo una segunda oportunidad”

También expresaron el dolor familiar ante la decisión.

En diálogo con NdeN, recordó que Maldonado recibió la pena máxima después de un proceso judicial en el que se acreditó su responsabilidad por el femicidio.

“A mi hermana Yolanda le quitaron la vida. La Justicia, con todas las pruebas, condenó al culpable a cadena perpetua. Perpetua quiere decir para toda la vida”, sostuvo.

Para la familia, el contraste entre aquella condena y la prisión domiciliaria concedida una década después resulta difícil de aceptar.

“Mi hermana no tuvo una segunda oportunidad. No tuvo libertad. Él no debería tenerla antes de cumplir su condena completa”, expresaron.

Aunque jurídicamente Maldonado continúa privado de su libertad y cumpliendo la misma pena, para los familiares el traslado desde una unidad penitenciaria hacia una vivienda produce una profunda sensación de desprotección.

Monitoreo electrónico en Coronel Vidal

Maldonado se encuentra actualmente en Coronel Vidal bajo control de monitoreo electrónico.

La prisión domiciliaria no modifica la condena a perpetua ni extingue la pena. Lo que cambia es la modalidad y el lugar en el que continúa cumpliéndola.

El juez estableció restricciones precisas y el condenado no puede abandonar el domicilio libremente.

Sin embargo, la familia de Yolanda reclama que también se analicen los contactos denunciados y las consecuencias que la medida tiene sobre quienes fueron directamente afectados por el femicidio.

Un caso que vuelve a interpelar a la Justicia

Más de once años después del crimen, el nombre de Yolanda Correa vuelve a ocupar el centro de la escena.

Su asesinato marcó un precedente al convertirse en el primer femicidio juzgado como tal en el Departamento Judicial de Necochea y derivó en una condena a prisión perpetua que fue posteriormente sostenida en las instancias superiores.

Ahora, el debate se trasladó a la ejecución de esa pena.

Para la Justicia, Maldonado continúa detenido y sometido a una condena perpetua, aunque bajo prisión domiciliaria por razones vinculadas con su salud.

Para la familia de Yolanda, en cambio, la medida significa volver a convivir con el miedo, los recuerdos del crimen y una pregunta que nuevamente plantean públicamente: qué lugar ocupan las víctimas y sus familiares cuando se decide modificar la forma en que un femicida condenado cumple su pena.

 

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