
La despedida del martes 6 de octubre reunió dos emociones que atravesaron su discurso: la felicidad por todo lo vivido y la tristeza de saber que esa etapa había terminado. A los 39 años, el capitán agradeció a los hinchas, recordó a su familia y defendió a los compañeros con los que compartió tanto las conquistas como las derrotas.
También habló del futuro. Su mensaje incluyó un pedido para quienes continuarán siguiendo al equipo: mantener el acompañamiento cuando aparezcan las dificultades de una Selección que deberá acostumbrarse a jugar sin él.
“Lo primero que pienso es en mi viejo”, dijo al comenzar. Antes de repasar partidos o títulos, Messi eligió una referencia familiar para explicar la dimensión personal de aquella despedida.
Después volvió sobre los años en los que los resultados no acompañaban. Recordó su insistencia por seguir compitiendo y agradeció haber podido sostener ese camino hasta alcanzar las grandes celebraciones con la camiseta argentina.
Su recorrido no quedó reducido al plantel campeón. El reconocimiento se extendió a los futbolistas de otras etapas, aquellos que también estuvieron cerca de ganar y debieron atravesar las frustraciones.
“Todos mis compañeros que tuve al lado siempre lo dieron todo por esta camiseta”, afirmó.
La frase incluyó a quienes compartieron las vueltas olímpicas, pero también a los integrantes de equipos que terminaron sus torneos entre críticas y desilusiones. En su despedida, Messi eligió reivindicar esa entrega colectiva.

El capitán recordó especialmente el primer partido en el país después de la conquista de Qatar 2022. Aquella vuelta al Monumental, ya como campeón del mundo, quedó entre los momentos más felices de su carrera.
Esta vez, en el mismo estadio, le tocó atravesar el extremo contrario: explicar que dejaría de vestir la camiseta que lo acompañó durante más de dos décadas.
Messi expresó cuánto extrañará jugar para Argentina y recordó el cariño recibido en distintos lugares del país. El agradecimiento a las tribunas ocupó un lugar central en sus palabras: reconoció a quienes llenaron las canchas y acompañaron al equipo durante los años.
Al definir lo que había significado representar a la Selección, lo resumió así: “Fue lo mejor que me pasó en la vida”.
El contraste entre ambas noches permitió entender su emoción. En el estadio donde había celebrado el regreso con la Copa del Mundo, ahora tenía que despedirse como futbolista del equipo nacional.
Messi también se detuvo en el Mundial de 2026 y en el esfuerzo que demandó llegar a la final. Señaló que el encuentro con Inglaterra produjo un desgaste importante, tanto físico como emocional, y explicó que el plantel llegó con lo justo al último partido.
Al referirse a la derrota ante España, rechazó las interpretaciones que buscaban explicaciones ajenas a lo deportivo. Su intervención estuvo orientada a respaldar el recorrido del grupo y la entrega de sus compañeros.
Ese reconocimiento mantuvo una línea presente en todo el discurso: el valor de lo realizado no desaparece cuando el resultado final es adverso. Messi agradeció a quienes estuvieron a su lado y destacó la fortaleza del equipo que integraron.

La despedida tuvo, además, una advertencia sobre la etapa que comienza. El capitán anticipó que un cambio tan importante puede traer momentos difíciles y pidió que el respaldo a la Selección se sostenga también en esas circunstancias.
“Siempre unidos”, reclamó.
Su mensaje estuvo dirigido a los hinchas, pero también puso el foco en el grupo que continuará representando al país. Messi pidió defender al equipo frente a las críticas y preservar el vínculo construido durante los últimos años.
Para él también habrá un cambio de lugar: después de ser protagonista dentro de la cancha, le tocará acompañar desde afuera. El cierre de su etapa como jugador de Argentina no modificó el sentido de pertenencia que expresó durante la noche.
Antes del micrófono y los agradecimientos hubo un encuentro que Messi quiso jugar hasta el final. Argentina terminó el primer tiempo sin goles y Benín encontró oportunidades que exigieron a Emiliano Martínez.
El capitán buscó el arco desde el comienzo, combinó con sus compañeros y probó mediante remates y tiros libres. La resistencia visitante demoró la apertura del marcador y llevó el partido al descanso con el resultado igualado.
El homenaje apareció incluso durante el juego. A los diez minutos, el encuentro se detuvo y los futbolistas de ambos equipos acompañaron los aplausos de las tribunas.
Los goles llegaron en el complemento. Messi ejecutó el córner que terminó en la conquista de Nicolás Otamendi y después asistió a Nicolás Paz para ampliar la diferencia.

Finalmente, convirtió de penal y estableció el 3 a 0. Sus compañeros lo rodearon para celebrar el gol que completó su participación directa en todas las conquistas argentinas.
Todavía buscó ampliar la cuenta antes del cierre. El pitazo final aseguró la victoria y abrió el espacio para la despedida, con el estadio pendiente de sus palabras.
Messi se fue de la Selección después de otro partido decisivo en el marcador. Pero su último mensaje miró más allá de esa actuación: agradecer a quienes compartieron el camino y pedir que el apoyo continúe para los que vienen.