
El próximo paso será el ingreso del borrador al Concejo Deliberante. Según anticiparon concejales después de la reunión del martes 6 de octubre con representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el compromiso del Ejecutivo es enviarlo entre el jueves 8 y el viernes 9.
La discusión retoma el escenario que NdeN viene siguiendo: después de dos convocatorias sin oferentes, el Municipio necesita reformular las condiciones para conseguir una propuesta que permita superar las sucesivas extensiones de la concesión.
Entre los lineamientos difundidos esta semana aparecen modificaciones para las líneas 510 y 512, con intervalos proyectados de 30 minutos en horarios pico y de 40 minutos fuera de esas franjas.
También se contempla integrar las líneas 502 y 503, anteriormente operadas por Nueva Pompeya. El recorrido resultante mantendría el paso por escuelas y centros de atención primaria, con una espera máxima prevista de 30 minutos.
Otro punto bajo análisis es reducir los kilómetros sobre calles de tierra y concentrar la circulación por esos sectores en horarios vinculados con los ingresos laborales y la actividad escolar.
Para quienes viven en esos barrios, la definición dependerá del detalle de los recorridos y de las franjas de circulación. Los cambios todavía son propuestas: el documento que llegue al Concejo deberá precisar las calles, los horarios y las obligaciones del futuro prestador.
La presidenta del bloque de Nueva Necochea, Silvina Jensen Menna, explicó que el borrador incluirá recorridos considerados indispensables y criterios de puntuación para comparar las propuestas empresariales.
La evaluación tendrá en cuenta los recorridos asumidos, las frecuencias y las unidades ofrecidas. También planteó la posibilidad de ampliar la cobertura si mejora la demanda.
La edil indicó que el área municipal de Transporte incorporó aportes de los choferes y relevamientos en los colectivos para identificar dónde se concentran los pasajeros. Esa información formará parte de la discusión sobre el servicio que se buscará exigir en la próxima concesión.

La urgencia del expediente también tiene una dimensión laboral. Durante la reunión del martes, representantes de la UTA de Mar del Plata y choferes de la empresa local expusieron sus dificultades para cobrar en tiempo y forma.
El comunicado oficial del Concejo confirmó que se plantearon demoras en los salarios y en el medio aguinaldo. La concejal Evangelina Almada, de Fuerza Patria-MDF, explicó que los empleados vienen recibiendo sus haberes en cuotas y que todavía no se habría completado el pago correspondiente al aguinaldo de junio.
Según describió la edil, el cobro fragmentado afecta la posibilidad de afrontar alquileres y servicios y genera acumulación de deudas e intereses. Los trabajadores cuestionan que la prórroga y la emergencia del transporte prolonguen la prestación sin resolver esas dificultades.
Gastón Urrutia, de la UTA, también objetó la duración de la extensión de 150 días, que alcanza la temporada de verano. El dirigente sostuvo que ese plazo resulta excesivo frente a la situación de los choferes y reclamó avanzar con la licitación.
Desde el oficialismo y la oposición expresaron disposición a acelerar el análisis del borrador. La expectativa es comenzar a trabajarlo apenas ingrese y, si se alcanzan los acuerdos necesarios, avanzar con su tratamiento durante la semana próxima, después del feriado del lunes.
Ese cronograma depende de la presentación del documento y de la revisión legislativa. Por ahora, no implica una aprobación ni establece cuándo comenzaría a operar una nueva concesión.
Mientras tanto, la prórroga de hasta 150 días sostiene la continuidad del servicio. Según informó el Concejo, puede finalizar antes si se resuelve la licitación y comienza a prestar servicio la adjudicataria.
La definición que sigue será concreta: qué cobertura deberá garantizarse, cuánto tiempo podrá transcurrir entre colectivos y con qué unidades se prestará el servicio. Esas condiciones deberán responder tanto a las necesidades de los pasajeros como al desafío de conseguir oferentes, mientras los trabajadores esperan una solución para sus ingresos.