
El cambio no elimina la conocida regla de “quien viene por la derecha tiene prioridad”, pero sí deja en claro que esa regla no será absoluta cuando se crucen vías de distinta jerarquía.
La nueva normativa incorpora un orden de prevalencia entre autopistas, semiautopistas, rutas, carreteras, avenidas, calles y pasajes. En términos prácticos, un vehículo que circula por una calle deberá ceder el paso a otro que transita por una avenida, aunque llegue desde su derecha.
Uno de los puntos centrales es evitar una interpretación equivocada: la prioridad por derecha seguirá vigente.
Se aplicará, como regla general, cuando dos vehículos lleguen a una intersección entre vías de igual jerarquía y no exista semáforo, cartel de Pare, Ceda el Paso u otra señalización específica.
Lo que cambia es la situación en la que se cruzan arterias de distinta importancia.
A partir de la nueva ley, la jerarquía de la vía pasará a tener un peso determinante.
La normativa establece el siguiente esquema de prioridad:
Autopistas. Semiautopistas. Rutas. Carreteras. Avenidas. Calles. Pasajes.
Esto significa, por ejemplo, que quien circula por una avenida tendrá prioridad frente a quien intenta cruzarla desde una calle.
Para ciudades como Necochea y Quequén, donde son habituales los cruces entre avenidas y calles sin semáforos, la modificación tendrá un impacto directo en la conducción cotidiana.
Hasta ahora, muchos conductores aplicaban de manera automática la regla de la derecha incluso cuando uno de los vehículos circulaba por una avenida.
Con el nuevo esquema, eso dejará de ser correcto cuando se trate de vías de distinta jerarquía.
Si un conductor circula por una calle y llega al cruce con una avenida, deberá ceder el paso a quien ya circula por esa avenida.
De todos modos, esto no habilita a atravesar una intersección sin reducir la velocidad ni prestar atención al entorno. Las normas generales de conducción segura y la prioridad peatonal continúan vigentes.
Uno de los motivos de la reforma fue la existencia de interpretaciones judiciales contradictorias frente a accidentes ocurridos en esquinas sin semáforos.
El problema se profundizó luego de la adhesión bonaerense a la Ley Nacional de Tránsito, que mantenía la prioridad por derecha como regla general pero generaba dudas respecto de las avenidas.
Durante años, esa situación derivó en fallos distintos según cómo se interpretara la jerarquía de cada arteria.
La nueva ley busca reducir esa incertidumbre y fijar un criterio más claro para conductores, aseguradoras y tribunales.
La prioridad por derecha también cede en otras situaciones.
Los vehículos de emergencia que circulan en cumplimiento de sus funciones y con las señales correspondientes mantienen prioridad.
También prevalece la señalización específica existente en cada intersección.
En las rotondas, tiene prioridad quien ya se encuentra circulando dentro de ellas frente a quien pretende ingresar.
Además, quien llega desde una calle de tierra debe ceder el paso frente a quien circula por una vía pavimentada.
La ley también contempla situaciones de congestión.
Cuando en una bocacalle existan filas de vehículos en ambas manos esperando para atravesar la intersección, deberá aplicarse un sistema alternado de paso: un vehículo por vez para cada dirección transversal.
El objetivo es evitar que una de las manos bloquee por completo el cruce durante los momentos de mayor circulación.
La modificación incluye situaciones que pueden presentarse fuera del área urbana.
En determinados cruces, ciclistas, peatones y jinetes deberán ceder el paso a los demás vehículos, salvo que exista señalización específica que les otorgue prioridad.
En caminos estrechos o con pendientes, también se establecen criterios para determinar quién debe retroceder ante la imposibilidad de que dos vehículos pasen al mismo tiempo.
La Legislatura bonaerense ya sancionó el proyecto, pero eso no significa que el nuevo esquema haya comenzado a regir de manera inmediata.
Todavía deben completarse los pasos formales correspondientes, entre ellos la promulgación y la publicación oficial de la norma.
Por eso, hasta que ese proceso concluya, es importante distinguir entre una ley ya aprobada por la Legislatura y una norma efectivamente vigente.
Una vez formalizada su entrada en vigencia, el nuevo criterio deberá ser tenido en cuenta en todas las calles y avenidas bonaerenses.
El nuevo esquema puede resumirse de manera sencilla.
Si se cruzan dos vías de igual jerarquía y no hay señalización, mantiene prioridad quien viene por la derecha.
Si se cruzan vías de distinta jerarquía, tendrá prioridad quien circula por la de mayor importancia.
Y si existe semáforo, cartel de Pare, Ceda el Paso u otra indicación específica, esa señalización prevalece.
Para los conductores de Necochea y Quequén, el cambio apunta a ordenar una de las situaciones más frecuentes y más conflictivas de la circulación urbana.