
La información vuelve a poner el tema en agenda en Necochea, que también aparece en el relevamiento del ITBA. Sin embargo, hay una aclaración importante: los tres análisis registrados para la ciudad corresponden a 2012 y 2014, por lo que no constituyen una nueva detección de contaminación ni permiten establecer la calidad actual de toda el agua de red.
Además, el comunicado del Consejo no identifica expresamente a Necochea entre los municipios destinatarios de las solicitudes de información.
El Mapa de Arsénico del ITBA reúne resultados de muestras de agua analizadas en diferentes puntos del país y permite conocer las concentraciones detectadas en cada caso.
En Necochea aparecen tres registros históricos:
Abril de 2012: una muestra de agua de red identificada como Universidad–Necochea presentó 31,86 microgramos por litro (µg/L).
Abril de 2012: una muestra de agua de pozo, obtenida a 10 metros de profundidad, registró 3,88 µg/L.
Marzo de 2014: una muestra de agua de red identificada con la Municipalidad de Necochea como proveedora presentó 29 µg/L.
Las dos muestras de agua de red quedaron clasificadas dentro del nivel amarillo del mapa, correspondiente a concentraciones de entre 10 y 50 µg/L. La muestra de agua de pozo quedó ubicada en el nivel verde, por debajo de los 10 µg/L.
Estos resultados deben interpretarse teniendo en cuenta su antigüedad y el origen puntual de cada muestra. No permiten afirmar que las concentraciones registradas hace más de una década se mantengan actualmente ni que representen al conjunto del sistema de abastecimiento de Necochea y Quequén.

El comunicado del Consejo Profesional de Química destaca concentraciones particularmente elevadas detectadas en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
Entre los valores informados se encuentran:
Guaminí: 295 µg/L.
9 de Julio: entre 72 y 165 µg/L.
San Vicente: 163 µg/L.
Partido de La Costa: 147 µg/L.
Monte: 146 µg/L.
Vicente López: 117 µg/L.
Mercedes: 105 µg/L.
Ezeiza: 96 µg/L.
Chivilcoy: hasta 94 µg/L.
General Rodríguez: 67 µg/L.
Almirante Brown: 56 µg/L.
En comparación, las muestras históricas de agua de red de Necochea, con 29 y 31,86 µg/L, se ubican por debajo de los registros más elevados destacados por el Consejo.
No obstante, esta diferencia no significa que los valores locales deban considerarse inocuos o que puedan descartarse eventuales riesgos.
Cada resultado corresponde a una muestra determinada, obtenida en un lugar y momento específicos. Por lo tanto, no es correcto utilizarlos para establecer una clasificación general de la calidad del agua de los municipios.
La intervención institucional surgió a partir de los resultados del mapa elaborado por el ITBA.
El Consejo Profesional de Química remitió comunicaciones a municipios bonaerenses en los que se identificaron concentraciones elevadas, solicitando información sobre los mecanismos de control y las acciones destinadas a garantizar la calidad del agua.
Entre los principales datos requeridos figuran:
Periodicidad de los monitoreos: con qué frecuencia se analiza el agua destinada al consumo humano.
Resultados de laboratorio: cuáles fueron los valores obtenidos en los últimos estudios de arsénico.
Identificación de fuentes: qué pozos o sistemas de abastecimiento presentan concentraciones elevadas.
Medidas correctivas: qué tratamientos o acciones preventivas se implementaron o están previstos.
Vigilancia sanitaria: qué programas de seguimiento existen y qué recomendaciones se brindaron a la población.
La entidad sostuvo que la presencia natural de arsénico en determinadas fuentes de agua es una problemática conocida, pero advirtió que esto no debe traducirse en ausencia de controles ni de información pública.
El comunicado no confirma que Necochea haya recibido una solicitud individual de informes, aunque los registros históricos locales forman parte del mapa que motivó la intervención provincial.
El Código Alimentario Argentino establece como valor máximo general para el arsénico en el agua potable una concentración de 0,01 miligramos por litro, equivalente a 10 microgramos por litro.
La normativa también contempla, bajo determinadas condiciones excepcionales para regiones con características geológicas particulares, la posibilidad de admitir concentraciones de hasta 0,05 miligramos por litro, equivalentes a 50 microgramos.
Esa excepción no significa que cualquier muestra con valores inferiores a 50 µg/L sea automáticamente apta para consumo.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza como valor guía provisional una concentración de 10 µg/L para el arsénico en el agua destinada al consumo humano.
De esta manera, los registros históricos de 29 y 31,86 µg/L obtenidos en Necochea superaban el valor general de referencia, aunque se encontraban dentro del rango amarillo utilizado por el ITBA.
La evaluación de la potabilidad también requiere considerar otros parámetros físicos, químicos y microbiológicos del agua.
La aparición de Necochea en el Mapa de Arsénico no constituye una novedad surgida del comunicado de octubre de 2026.
En diciembre de 2025, NdeN ya había abordado la problemática al informar sobre los registros históricos de la ciudad y la posibilidad de realizar análisis específicos en un laboratorio local.
En aquella cobertura, el laboratorio Gavarrino confirmó que efectuaba estudios para determinar la concentración de arsénico en muestras de agua.
La doctora Aixa Baliani explicó entonces que el análisis requería una muestra de 500 mililitros en un recipiente adecuado y que los resultados tenían una demora aproximada de 20 días.
Los requisitos, costos y plazos actuales deberán consultarse nuevamente con el establecimiento, dado que aquella información corresponde al año pasado.
La cobertura anterior permitió explicar la importancia de conocer la composición del agua de consumo, especialmente en hogares que utilizan pozos particulares.
El arsénico no puede identificarse por el color, el olor o el sabor del agua. Para conocer su concentración es necesario realizar un análisis específico.
Además, hervir el agua no elimina esta sustancia y los filtros domésticos convencionales no necesariamente están preparados para removerla.
En otra investigación publicada durante agosto de 2026, NdeN analizó la infraestructura de abastecimiento de agua potable de Necochea y Quequén.
Aquella cobertura permitió conocer la distribución de los pozos, las redes y los acueductos que integran el sistema público de suministro.
Sin embargo, la infraestructura disponible y la capacidad de abastecimiento son cuestiones diferentes de la calidad química del agua.
Para determinar las concentraciones actuales de arsénico en la red se necesitan resultados recientes y representativos de los controles realizados sobre las fuentes y el sistema de distribución.
Los registros históricos del ITBA no permiten establecer por sí solos cómo se encuentra actualmente el agua que reciben los vecinos.
El Consejo Profesional de Química también destacó el caso de Bragado, donde durante años se denunciaron concentraciones elevadas de arsénico en el agua de red.
Según informó la entidad, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme un fallo que obliga a Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) a realizar las obras necesarias para garantizar la calidad y potabilidad del suministro en esa ciudad.
Para el Consejo, este antecedente demuestra que la calidad del agua destinada al consumo humano no constituye solamente una cuestión ambiental o sanitaria, sino también una responsabilidad concreta de los prestadores del servicio y de las autoridades públicas.
La institución remarcó la necesidad de realizar monitoreos sistemáticos, publicar información y adoptar medidas preventivas o correctivas cuando los resultados lo requieran.
El pedido de informes del Consejo Profesional de Química vuelve a poner en discusión una problemática sanitaria relevante para la provincia de Buenos Aires, pero no representa una nueva detección de arsénico en Necochea.
Los tres registros locales disponibles en el mapa corresponden a muestras obtenidas en 2012 y 2014. Dos de ellas, procedentes de agua de red, superaban el valor general de referencia de 10 µg/L, aunque se encontraban por debajo de los casos de mayor concentración destacados en el comunicado provincial.
Estos antecedentes justifican la importancia de los controles periódicos, pero no permiten concluir que exista actualmente una situación generalizada de contaminación del agua en Necochea y Quequén.
Tampoco permiten asegurar que las condiciones del suministro sean hoy las mismas que hace más de una década.
La información disponible llama a mantener una actitud de prevención y seguimiento, sin generar alarmas injustificadas. Para conocer la calidad actual del agua resulta fundamental contar con análisis recientes, realizados por los organismos responsables o laboratorios competentes.
El Consejo Profesional de Química puso a disposición de los municipios su capacidad técnica e institucional para colaborar con el seguimiento de esta problemática y promover el acceso a agua segura.
El relevamiento puede consultarse en el Mapa de Arsénico del Instituto Tecnológico de Buenos Aires: https://mapa-de-arsenico.web.app/.