En la última jornada, NdeN estuvo presente y dialogó con Juan Ponsirenas, uno de los responsables de la fábrica familiar, y con su hermana Guadalupe Ponsirenas, titular del local de Tuyén en Necochea. Ambos coincidieron en que la respuesta del público superó ampliamente lo esperado.

“La realidad es que nos superó las expectativas ampliamente, no esperábamos tanto caudal de gente”, reconoció Juan, quien comparó la concurrencia con la registrada en las ediciones de La Gran Barata realizadas en la casa central de la fábrica.
Según explicó, alrededor de 6.000 personas pasaron por el evento durante el fin de semana largo. Las ventas superaron las expectativas y, para el último día, prácticamente no quedaba mercadería disponible.
Aunque inicialmente se había anunciado una oferta de más de 150.000 productos, el movimiento comercial obligó a reforzar el abastecimiento.
Guadalupe Ponsirenas confirmó a NdeN que se incorporaron nuevas partidas de mercadería mediante transporte, además de los camiones que habían llegado para montar la feria.
“Se vendieron casi 200.000 artículos, que fue todo lo que se trajo, porque aparte de los camiones se sumó más mercadería por transporte y también se vendió”, explicó.
La magnitud de las ventas sorprendió incluso a la familia organizadora.
“Pensamos que era demasiada y nos quedamos cortos, porque el último día no teníamos prácticamente nada para vender”, agregó Guadalupe.
Las fotografías registradas durante las jornadas muestran el salón del Club Boca con mesas repletas de productos y numerosos compradores recorriendo los distintos sectores.
El lunes también fue el momento de los sorteos, uno de los atractivos anunciados para el cierre de La Gran Barata.
Según detalló Guadalupe, se sortearon $600.000 en órdenes de compra, además de acolchados, juegos de sábanas, manteles y otros premios aportados por aproximadamente diez comerciantes que se sumaron al evento.
Entre las personas beneficiadas estuvo una ganadora de una orden de compra de $250.000, que compartió el momento con Guadalupe Ponsirenas.

Juan indicó que se habían distribuido unos 2.000 números para participar de los sorteos, que marcaron el cierre de las tres jornadas.
Más allá de las cifras de esta primera edición, Juan Ponsirenas habló con NdeN sobre el contexto económico y la importancia de este tipo de propuestas comerciales.
“Realmente los comercios están pasando un momento muy complicado en general”, señaló.
La empresa familiar cuenta con más de 20 sucursales en el país y emplea a más de 70 trabajadores en su fábrica central. Frente a las dificultades que atraviesa el sector, Juan explicó que las ferias permiten movilizar un volumen importante de productos en un período breve.
“Sabemos que una forma de mover nuestra fábrica es con estas acciones, mover mucho volumen a muy bajo costo, en poco tiempo”, sostuvo.
También destacó la respuesta de las ciudades del interior, donde las familias buscan oportunidades para comprar productos a precios accesibles.
“Muchas veces hay que salir a buscar al cliente antes que esperarlo en el comercio”, expresó.
Tras el balance positivo de esta primera experiencia, la posibilidad de organizar una segunda edición ya está entre las expectativas de la familia Ponsirenas.
“Esperamos hacerla el año que viene de nuevo”, adelantó Juan durante la entrevista con NdeN.
Aunque todavía no hay una nueva fecha confirmada, la empresa mantendrá su presencia comercial habitual en la ciudad a través del local de Guadalupe, ubicado en avenida 58 y calle 69, que atiende a particulares, mayoristas, complejos de alquiler y hoteles.
Con cerca de 200.000 artículos vendidos, miles de asistentes y una nueva edición como posibilidad para 2027, la primera Gran Barata de Tuyén dejó un balance que sus organizadores describieron como muy superior a sus expectativas.
