
Según las primeras informaciones, Castro se encontraba en el sector de máquinas del establecimiento cuando sufrió la descompensación. Personal médico acudió al lugar, pero no logró salvarle la vida. La causa exacta de su fallecimiento todavía no fue determinada oficialmente y las circunstancias son investigadas por la Justicia.
Jorge Fernando Castro nació el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz. Su infancia estuvo atravesada por dificultades económicas y familiares. Creció en un hogar humilde y encontró en el boxeo una forma de encauzar el temperamento que, desde pequeño, le había valido el apodo de “Roña”.
Comenzó a practicar boxeo durante su adolescencia y debutó como profesional a los 20 años. Con el paso del tiempo construyó una carrera que lo llevaría desde los gimnasios argentinos hasta los principales escenarios internacionales.
Su gran consagración llegó el 12 de agosto de 1994, cuando derrotó al estadounidense Reggie Johnson en Tucumán y conquistó el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Aquel triunfo representó la culminación de años de sacrificio y convirtió al santacruceño en una de las grandes figuras del deporte argentino.

Si hay una noche que resume la carrera del “Roña” Castro, es la del 10 de diciembre de 1994, cuando enfrentó al estadounidense John David Jackson en Monterrey, México.
El argentino defendía su corona mundial y atravesaba una pelea extremadamente complicada. Había recibido numerosos golpes, tenía el rostro castigado y parecía encaminado hacia una derrota.
Sin embargo, en el noveno asalto protagonizó una remontada extraordinaria: conectó un poderoso gancho de izquierda que derribó a Jackson y cambió por completo el destino del combate.
La victoria quedó grabada en la historia del boxeo. La prestigiosa revista especializada The Ring distinguió aquel enfrentamiento como la mejor pelea de 1994 y reconoció el noveno asalto como el mejor round del año.
Aquel episodio terminó de construir la leyenda de un boxeador que parecía encontrar fuerzas precisamente cuando todo estaba perdido.
La trayectoria profesional de Castro fue tan extensa como singular. Disputó 144 combates, con 130 victorias, 11 derrotas y tres empates. De sus triunfos, 90 fueron por nocaut.
Además de su título mundial, obtuvo el campeonato argentino de peso mediano y otras coronas regionales.
Perdió el cinturón mundial en diciembre de 1995 frente al japonés Shinji Takehara, pero continuó compitiendo durante más de una década.
Su última pelea profesional fue el 27 de enero de 2007 en Mar del Plata, donde derrotó por nocaut técnico a José Luis Herrera.
La historia del “Roña” también estuvo marcada por un episodio dramático fuera del cuadrilátero.

En junio de 2005 sufrió un grave accidente automovilístico en Puerto Madero, Buenos Aires. El vehículo que conducía chocó contra un árbol y el impacto le provocó múltiples traumatismos y complicaciones respiratorias.
Permaneció 23 días en coma en el Hospital Argerich, en una situación que puso en riesgo su vida.
Contra los pronósticos más difíciles, logró recuperarse y volvió a boxear. Aquella experiencia reforzó su imagen pública de luchador incansable y marcó profundamente su manera de entender la vida.
Después de retirarse del boxeo, Castro mantuvo una fuerte presencia pública.
Participó en programas de televisión como Gran Hermano Famosos, Showmatch y MasterChef Celebrity, donde mostró una faceta espontánea, humorística y cercana al público.
También desarrolló iniciativas solidarias. En 2020 abrió un gimnasio en Temperley, pero la llegada de la pandemia modificó sus planes y decidió convertir el espacio en un comedor comunitario para ayudar a familias que atravesaban dificultades económicas.
El proyecto combinó asistencia alimentaria con actividades deportivas y mantuvo su vínculo con el boxeo como herramienta de integración social.

Jorge “Roña” Castro fue mucho más que un campeón mundial. Su nombre quedó asociado a una época del boxeo argentino en la que las grandes peleas convocaban a millones de espectadores frente al televisor.
Su estilo, su resistencia y su personalidad lo transformaron en un deportista popular, capaz de despertar admiración incluso entre quienes no seguían habitualmente el boxeo.
La histórica remontada ante John David Jackson, su recuperación después del accidente de 2005 y su trabajo solidario forman parte de una historia que trascendió los resultados deportivos.
A los 59 años, la muerte del “Roña” Castro cierra la vida de uno de los personajes más reconocibles del boxeo argentino, pero deja intacto el recuerdo de aquel campeón que supo levantarse cuando parecía derrotado.