La confirmación se conoció antes de la movilización de estudiantes y docentes de este martes 20 de octubre. Las alumnas de Inicial expresaron a NdeN que su preocupación no termina con la apertura del próximo ciclo: rechazan una eventual discontinuidad y piden alternativas que preserven la formación y los puestos de trabajo.

La convocatoria tuvo como punto de encuentro Jesuita Cardiel y calle 50, en las inmediaciones del complejo educativo. En un mensaje enviado a NdeN, estudiantes de primero a cuarto año de Educación Inicial informaron que se movilizaron junto con docentes, no docentes y personas de la comunidad.
Las alumnas señalaron que la protesta surgió por una nota que circuló entre la comunidad educativa. Consideran que su contenido expresa una intención de discontinuar la carrera y sostienen que una medida de ese tipo perjudicaría a las estudiantes y a futuras docentes.
“Antes de pensar en cerrar carreras habría que pensar en otras modalidades que no dejen sin trabajo a nadie”, manifestaron en la comunicación a este medio.
El mensaje también pide construir alternativas y deja una posición explícita frente a la posibilidad de postergar los cambios: “Ni en 2027 ni 2028 ¡ni nunca!”.
Por eso, la confirmación del ingreso para el próximo año responde a la incertidumbre inmediata, pero no resuelve todo el reclamo. Las estudiantes buscan que la carrera continúe como una opción de formación para las próximas generaciones.

Benítez Mendiburu aseguró a NdeN que la oferta del próximo ciclo lectivo será igual a la de 2026. Eso incluye la inscripción a primer año de Inicial e Historia y la continuidad de quienes ya cursan.
El funcionario explicó que la nota que motivó la preocupación contiene un aval con observaciones y reorientación estratégica. Según sostuvo, ese aval permite mantener las carreras para 2027, aunque también deja asentada su posición sobre la necesidad de revisar algunas aperturas.
La diferencia es central para comprender el conflicto: no anunció una suspensión del ingreso para el próximo año, pero sí reconoció que propone discutir una reorganización posterior.
También afirmó que debe garantizarse que quienes comenzaron una carrera puedan completarla, independientemente de las decisiones que se evalúen sobre futuras cohortes.
En diálogo con NdeN, Benítez Mendiburu reconoció que pretende discutir una eventual suspensión temporal de nuevos ingresos a Inicial e Historia, dentro de una reasignación de recursos de la educación superior.
No presentó esa posibilidad como una decisión definitiva para 2028. Explicó que durante 2027 debe desarrollarse un proceso de participación para analizar las necesidades del distrito y las alternativas disponibles.
Según señaló, la reorganización que impulsaba no avanzará para el próximo ciclo porque todavía no se construyeron las condiciones de participación y acuerdo que considera necesarias. Por eso, se mantendrá la oferta actual mientras se desarrolla la discusión.
No están definidos el alcance, la duración ni las modalidades de los eventuales cambios. Tampoco hay una nueva oferta de carreras aprobada dentro del material reunido para esta cobertura.
El jefe regional sostuvo que la planificación de las carreras no debe quedar únicamente en manos de las conducciones de los institutos.
Propuso incorporar a centros de estudiantes, docentes, sindicatos, consejos académicos institucionales y representantes de la comunidad, junto con la Secretaría de Asuntos Docentes y el Consejo Provincial de Educación y Trabajo —COPRET—.
También planteó la participación de sectores productivos para conocer qué necesidades de formación existen en relación con el trabajo y la actividad económica local.
Según explicó, las alternativas deberían surgir de ese intercambio durante el próximo año. El mecanismo concreto de participación, los plazos y las propuestas que se pondrán en discusión todavía deberán precisarse.
Benítez Mendiburu, profesor de Geografía y licenciado en Educación Secundaria con orientación en Gestión, vinculó su propuesta con el origen de los institutos de formación docente: acercar estudios superiores a los territorios y responder a necesidades educativas locales.
Desde esa perspectiva, sostuvo que la oferta debe revisarse periódicamente para evaluar qué profesionales necesita el sistema y qué posibilidades laborales tienen los egresados.
Como ejemplo, mencionó dificultades para cubrir clases de Física y Química, frente a otras especialidades donde, según su diagnóstico, hay más aspirantes que oportunidades de trabajo.
En Educación Inicial, planteó que deben analizarse los cambios demográficos, la evolución de la matrícula de los jardines y la disponibilidad de cargos. Para Historia también señaló dificultades de inserción laboral.
Esas apreciaciones corresponden a la evaluación de la Jefatura Regional y forman parte de los argumentos que pretende llevar al debate.
El funcionario, además, diferenció las carreras cuya salida laboral se concentra en el sistema educativo de otras que permiten desempeñarse en ámbitos más diversos. Mencionó la formación artística y Educación Física como ejemplos cuya demanda no puede medirse únicamente por los cargos escolares disponibles.
Consultado sobre si la reorganización supone un ajuste, Benítez Mendiburu afirmó que su planteo no contempla reducir cargos ni módulos docentes, sino modificar la distribución de los recursos.
Entre las alternativas, mencionó que distintas carreras puedan compartir materias de formación general y mantener espacios específicos para cada especialidad. Según explicó, esa organización permitiría ampliar opciones con los recursos disponibles.
También sostuvo que durante este año se destinaron recursos provenientes de otros niveles para acompañar necesidades del nivel superior relacionadas con cambios en los planes de estudio.
Como posibilidades para analizar, mencionó áreas de formación vinculadas con Trabajo Social, Psicopedagogía y Acompañamiento Terapéutico, además de tecnicaturas relacionadas con la actividad productiva. No se trata de anuncios de nuevas carreras, sino de ejemplos dentro de la discusión que propone.
Una eventual reorganización deberá precisar qué implicaría para cada instituto, cómo se distribuirían las materias y qué ocurriría con los cargos y las tareas docentes.
Una suspensión de primer año impide que una nueva cohorte comience la carrera durante ese período, pero no significa por sí misma que deban interrumpirse las cursadas de quienes ya estudian.
Benítez Mendiburu aseguró ambas condiciones para 2027: habrá nuevos ingresantes y continuidad para los estudiantes actuales.
Sin embargo, el planteo de las alumnas incluye a quienes quieran comenzar a estudiar después. Para ellas, garantizar la terminalidad no alcanza si la carrera deja de estar disponible para futuras ingresantes.
La jornada dejó así una confirmación y una discusión abierta. Inicial e Historia recibirán estudiantes en 2027, de acuerdo con lo asegurado por la Jefatura Regional. Durante ese año se debatirá qué oferta sostener para 2028, mientras las estudiantes reclaman que las alternativas preserven la continuidad de los profesorados.