
Desde Colombia, después de participar de la inauguración, Bernal se comunicó con NdeN para compartir la emoción de cumplir un objetivo que persiguió durante años. La clasificación había llegado con dos títulos panamericanos; conseguir los recursos y sostener la preparación fueron los siguientes desafíos.
“La verdad que es algo que siempre soñé y deseé”, expresó.
Estar en el Mundial requirió mucho más que obtener una plaza deportiva. Bernal contó que fue difícil reunir el dinero y que debió impulsar distintas actividades para hacer posible el viaje.
Organizó rifas, sorteó su moto e hizo una fiesta. A esa campaña se sumaron auspiciantes, comerciantes y emprendedores de Necochea que decidieron acompañarlo.
En diálogo con NdeN, agradeció a quienes aportaron y ayudaron a difundir su historia. Cada colaboración permitió acercarlo a Cartagena y afrontar una participación que no podía concretar sin ese respaldo.
El peleador describió un recorrido de años buscando oportunidades, hasta encontrar un camino sostenido por el entrenamiento y el compromiso. Por eso, antes de comenzar a competir, quiso reconocer a las personas que estuvieron detrás de su llegada.
Bernal pertenece a la escuela Área 51 de Mar del Plata. Según contó, viaja tres veces por semana y recorre alrededor de mil kilómetros semanales para entrenar.
Los traslados forman parte de una rutina que exige tiempo, recursos y constancia. Esa preparación lo acompañó en el camino hacia la clasificación y en los meses previos al Mundial.
En Necochea también encontró apoyo para completar el trabajo. Mencionó especialmente a Primer Round y Hombres de Honor, cuyos equipos lo ayudaron durante el tramo final de la preparación.
Al repasar el esfuerzo que lo llevó hasta Colombia, lo resumió con una frase: “Cada kilómetro recorrido valió la pena”.

El necochense participará en point fighting y light contact, sobre tatami, y en full contact y kickboxing, sobre ring.
Según explicó a NdeN, su programa comienza con las modalidades de tatami, mediante llaves de eliminación directa. Para el jueves y viernes tiene previstas las competencias de ring.
A sus 35 años, Bernal considera que afrontará un desafío especialmente exigente. Detalló que competirá en adultos pesados, dentro de una franja que reúne a deportistas de 18 a 35 años y de entre 91 y 140 kilos.
La amplitud de edades y pesos es uno de los factores que destacó al describir la dificultad de la categoría. Él llega en el límite superior de edad, con experiencia acumulada y la expectativa de ponerse a prueba en cuatro modalidades.
“Tenemos mucha fe que va a salir todo bien”, transmitió desde Cartagena.
El pasaje deportivo al Mundial llegó en noviembre de 2025, cuando Bernal se consagró doble campeón panamericano en Bucaramanga, Colombia.
Según recordó a NdeN, obtuvo los títulos de kickboxing y full contact, resultados que le permitieron conseguir la plaza para la cita mundialista.
Ahora regresa al país colombiano con un desafío más amplio: además de las modalidades en las que logró aquellas conquistas, competirá en point fighting y light contact.
Serán cuatro participaciones dentro de un campeonato que reúne a representantes de distintas partes del mundo.

Bernal integra el seleccionado argentino de la WKF, conocido como Hells Fighters, que reúne a deportistas de distintas provincias y escuelas del país.
En su comunicación con NdeN describió una delegación de 76 personas, con representantes desde Ushuaia hasta Chaco y acompañamiento del cuerpo técnico nacional.
Es el único competidor de Necochea y, según señaló, el único de la costa atlántica dentro del equipo presente en Cartagena.
La participación vinculada con la ciudad también incluye a Maxi Sarabia y Paz Venegas, del Team Sarabia, quienes integran el cuerpo de entrenadores de la selección argentina. Bernal aclaró que ambos viajaron como coaches del equipo nacional.
El Mundial WKF se desarrolla del 19 al 24 de octubre, con sede deportiva anunciada en el Coliseo Bernardo Caraballo de Cartagena de Indias. El programa contempló acreditaciones, pesaje y controles médicos antes de las competencias.
Bernal se comunicó con NdeN después de regresar de la inauguración. Describió una celebración multitudinaria y habló de más de 50 países y unos 1.200 competidores, según la información que compartió desde el lugar.
Estar entre las delegaciones fue la concreción de una aspiración que sostuvo durante años. Después de los entrenamientos, los viajes y la campaña para reunir fondos, llegó el momento de representar al país.
En sus agradecimientos, Bernal destacó a su pareja Rocío y a sus hijos Romeo e Isabella, además de su familia, los auspiciantes y quienes le hicieron llegar mensajes de aliento.
El deportista señaló que ese acompañamiento fue decisivo para sostener el proceso y llegar al campeonato. Aunque está lejos de casa, aseguró que lo tendrá presente cuando le toque competir.
“Vine solo acá, pero los llevo a todos en mi corazón en cada pelea y voy a defender la bandera con uñas y dientes”, expresó a NdeN.
Con cuatro modalidades por disputar, Bernal lleva a Cartagena la experiencia de sus títulos panamericanos y una preparación construida entre Necochea y Mar del Plata. También, el respaldo de quienes ayudaron a que el sueño de competir en un Mundial se transformara en una oportunidad concreta.