domingo 25 de octubre de 2026 - Edición Nº3675

Política | 25 oct 2026

ELECCIONES HISTÓRICAS EN BRASIL

Lula protagonizó una remontada histórica en Brasil y derrotó a Flávio Bolsonaro: las movilizaciones que marcaron el balotaje

22:00 |El presidente brasileño consiguió la reelección con cerca del 52% de los votos, después de haber quedado segundo en la primera vuelta. La campaña estuvo atravesada por multitudinarias movilizaciones y una fuerte polarización política. La derrota del candidato bolsonarista representa un revés para la derecha radical brasileña y tiene repercusiones en toda América Latina.


Lula ganó el balotaje y gobernará Brasil por cuarta vez

Luiz Inácio Lula da Silva ganó este domingo 25 de octubre el balotaje presidencial de Brasil y consiguió una nueva reelección frente a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El resultado coronó una remontada electoral significativa, después de que el mandatario quedara segundo en la primera vuelta, y confirmó su continuidad al frente del país más poblado y de mayor peso económico de América Latina.

Con el 99,91% de las urnas escrutadas, Lula obtenía el 51,77% de los votos válidos, frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro, una diferencia de aproximadamente 4,4 millones de sufragios.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) confirmó matemáticamente la reelección a las 21.08, cuando todavía restaban mesas por contabilizar.

La elección enfrentó dos proyectos políticos contrapuestos: el del Partido de los Trabajadores, encabezado por Lula, y el del Partido Liberal, representado por el senador Flávio Bolsonaro, continuador de la corriente conservadora liderada por su padre.

El resultado asegura un cuarto mandato presidencial para Lula y tiene consecuencias políticas que trascienden las fronteras brasileñas.

 

 

De perder la primera vuelta a ganar la presidencia: la remontada de Lula

La victoria representa un giro respecto del escenario que había dejado la primera vuelta del 4 de octubre.

En aquella elección, Flávio Bolsonaro había terminado primero con el 47,03% de los votos, mientras que Lula había obtenido el 45,16%.

La diferencia inicial favorecía al candidato del Partido Liberal y obligaba al oficialismo a ampliar su base electoral para conseguir la reelección.

Tres semanas después, el resultado se invirtió.

Elección

Lula

Flávio Bolsonaro

Primera vuelta, 4 de octubre

45,16%

47,03%

Balotaje, 25 de octubre

51,77%

48,23%

Porcentajes sobre votos válidos. Los resultados del balotaje corresponden al escrutinio parcial avanzado.

El cambio fue significativo: Lula pasó de estar casi dos puntos porcentuales detrás de su adversario a imponerse por una diferencia superior a tres puntos.

La jornada electoral también tuvo momentos de gran incertidumbre durante el escrutinio. Flávio Bolsonaro llegó a encabezar los resultados parciales, pero Lula recuperó la ventaja alrededor de las 20.24 y la mantuvo hasta alcanzar una diferencia irreversible.

Aunque algunas encuestas habían anticipado una competencia extremadamente ajustada y otras registraron escenarios favorables al mandatario, la remontada más claramente documentada fue la producida entre la primera y la segunda vuelta.

 

 

Las calles también fueron protagonistas de la elección brasileña

La campaña no se desarrolló únicamente en los debates televisivos, los actos partidarios y las redes sociales.

Las movilizaciones populares ocuparon un lugar destacado durante las últimas semanas, especialmente entre organizaciones sociales, militantes del Partido de los Trabajadores y sectores que expresaron su oposición al regreso del bolsonarismo al poder.

Durante la jornada electoral se registraron caravanas, concentraciones y desplazamientos colectivos de votantes en diferentes regiones del país.

En el norte y nordeste brasileño, algunas comunidades organizaron traslados en embarcaciones para participar de la votación, mientras que en otras ciudades hubo concentraciones de simpatizantes y movilización territorial.

El periodista Gustavo Veiga reconstruyó para Página/12 parte de ese escenario, marcado por una participación colectiva que excedió las actividades tradicionales de campaña.

La movilización adquirió especial relevancia en una elección polarizada, en la que el resultado dependía de incorporar nuevos apoyos y sostener la participación de los electorados de ambos candidatos.

Sin embargo, la influencia exacta de esas manifestaciones sobre el resultado no puede establecerse únicamente a partir de su magnitud. El triunfo respondió al voto de millones de brasileños, incluidos sectores movilizados, votantes independientes y ciudadanos que modificaron su elección respecto de la primera vuelta.

 

 

El resultado de Brasil y su impacto en América Latina

La reelección de Lula tiene consecuencias que van más allá de la política interna brasileña.

El triunfo del Partido de los Trabajadores se produce en un escenario regional marcado por el crecimiento de fuerzas conservadoras y de derecha radical, algunas de ellas estrechamente vinculadas con el presidente estadounidense Donald Trump.

Flávio Bolsonaro representaba la continuidad del proyecto político de su padre, Jair Bolsonaro, y una orientación internacional de mayor cercanía con Washington.

La victoria de Lula impide, al menos por este nuevo mandato, el regreso del bolsonarismo al Poder Ejecutivo brasileño, un resultado que modifica las expectativas de los sectores de derecha que buscaban ampliar su influencia en Sudamérica.

Brasil es un actor decisivo en el Mercosur, un socio comercial central de Argentina y una de las principales economías del mundo. Por eso, su orientación política tiene influencia sobre las relaciones económicas, diplomáticas y comerciales de toda la región.

La continuidad de Lula también abre un nuevo capítulo en la relación bilateral con el gobierno de Javier Milei, con quien mantiene profundas diferencias ideológicas y políticas.

Sin embargo, el impacto regional de la elección dependerá de las decisiones concretas que adopte el nuevo gobierno brasileño y de sus relaciones con los demás países.

 

 

El desafío de Lula: gobernar después de una elección polarizada

La reelección no elimina los problemas económicos, sociales y políticos que marcaron la campaña.

Lula deberá afrontar un nuevo mandato con un Congreso de fuerte presencia conservadora, dificultades fiscales, elevados niveles de endeudamiento y demandas sociales relacionadas con los salarios, el empleo y el costo de vida.

Su campaña puso el acento en la defensa de las políticas sociales, la protección de los sectores de menores ingresos y la recuperación del poder adquisitivo.

Flávio Bolsonaro, por su parte, concentró sus propuestas en la seguridad pública, el cuestionamiento de la gestión económica oficialista y la continuidad del programa político impulsado por su padre.

El resultado muestra una sociedad profundamente dividida: aunque Lula obtuvo una victoria clara en términos electorales, casi la mitad de los votos válidos fueron para su adversario.

Esa polarización será uno de los principales desafíos de la próxima etapa política.

 

De las movilizaciones a las urnas: una elección que ya es parte de la historia brasileña

La victoria de Lula reúne dos elementos relevantes: una recuperación electoral respecto de la primera vuelta y una campaña que tuvo una intensa participación de organizaciones políticas, sociales y sindicales.

La movilización territorial de las últimas semanas, junto con la participación de millones de ciudadanos en el balotaje, formó parte del proceso que desembocó en el nuevo mandato presidencial.

La dimensión regional del resultado también quedó reflejada en las reacciones de dirigentes políticos argentinos.

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner felicitó al pueblo brasileño y describió la jornada como “un auténtico 17 de Octubre electoral”, en referencia a la movilización popular que marcó la historia del peronismo argentino.

En Brasil, los simpatizantes de Lula comenzaron a celebrar la victoria en espacios públicos como la avenida Paulista, en San Pablo, donde las concentraciones siguieron minuto a minuto el escrutinio y festejaron cuando el presidente recuperó la ventaja.

A sus 80 años, el antiguo dirigente metalúrgico y sindical consiguió así un cuarto mandato presidencial, un hecho sin precedentes en su trayectoria política.

Brasil eligió la continuidad de Lula después de una campaña atravesada por la polarización, la movilización social y una remontada decisiva en las urnas. La elección abre una nueva etapa para el país y para sus relaciones con América Latina.

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