Necochea y Quequén se encuentran nuevamente afectadas por un conflicto en el transporte público de pasajeros. Este lunes 26 de octubre, los choferes iniciaron una retención de tareas desde las 12, prevista hasta las 14, en reclamo de salarios y otros conceptos laborales que, según denunciaron, continúan impagos.
La medida incluye una reunión informativa entre los trabajadores para analizar la situación económica de la empresa prestataria y decidir cómo continuar.
En diálogo con NdeN, uno de los delegados de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) explicó que el conflicto se agravó luego de que los trabajadores conocieran que la empresa había recibido una transferencia de más de 37 millones de pesos durante la semana pasada, sin que se concretara un adelanto de las sumas adeudadas.
Según detalló el representante gremial, los trabajadores mantienen tres conceptos pendientes de cobro:
Parte del sueldo de septiembre, que todavía no fue abonado en su totalidad.
El 50% del aguinaldo, que continúa adeudado.
Una cuota de un retroactivo salarial, cuyo vencimiento estaba previsto para el 15 de octubre.
El delegado explicó que los choferes habían acordado que, cuando ingresaran nuevos fondos, una parte se utilizaría para cubrir gastos operativos, como combustible, pero también debía realizarse algún pago a cuenta de las deudas salariales.
Sin embargo, denunció que esto último no ocurrió.
La situación motivó la convocatoria a una reunión informativa durante la medida de fuerza.

Uno de los puntos centrales del conflicto es el destino de los fondos que, de acuerdo con el testimonio gremial, ingresaron a la empresa durante la semana pasada.
El delegado aseguró que, ante las reiteradas explicaciones de que el dinero todavía no había llegado, decidió consultar directamente al Municipio.
Según relató a NdeN, desde el Ejecutivo municipal le respondieron que no existían transferencias pendientes y le enviaron un comprobante correspondiente a un depósito de algo más de 37 millones de pesos, realizado el martes de la semana pasada.
El representante de los choferes explicó que se trataría de fondos vinculados con compensaciones provinciales del transporte, que son transferidos a través del Municipio.
De acuerdo con su versión, los trabajadores tenían conocimiento de que ese dinero debía ingresar y esperaban que permitiera cancelar al menos una parte de los haberes pendientes.
Hasta el momento, no se cuenta con una explicación pública de la empresa sobre el destino de esos fondos ni sobre cuándo se completarán los pagos reclamados.
La retención de tareas comenzó al mediodía y, de acuerdo con lo informado a NdeN por el delegado, está prevista inicialmente por dos horas.
El representante gremial aclaró que las unidades que ya se encontraban realizando sus recorridos podían continuar en circulación al iniciarse la medida, por lo que la interrupción podría producirse de manera progresiva.
La intención de los trabajadores es retomar el servicio alrededor de las 14, siempre que no surjan nuevas decisiones durante la reunión informativa.
El delegado también señaló que una respuesta de la empresa, particularmente un depósito destinado a los salarios adeudados, podría modificar la continuidad de la medida.
La nueva retención se produce en medio de una prolongada crisis del transporte público de Necochea y Quequén.
Durante los últimos meses, los trabajadores protagonizaron distintas medidas de fuerza por atrasos salariales y dificultades para cobrar los conceptos establecidos en los acuerdos laborales.
En julio, una retención de tareas dejó a ambas ciudades sin colectivos durante casi 48 horas, en un conflicto que NdeN siguió a través de sus distintas instancias.
La situación también se desarrolla en el marco de la incertidumbre por el futuro de la concesión del transporte urbano, luego de la declaración de emergencia del servicio y la aprobación de una nueva prórroga.
Por el momento, la medida de este lunes está prevista hasta las 14, mientras los trabajadores esperan una respuesta sobre las deudas salariales.