
La intervención forma parte de un plan de revalorización socioambiental impulsado por la Asociación Vecinal de Villa Zabala y la Mesa de Consenso para la Gestión del Parque Miguel Lillo, con el acompañamiento de la Dirección de Guardaparques municipal.
La propuesta surgió del intercambio entre las instituciones y la comunidad. Según explicó José Garcés, integrante de la Mesa de Consenso, los vecinos plantearon la necesidad de prevenir microbasurales, impedir el tránsito de motos y recuperar la diversidad natural del sector.
A partir de esas inquietudes se trabajó en la incorporación de especies nativas y en la idea de generar un recorrido temático que permita transitar del barrio hacia la playa y viceversa, según las declaraciones realizadas a la prensa municipal.
Garcés señaló que la iniciativa se preparó durante el año y que la jornada marcó el comienzo de la intervención. Los bancos instalados suman puntos de descanso para quienes recorran el lugar.

El proyecto busca combinar el uso comunitario con la preservación del ecosistema de dunas y la flora autóctona.
Además de las plantaciones, se colocó cartelería y se realizaron trabajos para bloquear el tránsito vehicular dentro del espacio, con el objetivo de evitar su degradación y la formación de nuevos microbasurales.
Maite Guevara, vecina del sector, contó que se acercó a la Mesa de Consenso por su preocupación ante el estado del predio ubicado junto al camping municipal. Tras contactarse con Nerio Bognanni, conoció la propuesta que ya estaba en preparación y decidió participar.
La vecina destacó la presencia de especies nativas y las posibilidades que ofrece el entorno para que los chicos puedan caminar, explorar y disfrutar del espacio natural.
La participación de vecinos, instituciones y personal municipal permitió concretar esta primera etapa, que suma vegetación, lugares de descanso y medidas de protección.
Guevara planteó que, si la experiencia funciona, podría repetirse en otros sectores. Por ahora, la intervención abre un nuevo uso para este espacio de Villa Zabala: un recorrido de encuentro y disfrute que busca conservar la riqueza natural del lugar.
