
Nacido en Río Gallegos el 25 de febrero de 1950, Kirchner estudió Derecho en la Universidad Nacional de La Plata, donde conoció a Cristina Fernández. Fue intendente de su ciudad entre 1987 y 1991 y gobernador de Santa Cruz durante tres períodos consecutivos, hasta 2003.
Llegó a la competencia presidencial con el respaldo de Eduardo Duhalde. En la primera vuelta quedó detrás de Carlos Menem, con alrededor del 22% de los votos. La decisión del expresidente de retirarse del balotaje dejó a Kirchner como presidente electo.
Asumió el 25 de mayo de 2003, con el desafío de construir autoridad en un país atravesado por las consecuencias económicas, sociales e institucionales de la crisis de 2001.
En su discurso ante la Asamblea Legislativa trazó una agenda centrada en la producción, el trabajo, la inclusión social y la reconstrucción de las instituciones. Esa intervención permite identificar las prioridades con las que comenzó su gobierno. Discurso de asunción.

Una de las marcas más profundas de su presidencia fue el respaldo a las políticas de memoria, verdad y justicia.
En 2003, el Congreso declaró la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Kirchner promulgó la norma y, en 2005, la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad de ambas leyes en la causa Simón. Ese proceso permitió avanzar con los juicios por crímenes de lesa humanidad.
La reapertura de los procesos fue resultado de una construcción colectiva: décadas de reclamos de sobrevivientes, familiares y organismos de derechos humanos, acciones judiciales y decisiones del Congreso y de los tribunales. Kirchner aportó un respaldo presidencial decisivo a esa demanda.
El 24 de marzo de 2004, ordenó al jefe del Ejército, Roberto Bendini, retirar los retratos de los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone del Colegio Militar.
Ese mismo día firmó, junto con el entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, el acuerdo para destinar el predio de la ESMA a un espacio de memoria y promoción de los derechos humanos. Los dos acontecimientos están documentados en el Archivo Nacional de la Memoria.
En sus primeros meses de gobierno, Kirchner estableció un nuevo procedimiento para proponer integrantes de la Corte Suprema de Justicia.
El Decreto 222/2003 incorporó la publicación de antecedentes y la posibilidad de presentar observaciones sobre los candidatos. También dispuso considerar la diversidad de género, especialidades y procedencias regionales en la composición del tribunal.
La medida acompañó la renovación de la Corte e introdujo herramientas para someter las propuestas del Poder Ejecutivo al conocimiento y la participación de la sociedad. Texto original del decreto.
En agosto de 2004, el gobierno volvió a convocar al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, un ámbito integrado por representantes de trabajadores, empleadores y el Estado.
La convocatoria recuperó un espacio de negociación sobre el piso salarial y colocó entre sus objetivos la generación de empleo, la distribución del ingreso y el combate al trabajo no registrado. Decreto 1095/2004.
En materia previsional, la Ley 25.994 y el Decreto 1454/2005 formaron parte de las herramientas que ampliaron el acceso a las jubilaciones. Los mecanismos de regularización permitieron incorporar a personas que, cumpliendo las condiciones establecidas, no reunían la totalidad de los aportes exigidos.
ANSES identifica esas medidas como parte del primer plan de inclusión previsional iniciado en 2005. Su alcance estuvo relacionado con un problema extendido: las trayectorias laborales atravesadas por la informalidad y el desempleo también limitaban la protección en la vejez. Documento de ANSES.

La relación con los acreedores externos fue otro eje de su presidencia. Su gobierno impulsó la reestructuración de la deuda y anunció, en diciembre de 2005, la cancelación anticipada de las obligaciones con el Fondo Monetario Internacional.
La operación se concretó en enero de 2006, por unos 9.530 millones de dólares, mediante reservas del Banco Central. Canceló la deuda vigente con el FMI; la Argentina continuó teniendo otras obligaciones y siguió siendo miembro del organismo. Fuente: Banco Central.
La decisión expresó la búsqueda de un mayor margen para definir la política económica, un objetivo que Kirchner había expuesto al anunciar el pago. Anuncio presidencial de 2005.

Tras finalizar su mandato en diciembre de 2007, Néstor Kirchner continuó en el centro de la política argentina. Fue elegido diputado nacional en 2009 y, el 4 de mayo de 2010, los países de la Unasur lo designaron por unanimidad como primer secretario general del organismo, cargo que ocupó hasta su muerte. Registro de su designación.

Su fallecimiento, el 27 de octubre de 2010, interrumpió esa etapa de participación en la política sudamericana. Tenía 60 años y habían pasado menos de tres desde que dejó la Casa Rosada.
A 16 años de su muerte, su lugar en la historia argentina se sostiene en decisiones concretas: el respaldo a los juicios por crímenes de lesa humanidad, la ampliación del acceso a las jubilaciones, la renovación de la Corte Suprema y la búsqueda de autonomía económica.
Esas políticas dieron respuesta a demandas de justicia y protección social y modificaron prioridades del Estado. Allí se encuentra una parte central de su aporte a la democracia: haber convertido reclamos históricos en acciones de gobierno cuyos efectos trascendieron su presidencia.