
Numerosos docentes y vecinos participaron de la concentración, realizada en el marco del paro nacional y la jornada de duelo convocados por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
Muchas docentes asistieron con sus guardapolvos de trabajo. Hubo lágrimas, expresiones de bronca y reclamos dirigidos al Estado por las condiciones de seguridad en las que se desempeñan quienes enseñan, especialmente en establecimientos rurales.
El encuentro combinó un homenaje simbólico, reflexiones sobre las condiciones laborales de la docencia y una marcha que recorrió el perímetro de la plaza.

El acto fue conducido por Ana Larrañaga, secretaria gremial de SUTEBA, quien invitó a los presentes a construir un espacio de homenaje en el centro de una ronda.
Allí se colocó una fotografía de Nancy Godoy, rodeada de guardapolvos, flores y velas que fueron acercando los participantes.
Larrañaga explicó que la intención era generar un momento de respeto y reflexión ante la conmoción que provocó el asesinato de la docente.
“Hoy no va a haber muchas palabras, la idea es hacer algo muy simbólico y de reflexión, porque estamos todos y todas muy conmovidos”.
La dirigente también recordó las dificultades que enfrentan quienes trabajan en escuelas rurales, muchas veces obligados a trasladarse por caminos intransitables, viajar a dedo o regresar durante la noche.
En ese sentido, señaló que muchas de las docentes presentes habían trabajado en escuelas rurales o conocían de cerca esas condiciones de traslado.
Durante el encuentro surgieron intervenciones espontáneas desde la ronda, en las que se pidió nombrar expresamente el asesinato de Nancy y reconocerlo como un femicidio.
También se escucharon cuestionamientos hacia el Estado por las condiciones en las que desarrollan sus tareas los trabajadores de la educación.
Larrañaga recogió esos planteos y afirmó:
“Hoy nos falta porque la mataron”.
La secretaria gremial de SUTEBA sostuvo que el crimen de Nancy expone situaciones de vulnerabilidad que atraviesan quienes trabajan en establecimientos educativos alejados de los centros urbanos.
“Por eso estamos diciendo que la escuela sola no puede y cada vez tenemos más carga los trabajadores y las trabajadoras de la educación”, expresó.
En ese contexto, defendió la medida de fuerza nacional:
“Nosotros entendemos que acá hay que parar. No podemos tener otra salida a esto”.
También reclamó mayor financiamiento educativo y condiciones de seguridad para las docentes rurales, al señalar la necesidad de garantizar la presencia de maestros y maestras en todos los puntos del país.
Durante el homenaje se leyó un poema dedicado a Nancy Godoy, cuya autoría no fue identificada durante el acto.
El texto evocó los caminos que recorría la docente, los riesgos asociados a su tarea y la ausencia que dejó su asesinato.
Uno de sus pasajes expresó:
“No hay mañana para Nancy”.
A lo largo de la lectura se recuperó la imagen de una maestra que ya no volverá a su escuela, con sus proyectos y su trabajo cotidiano interrumpidos.
El poema también hizo referencia a las violencias contra las mujeres y a las condiciones de vulnerabilidad que atraviesan quienes desarrollan su tarea en zonas rurales.
Hacia el final, planteó una reflexión sobre la condición de mujer y trabajadora de Nancy, antes de concluir con un pedido de justicia:
“Nos falta una maestra. Justicia por Nancy”.
La lectura formó parte del homenaje que los presentes realizaron alrededor de la fotografía de la docente, los guardapolvos, las flores y las velas.

Después de la lectura, los participantes realizaron un minuto de silencio en memoria de Nancy Godoy.
Posteriormente, entonaron el Himno Nacional Argentino, antes de iniciar una marcha alrededor de la Plaza Dardo Rocha.
El recorrido comenzó por calle 56 hasta 57, continuó por 57 hasta 60, siguió por 60 hasta 61 y finalmente por 61 hasta 56, completando una vuelta alrededor de la plaza.
La movilización cerró una jornada de duelo y reclamo de justicia que también puso en discusión las condiciones laborales y de seguridad de quienes ejercen la docencia.

La concentración en Necochea formó parte de una jornada nacional de protesta convocada por CTERA tras el asesinato de Nancy Godoy.
La central sindical dispuso el paro y las actividades de duelo para exigir el esclarecimiento del crimen y reclamar medidas que garanticen condiciones seguras de trabajo para los docentes.
La convocatoria contó con la participación de organizaciones sindicales de distintos puntos del país, que realizaron concentraciones y expresiones públicas de reclamo.
En la provincia de Buenos Aires, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) acompañó la medida, mientras que en Necochea también participaron representantes de otros sectores sindicales, entre ellos ATE.
El reclamo nacional puso el foco en la necesidad de investigar el asesinato de Nancy y revisar las condiciones de aislamiento y desprotección que pueden enfrentar quienes trabajan en establecimientos rurales.
La protesta también incorporó demandas por mayor inversión educativa y políticas públicas que permitan desarrollar la tarea docente en condiciones adecuadas.

Nancy Godoy se desempeñaba como docente rural en la provincia de Corrientes. Su asesinato provocó una fuerte reacción entre las organizaciones educativas, que reclamaron el esclarecimiento de lo ocurrido.
En Necochea, el homenaje permitió expresar el dolor por su muerte, pero también visibilizar una preocupación compartida por numerosas docentes: las dificultades y los riesgos que implica trasladarse diariamente para garantizar el derecho a la educación en zonas rurales.
Las palabras de Ana Larrañaga sintetizaron uno de los principales planteos de la jornada: que las escuelas rurales puedan contar con docentes protegidos y con los recursos necesarios para desarrollar su tarea.
Entre guardapolvos, flores, velas y una marcha alrededor de la plaza, la comunidad educativa local volvió a expresar un reclamo central: justicia por Nancy Godoy.