
Este jueves 29 de octubre, representantes de la organización participaron de la Comisión de Políticas de Género, presidida por la concejal Silvia Blanco. El primer planteo fue gestionar el uso del espacio público para el festival y las actividades que acompañan la movilización.
También anunciaron la fecha, invitaron a la asamblea y expusieron demandas de la comunidad LGBTIQ+. Según informó el HCD, se planteó continuar las gestiones con el Ejecutivo y acompañar las tareas de organización y convocatoria.
La presentación permite comenzar a coordinar las condiciones para la jornada. La seguridad de quienes participan es una preocupación que la comisión viene señalando a partir de las dificultades y situaciones de violencia denunciadas en ediciones anteriores.
Las representantes denunciaron el incumplimiento del cupo laboral trans en el distrito y describieron situaciones de precariedad que atraviesan personas del colectivo. El reclamo por empleo registrado está ligado al acceso a ingresos estables, cobertura social, vivienda y autonomía económica.
También alertaron sobre barreras para acceder a la salud integral, especialmente a la atención en salud mental. Señalaron dificultades en tratamientos de hormonización y en el acceso a la interrupción legal del embarazo, que vincularon con recortes de programas nacionales, entre ellos Remediar, y con las restricciones económicas provinciales y municipales.

La historia de la marcha está atravesada por una demanda persistente: que los derechos reconocidos tengan una aplicación efectiva en las instituciones y en la vida cotidiana. Buscar trabajo, alquilar, estudiar o recibir atención médica siguen siendo ámbitos donde la organización denuncia discriminación y exclusión.
Poder vivir en Necochea y Quequén sin ocultarse, sin sufrir violencia y sin tener que irse para encontrar oportunidades forma parte de esa disputa por la igualdad. La presencia colectiva en las calles transforma experiencias muchas veces atravesadas en soledad en reclamos públicos hacia el Estado y la sociedad.
El festival y las expresiones artísticas integran esa construcción política: generan encuentro, visibilidad y redes comunitarias que sostienen al activismo durante el resto del año.
En sus redes, la comisión reafirmó el carácter antifascista de la convocatoria y propuso una marcha de memoria, denuncia, celebración y defensa de las conquistas alcanzadas. Esa orientación continúa la de la última edición, realizada en el marco de la jornada antifascista y antirracista del 7 de febrero.
La invitación incluye a organizaciones, partidos, sindicatos, colectivos, activistas, artistas, disidencias y todas las personas que quieran participar. La asamblea del 14 de noviembre será una instancia para sumar propuestas y construir colectivamente la próxima edición.
La marcha y el festival serán el 15 de enero de 2027, en la Rambla municipal y el playón verde contiguo. Los horarios, el recorrido y la programación artística todavía no fueron detallados.