El encuentro buscará poner nuevamente en discusión la relación entre el modelo de producción agroindustrial, la salud de las poblaciones, la contaminación ambiental y las alternativas agroecológicas.
La actividad representa, además, la continuidad de un proceso de organización comunitaria iniciado en 2008, cuando un pequeño grupo de vecinos y referentes ambientales comenzó a reunirse para compartir experiencias y reclamar medidas de protección frente a las aplicaciones de productos químicos en áreas cercanas a las viviendas.

De acuerdo con la convocatoria difundida por las organizaciones, las actividades comenzarán el viernes 13 de noviembre, con una jornada de preencuentro, mientras que el sábado 14 y el domingo 15 se concentrarán las principales instancias de participación e intercambio.
El objetivo es reunir experiencias de distintas regiones bonaerenses, debatir los problemas que atraviesan las comunidades y fortalecer la articulación entre organizaciones que trabajan en la defensa de la salud y el ambiente.
Entre los principales temas que forman parte de la agenda histórica de estos encuentros se encuentran:
Las fumigaciones con agroquímicos en cercanías de viviendas, escuelas y centros poblados.
Las denuncias por posibles consecuencias sanitarias y ambientales de la exposición a plaguicidas.
Las regulaciones municipales y las distancias de aplicación respecto de zonas habitadas.
La contaminación del agua, el suelo y otros componentes del ambiente.
Las experiencias de producción agroecológica y las alternativas al modelo agroindustrial predominante.
La organización comunitaria y el intercambio de herramientas para la defensa de los territorios.
La convocatoria se presenta como un espacio abierto de encuentro y construcción colectiva, sin una identificación partidaria única.

El origen de los Encuentros de Pueblos Fumigados bonaerenses se remonta a 2008, cuando se realizó la primera reunión en la localidad de Los Toldos.
Aquel encuentro reunió a poco más de una decena de personas preocupadas por las fumigaciones cerca de las poblaciones rurales, el avance del modelo agroindustrial y la necesidad de promover alternativas productivas.
Entre los participantes se encontraban vecinos, profesionales y referentes vinculados con la agroecología.
La organización comenzó a crecer y, hacia fines de 2009, se concretó una segunda reunión en Saladillo, con una participación más amplia.
A lo largo de los años, los encuentros fueron sumando asambleas territoriales, profesionales de la salud, abogados ambientalistas, docentes, productores y vecinos que compartían experiencias similares.
Uno de los antecedentes judiciales de aquellos primeros años se produjo en marzo de 2008, cuando un tribunal de Mercedes dispuso una medida cautelar que prohibió las fumigaciones aéreas en las inmediaciones de un barrio de la localidad de Alberti.
Con el tiempo, las discusiones dejaron de concentrarse exclusivamente en las denuncias por fumigaciones y comenzaron a incorporar otras dimensiones: el acceso a alimentos saludables, la soberanía alimentaria, la preservación del agua, las políticas ambientales y las formas de producción que buscan reducir la dependencia de los insumos químicos.

Foto de Pablo Piovano.
La continuidad de estas reuniones permitió construir una agenda provincial sostenida durante casi dos décadas.
En septiembre de 2023, el 13° Encuentro se realizó en Lincoln, con la participación de comunidades y organizaciones que debatieron los impactos del agronegocio, la situación sanitaria de las localidades rurales y las alternativas agroecológicas.
En diciembre de 2024, el 14° Encuentro tuvo lugar en Vedia, donde se profundizó la discusión sobre la denominada agroecología de los pueblos, entendida por sus impulsores como una propuesta que vincula la producción de alimentos con la participación comunitaria y el cuidado ambiental.
La edición más reciente se desarrolló en Roque Pérez, en diciembre de 2025, y reunió a organizaciones de distintos puntos de la provincia.
Además de las fumigaciones, allí se debatieron la protección del agua, la preservación de los glaciares, las políticas vinculadas con el uso de productos químicos y otras problemáticas socioambientales.
El encuentro concluyó con propuestas de articulación y acciones colectivas para continuar impulsando sus reclamos.

Foto de Pablo Piovano.
Una de las principales preocupaciones de los pueblos fumigados es la exposición de las personas a productos utilizados en la actividad agropecuaria.
Durante años, vecinos de localidades rurales denunciaron aplicaciones de plaguicidas en las inmediaciones de sus viviendas, establecimientos educativos y espacios de uso comunitario.
Entre las situaciones que motivaron reclamos aparecen afecciones respiratorias, problemas dermatológicos y preocupaciones por enfermedades de mayor gravedad, como distintos tipos de cáncer y alteraciones del desarrollo.
La relación entre exposición a plaguicidas y efectos sobre la salud requiere considerar qué sustancias se utilizaron, las dosis, las vías de exposición y las condiciones particulares de cada población.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud, clasificó en 2015 al glifosato como probablemente cancerígeno para los seres humanos.
Esa clasificación identifica un peligro potencial, pero no establece por sí sola el nivel de riesgo de cualquier exposición ni permite atribuir automáticamente una enfermedad individual al contacto con ese herbicida.
Para las organizaciones convocantes, avanzar en investigaciones sanitarias, mejorar los controles y reducir la exposición de las poblaciones constituye una parte fundamental de sus demandas.
Las experiencias de las comunidades también fueron registradas por el fotoperiodismo.
Desde 2014, el fotógrafo argentino Pablo E. Piovano desarrolló el proyecto documental El costo humano de los agrotóxicos, con el que recorrió localidades rurales de distintas provincias y retrató a familias que denunciaban enfermedades y daños vinculados con las fumigaciones.
Su trabajo comenzó después de asistir a un congreso de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, donde escuchó testimonios de profesionales y docentes sobre las condiciones de vida de comunidades cercanas a áreas de aplicación.
Entre las historias que documentó se encuentra la de Fabián Tomasi, trabajador entrerriano que había desempeñado tareas relacionadas con la fumigación aérea y que padeció una grave enfermedad neurológica. Tomasi se convirtió en uno de los referentes más conocidos de los reclamos contra el uso de agroquímicos antes de su fallecimiento, en 2018.
Piovano también retrató a familias con niños que presentaban enfermedades y discapacidades, así como a trabajadores rurales que denunciaban problemas de salud relacionados con la exposición laboral.
El proyecto fue publicado en un libro en 2017, recorrió exposiciones internacionales y recibió distintos reconocimientos, entre ellos un premio World Press Photo en 2026 por su trabajo documental de largo plazo en Sudamérica.
Sus fotografías no constituyen, por sí solas, una demostración clínica de la causa de cada enfermedad retratada. Sin embargo, representan un registro documental de los testimonios, las condiciones de vida y las preocupaciones de numerosas comunidades rurales.

Fabián Tomasi, fotografiado por Pablo Piovano.
Aunque el próximo encuentro se realizará en Mar Chiquita, la problemática también tiene antecedentes en el distrito de Necochea.
Durante años, organizaciones ambientales y vecinos denunciaron aplicaciones de agroquímicos en sectores próximos a viviendas, establecimientos educativos y áreas urbanas.
En agosto de 2021, NdeN informó sobre la intervención de la Policía Ecológica ante una fumigación en las inmediaciones del barrio Villa Zabala, luego de una denuncia vecinal y la participación de organizaciones ambientalistas.
En aquella oportunidad, referentes de la Asamblea en Defensa de los Espacios Comunes y de El Parque No Se Vende reclamaron el cumplimiento de las restricciones existentes para determinadas actividades agrícolas en áreas complementarias del distrito.
Posteriormente, en 2023, organizaciones locales impulsaron un foro destinado a debatir una normativa que regulara la aplicación de agroquímicos en el partido.
La iniciativa surgió después de la difusión de resultados de muestreos ambientales que, según informaron los organizadores, habían identificado 13 productos agroquímicos en muestras de suelo y agua tomadas en instituciones educativas y otros espacios públicos de Necochea, Quequén y localidades del interior del distrito.
Estos antecedentes muestran que las discusiones que tendrán lugar en Camet Norte también forman parte de una agenda ambiental presente en nuestra región.
El partido de Mar Chiquita ya había sido escenario de actividades vinculadas con este movimiento.
En 2019 se desarrolló allí un encuentro regional que fue declarado de interés municipal mediante el Decreto N.º 1441/19.
Además, el distrito cuenta con la Ordenanza 20/2020, que declara de interés público la producción agroecológica e impulsa estrategias de sustentabilidad.
En octubre de este año, vecinos, organizaciones e instituciones presentaron una comunicación formal ante el Municipio, el Concejo Deliberante y el Consejo Escolar para coordinar aspectos organizativos de la nueva edición provincial.

La convocatoria está dirigida a vecinos, asambleas, colectivos ambientales y personas interesadas en las problemáticas de salud, ambiente y producción agroecológica.
Los principales datos confirmados son:
Lugar: Camet Norte, partido de Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires.
Fechas: viernes 13, sábado 14 y domingo 15 de noviembre de 2026.
Actividad: 16° Encuentro de Pueblos Fumigados de la Provincia de Buenos Aires por la Agroecología y el Buen Vivir.
Participación: se difundió un formulario digital de inscripción.
Para facilitar la llegada de delegaciones de distintos puntos de la provincia, los organizadores también impulsaron un sistema de aportes voluntarios y bonos contribución solidarios.
La iniciativa busca cubrir parte de los gastos de traslado y participación en un contexto económico que, según señalaron, dificulta la presencia de algunas comunidades.
Aquí el formulario para inscribirse.
A 18 años de las primeras reuniones en Los Toldos, los Encuentros de Pueblos Fumigados continúan funcionando como un espacio de intercambio, organización y debate sobre las consecuencias del modelo agroindustrial y las posibilidades de avanzar hacia formas de producción alternativas.
La próxima edición en Camet Norte permitirá reunir nuevamente testimonios, experiencias y propuestas de distintas localidades.
Más allá de las diferencias de perspectivas sobre la producción agropecuaria, la convocatoria vuelve a colocar en la agenda pública una pregunta de fondo: cómo garantizar la producción de alimentos, la protección de la salud y el cuidado del ambiente en los territorios donde conviven la actividad rural y las comunidades que los habitan.
Fuentes utilizadas: El Ciudadano, Naturaleza de Derechos, Agroecología en Red, LatAm Journalism Review, Diario Necochea y archivo de NdeN.