miércoles 11 de diciembre de 2019 - Edición Nº1165

Política | 22 oct 2019

Opinión

"Crisis ambiental en Necochea"

Nota de opinión de la Ingeniera Susana Laborde, integrante de la agrupación ambientalista “El Parque no se vende”.


Por:
Susana Laborde

En un momento de evidente y dramática crisis civilizatoria , donde la juventud se moviliza frente a la crisis climática  es necesaria la reflexión , identificación y propuestas de  transformación profunda de los modelos de producción y consumo , rechazando las “falsas soluciones”. En el mundo se está produciendo una histórica pérdida de biodiversidad, que amenaza la capacidad de la naturaleza de suministrar alimentos nutritivos, aire y agua limpia; mantener los medios de subsistencia; regular el clima, y actuar como reguladora de  los fenómenos meteorológicos extremos. Más de 1 millón de especies de animales y plantas enfrentan la posibilidad de extinguirse dentro de unas décadas. Estamos en el “antropoceno”, la era en que la humanidad está cambiando el planeta en forma dramática.

Necochea no escapa a la problemática global, inmersa en un sistema productivo agroexportador que genera la contaminación del aire, agua y tierra. El modelo de producción de agricultura industrial se apoya en el uso de venenos que durante 20 años se han esparcido  sin control en el aire que respiramos. Las derivas, la dispersión  de esos venenos en el aire no se puede controlar (física básica) sin embargo insisten los promotores y beneficiaros del modelo que con Buenas Prácticas se controla la situación. Es una mentira descarada y perversa. Hay pruebas suficientes de la existencia de agrotóxicos en el agua de nuestras lagunas y ríos, el daño ya está hecho            La única solución a la situación es la agroecología, se puede producir sin venenos y hay municipios enteros , además de productores con responsabilidad social que lo están haciendo.

Las ciudades de Necochea y Quequén ven invadidos sus ejidos urbanos, las quintas y chacras (área complementaria) con cultivos extensivos que no son permitidos por la legislación en esas zonas. A pesar de innumerable solicitudes al ejecutivo municipal para que controle el cumplimiento de las leyes vigentes, éste hizo caso omiso a las mismas permitiendo que la situación de agresión permanente con venenos a viviendas y escuelas persista.

El área complementaria debería ser ocupada por producciones de alimentos sanos agroecológicos para nuestra población, con cadenas cortas de venta, ferias y formas de producción que además generen trabajo .

El Puerto , parte y cúlmine del modelo agroexportador local, es manejado por un Consorcio que concentra los intereses económicos y que no controla bajo ningún aspecto la situación ambiental del mismo. Es evidente para cualquiera que vea las cargas de barcos, el polvillo que se genera llegando a muchas cuadras alrededor. Del mismo modo se esparce el polvillo de la úrea granulada en el aire y en todo el trayecto de los camiones en calles y veredas. Los casos de alergias y enfermedades respiratorias se multiplican alrededor de la zona portuaria y el motivo es demasiado evidente. Ni el Consorcio ni el Municipio, cuyas máximas autoridades son aspirantes a hacerse cargo de nuestro destino como ciudad se interesan por modificar esta situación, ambos avalaron la implantación de los acopios de fertilizantes en los giros 11 y 12 junto a los tanques de combustible de la termoeléctrica a pesar del riesgo que ello implica para la población .

Los vuelcos de la termoeléctrica al río así como las emanaciones gaseosas de sus chimeneas siguen tal como hace décadas. El último vuelco de combustible al río no pudo ser controlado en tiempo y forma .

El dragado cuyos estudios de impacto ambiental desconocemos siguen erosionando la playa de los lobos marinos, generando una escarpa imposible de ser superada por los animales que se ubican en zonas donde hay tránsito y mueren en muchas oportunidades atropellados .Toda la contaminación portuaria en el agua del rio termina en nuestro litoral fertilizantes en el agua.

La inexistente gestión de residuos urbanos ha llevado a generar un basurero municipal que se ha constituido en una montaña gigante de deshechos de nuestra vida cotidiana. Permanentemente lixiviando sus líquidos hacia las napas, permanentemente prendido fuego contaminando el aire. No hay políticas de gestión de residuos urbanos, no hay campañas de concientización sobre la necesidad de reducir la basura, ni separarla para su disposición final. El trabajo titánico, persistente y autogestivo de Todo para ellos no es dimensionado en cuanto a su aporte al saneamiento de la ciudad. Esta asociación elimina de la ciudad volúmenes inmensos de plásticos .

La calidad del agua para consumo entra en dudas conociendo todo lo dicho anteriormente, especialmente para quienes no cuentan con el sistema de agua de red. Tanto los lixiviados del basurero como los agrotóxicos que se infiltran en el suelo pueden contaminar las aguas subsuperficiales que llegan  llegan a la ciudad de Necochea por la pendiente natural de la zona.

El extractivismo urbano  cuyas consecuencias generan pérdidas de derecho de uso de nuestros bienes públicos , tiene múltiples aristas en Necochea y Quequén. El Barrio Cerrado construido en tierras públicas, en la duna frontal, dentro de una zona con restricción para construcción es la muestra evidente de hasta donde la connivencia política empresarial puede avanzar sobre los derechos comunes

La privatización del Parque Miguel Lillo encubierta por concesiones de varias décadas se ha incentivado en los últimos años. La comunidad de Necochea y Quequén perdió la posibilidad de uso público  y gratuito del 30 % de su superficie en manos de Centrales de la Costa para Parque Eólico y distintos emprendedores privados para Lago de los Cisnes, El Arca , etc. a pesar que en todos los estudios sobre el Parque así como en la COPAP se explicitó lo inconveniente de las concesiones a plazos extensos.

El desinterés por la declaración de Paisaje Protegido del Parque Miguel Lillo de las autoridades actuales es la evidencia de su rechazo al control del mismo por sus dueñxs, nosotrxs, lxs vecinxs. Asi es que sin control hay talas permanentes y se pierden árboles , pájaros, y en general biodiversidad propia del sistema parque playa.

Del mismo modo la ausencia de una planificación urbana consensuada con la comunidad donde el parque, la playa , el río , las plazas y todos los bienes públicos en general sean incluídos permite el manejo de los mismos según las autoridades del momento lo decidan y los contextos políticos lo permitan.

El uso de la playa para el tránsito de vehículos es otra de las cuestiones que habla de un gran desconocimiento y desinterés por parte del gobierno local actual que no sólo se muestra de acuerdo con la convivencia de personas y vehículos en la playa sino que promovió las  competencias de enduro en la playa pública organizadas por privados. La legislación civil y ambiental existente evidencia la irracionalidad de mantener esos usos en la playa.

La crisis ambiental debe ser tratada con la agenda que corresponde y nuestras denuncias ser escuchadas. Se trata, de mejorar sustancialmente la calidad de nuestras vidas y acabar con las históricas desigualdades sociales porque las cuestiones que tratamos las sufren fundamentalmente los sectores más vulnerables.

 

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