sábado 04 de abril de 2020 - Edición Nº1280

Deportes | 29 ene 2020

Polémica 2020

Violencia en el rugby: ¿Cómo se forman los jóvenes en Necochea?

El asesinato de Fernando Báez Sosa por parte de un grupo de jugadores en Villa Gesell despertó la polémica a lo largo y ancho del país. Formadores locales hablaron con NdeN, destacaron los valores colectivos, pusieron el ojo en el tipo de educación deportiva y comentaron algunas de las medidas que pueden tomarse a futuro en la región. 


A mitad de mayo del año pasado, un partido de rugby entre Club Náutico Necochea y Tiburones terminó a los golpes entre los jugadores, menores de edad, y los padres.

La situación no pasó a mayores pero si despertó ese inconciente colectivo que reina en la ciudad y que señala actos de violencia perpetrados por jugadores de rugby no solo en el campo de juego sino en la noche u otros ámbitos de la sociedad civil. 

El asesinato de Fernando Báez Sosa por parte de un grupo de jugadores en Villa Gesell reavivó el debate a lo largo y ancho del país, y Necochea no fue la excepción. ¿Podemos responsabilizar al deporte de la violencia que se genera más allá de lo que ocurra en el campo de juego? 

Juan Pablo de la Hera y Natalia castellano son responsables del rubgy infantil del club Náutico Necochea. En diálogo con NdeN intentaron dar respuesta a dicha pregunta que se vienen haciendo cientos de formadores a partir de la tragedia ocurrida. 

“El rugby no es lo que pasó en Villa Gessel”, afirma De la Hera, quien es muy claro al respecto: “La verdad es que no es eso lo que el deporte fomenta. No podemos decir que es un caso aislado porque ha habido otros casos. Esto pasa en la noche donde no hay controles y podría haber pasado con cualquier grupo. Estos chicos practicaban este deporte y se toma al deporte como responsable de esta formación. El deporte tiene reglas que apuntan a la cabellorisidad, respeto y disciplina”.

De todas formas no le esquiva al rol de la educación en las instituciones deportivas: “La responsabilidad es de los formadores y de los padres. Habría que estudiar cómo fueron formados esas personas. Si en el deporte el formador es un deformador, estamos fritos. Si lo padres avalan ese tipo de formación es un problema”. 
“Todavía tenemos dentro de algunos grupos de rugby personas que no están capacitadas”, agrega Juan Pablo.

Hay otra forma de jugar al rugby apostando a lo colectivo, solidario y hermando. 

Lo ocurrido en Villa Gesell se observó como un caso de violencia, donde los asesinos no solo gozaban de la impunidad de clase que solían ostentar (hijos de familias pudientes y empresariales), sino también de una concepción machista y patriarcal, donde la violencia física ejercida sobre otra persona genera estímulo y poder. 

En ese marco, es de tener en cuenta que en los últimos años en el Club Náutico se empezó a desarrollar la disciplina mixta de rugby hasta los 13 años, así como el abordaje de prácticas que dejen de lado la concepción machista del deporte. “La conducta en la competencia mixta es hasta mejor por momentos en el trato y la forma de relacionarse”, destaca Natalia Castellano. 

En ese sentido, realza que “hace unos años hemos empezado a hacer capacitaciones y talleres de género”. “El rugby también es un grupo de chicos que saben afrontar situaciones límites y ayudar a la gente”, sostiene la joven formadora en referencia a los rugbier que salvaron la vida a una joven en Chile que se estaba desangrando.

¿Qué hacer? 

A partir de lo ocurrido, desde las distintas federaciones de rugby se empezaron a evaluar medidas para llevar a cabo y que busquen extirpar la violencia del sector que habita el mundo deportivo. 

“Hay que hacer formaciones y educar a los formadores. La Unión de rugby a la que pertenecemos, que es la de Mar del Plata, va a tomar medidas. Por ejemplo, se está pensando sacar el alcohol en los terceros tiempos. Que cada jugador tenga una conducta violenta fuera de la cancha va a ser sancionados y el club también”, reitera de la Hera.

Otra situación que está en el foco son los “bautismos” en el rugby que (y en otros deportes) que implican golpes y todo tipo de atropellos aquellos jóvenes que debutan en un plantel o llegan a disputar la primera división. 

“Es un deporte que fomenta la inclusión seas gordito, flaco, alto o bajo en el rugby se incorpora. Tiene que ser el rugby el impulsor de bajar los lineamientos. Todavía tenemos dentro de algunos grupos de rugby personas que no están capacitadas”, concluyó de la Hera.

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