El Gobierno confirmó una reducción inmediata de retenciones para distintos cultivos y productos agropecuarios, aunque algunas medidas quedarían sujetas a futuras condiciones fiscales.
Entre los anuncios realizados por Javier Milei:
En el caso de la soja, el Presidente planteó un esquema distinto. Según explicó, la intención oficial es avanzar hacia una reducción de las retenciones del 33% al 26%, aunque esa medida quedaría atada al comportamiento de la recaudación y a la consolidación del superávit fiscal, con proyección hacia 2027.
Por eso, la baja en soja no fue presentada como una reducción inmediata en vigencia desde ahora, sino como parte de un sendero futuro de reducción tributaria condicionado a la situación fiscal.
El mensaje buscó combinar una señal concreta e inmediata hacia sectores del agro —especialmente trigo y maíz— con una promesa de reducción más profunda de impuestos a futuro, siempre bajo la lógica de mantener el equilibrio fiscal como condición central del programa económico del Gobierno.
Desde Nación señalaron que el esquema comenzará a aplicarse de manera progresiva y que forma parte de un “sendero de reducción tributaria” más amplio.

Durante el anuncio, Milei sostuvo que el objetivo de su gestión es continuar eliminando impuestos considerados “distorsivos” y afirmó que el superávit fiscal permitirá avanzar en nuevas reducciones tributarias.
“El Estado no puede seguir asfixiando al sector privado”, expresó el Presidente, quien además remarcó que el agro “es uno de los motores más importantes de generación de divisas”.
La medida se conoció pocos días después de nuevas señales de respaldo del Fondo Monetario Internacional a la política económica del Gobierno argentino.
En ese contexto, distintos sectores políticos interpretaron el anuncio como una combinación entre mensaje económico y movimiento político, en medio de la discusión por el rumbo fiscal y el impacto de la recesión sobre la actividad.
Mientras el oficialismo defendió la baja de retenciones como una medida para incentivar exportaciones y producción, desde sectores opositores volvieron a cuestionar el costo fiscal de resignar ingresos tributarios en un contexto de ajuste.
Desde Casa Rosada aseguran que la reducción impositiva apunta a:
El anuncio vuelve a colocar al agro en el centro de la estrategia económica del Gobierno nacional, en un año atravesado por el ajuste fiscal, la desaceleración inflacionaria y la búsqueda de recuperación de la actividad.