
Los jueces Roberto Daniel Mora y Diego Fernando Ucín dejaron sin efecto la sentencia del Tribunal Criminal Nº1 de Necochea que, en febrero de este año, había declarado inválido el artículo 7 de la Ordenanza 10.239/20, una norma vinculada a los cambios urbanísticos proyectados para el sector del Casino.
La causa había sido impulsada por la Asociación para la Conservación del Parque Miguel Lillo Necochea y María del Carmen Fonalleras, dentro de un expediente iniciado hace casi seis años y atravesado por cambios normativos, licitaciones frustradas y nuevos esquemas impulsados por el Municipio.
El expediente cuestionaba distintos aspectos de la Ordenanza 10.239/20, sancionada durante 2020 para impulsar el proyecto urbanístico sobre el predio del Complejo Casino de Necochea.
El foco principal terminó concentrado en el artículo 7, que modificó los usos urbanísticos permitidos en el sector ubicado frente al mar.
Entre los destinos contemplados figuraban:
En febrero, el Tribunal Criminal Nº1 había declarado inválido ese artículo al considerar que todavía faltaban evaluaciones ambientales, factibilidades técnicas y la convalidación provincial correspondiente.
La Cámara tomó un camino distinto.
El argumento central del fallo sostiene que una norma puede no estar todavía en condiciones de producir efectos jurídicos sin que eso implique necesariamente que sea inválida.
Los jueces remarcaron que la modificación urbanística impulsada por la Municipalidad continúa atravesando el procedimiento previsto en el artículo 83 del Decreto Ley 8912/77, por lo que todavía requiere convalidación provincial antes de entrar plenamente en vigencia.
Por eso concluyeron que la norma cuestionada puede resultar actualmente ineficaz, pero no inválida.
La sentencia también deja en claro que los cambios urbanísticos proyectados para el Complejo Casino todavía no están plenamente habilitados.
Entre los pasos pendientes aparecen:
Incluso, la propia Ordenanza 12.009 reconoce que esos trámites continúan abiertos y condiciona futuras decisiones municipales a ese proceso administrativo.
Otro aspecto importante del fallo es que la Cámara entendió que buena parte del planteo original perdió actualidad.
Los jueces remarcaron que la demanda había sido construida sobre el antiguo esquema de licitación pública impulsado años atrás y que ese contexto fue reemplazado por nuevos instrumentos normativos y nuevas estrategias municipales.
Por eso consideraron abstractos distintos cuestionamientos vinculados al viejo proceso licitatorio y a normas que ya fueron modificadas o sustituidas.
Este expediente es diferente al resuelto también hoy en la causa impulsada por María Susana Laborde.
Mientras aquel proceso discutía la suspensión de la subasta pública autorizada por la Ordenanza 12.009, esta causa se concentró específicamente en los cambios urbanísticos introducidos por la Ordenanza 10.239/20.
Sin embargo, ambos expedientes terminaron esta semana con resoluciones favorables para la Municipalidad y vuelven a modificar el escenario judicial alrededor del futuro del Complejo Casino.