Los intendentes de Tandil, Lobería, Balcarce y Ayacucho ya llevaron el reclamo directamente a la Secretaría de Transporte de la Nación. La actual conducción de Puerto Quequén considera que el ferrocarril será necesario si la estación marítima pretende dar otro salto en su volumen de cargas. En el Concejo Deliberante apareció una iniciativa para que Necochea acompañe institucionalmente las gestiones regionales. Y desde Lobería se puso sobre la mesa una cuestión decisiva: que la recuperación de la infraestructura no dependa exclusivamente de fondos públicos, sino que pueda concretarse mediante inversión privada.
A todo esto se suma un elemento central: la discusión se produce mientras el Gobierno nacional avanza con una reorganización del sistema ferroviario de cargas y profundiza un modelo con participación de capital privado.
La pregunta, entonces, empieza a cambiar. Ya no es solamente si sería conveniente recuperar el tren hacia Quequén, sino si esta combinación de intereses políticos, portuarios y productivos puede finalmente convertir en obra un proyecto que lleva décadas esperando.

Como informó NdeN el pasado 11 de agosto, los intendentes Miguel Lunghi, de Tandil; Pablo Barrena, de Lobería; Esteban Reino, de Balcarce; y Emilio Cordonnier, de Ayacucho, mantuvieron una reunión con el secretario de Transporte de la Nación, Mariano Plencovich.
El planteo fue concreto: que el corredor ferroviario que conecta al sudeste bonaerense con Quequén sea contemplado dentro de la futura reorganización de la red.
El servicio permanece inactivo desde 1998 y los jefes comunales pidieron además avanzar con un relevamiento técnico de vías, estaciones y puentes que permita conocer cuál es el verdadero estado de la infraestructura y cuánto costaría recuperarla.
Antecedente de NdeN: cuatro intendentes impulsan la vuelta del tren de cargas a Quequén
La intención regional es volver a vincular centros productivos del interior bonaerense con Puerto Quequén y complementar el transporte automotor con el ferroviario.
En los últimos días, el intendente de Lobería avanzó un paso más y explicó públicamente cómo imagina la recuperación del corredor.
En declaraciones a Ecos Radio, Barrena sostuvo que su propuesta no consiste en reclamar que el Estado financie íntegramente la reconstrucción.
“Nuestra postura no es que el Estado ponga un peso, sino que sea el privado el que invierta”, afirmó.
El planteo apunta a aprovechar la definición del futuro esquema ferroviario para establecer condiciones que permitan recuperar ramales productivamente estratégicos mediante capital privado.
El jefe comunal advirtió además sobre el riesgo de que futuros operadores concentren inversiones exclusivamente en los corredores de mayor rentabilidad y continúen dejando fuera de servicio ramales secundarios que, sin embargo, pueden resultar estratégicos para determinadas regiones.
Por eso considera fundamental que el corredor hacia Quequén quede contemplado desde el comienzo dentro del nuevo sistema.
La posición de Barrena encuentra una coincidencia importante en el destino final del corredor.
El actual presidente interino del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Mariano Carrillo, advirtió recientemente que el crecimiento de la estación marítima empieza a plantear un desafío fuera de los muelles: cómo transportar volúmenes cada vez mayores de mercadería hasta el puerto.
Puerto Quequén superó durante 2025 los nueve millones de toneladas movilizadas. Si pretende incrementar sustancialmente ese volumen, Carrillo considera necesario avanzar hacia un sistema multimodal que combine camión y ferrocarril.
En declaraciones periodísticas realizadas a comienzos de agosto, el titular portuario consideró el regreso del tren como una “posibilidad cierta en el mediano plazo”.
Carrillo también planteó que las inversiones millonarias necesarias para recuperar la infraestructura ferroviaria deberían provenir fundamentalmente del sector privado, mientras el Consorcio tendría un rol de acompañamiento y facilitación para que esas iniciativas puedan desarrollarse.
La cuestión no pasa por reemplazar al camión. El planteo es complementarlo.
Un aumento de varios millones de toneladas transportadas exclusivamente por carretera tendría consecuencias sobre rutas, accesos, calles y caminos. Incorporar el ferrocarril permitiría distribuir esa presión logística y ampliar la zona desde la cual Puerto Quequén puede captar producción.
Hay una particularidad detrás de las primeras gestiones regionales: Necochea no participó de aquella reunión de los cuatro intendentes con Nación, pese a que Puerto Quequén constituye el destino final del corredor cuya recuperación se reclama.
Ahora apareció una iniciativa para modificar esa situación.
Concejales de Fuerza Patria presentaron un proyecto de resolución para que Necochea adhiera institucionalmente al reclamo regional y tanto el Ejecutivo municipal como el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén acompañen las gestiones ante Nación.
La iniciativa toma como antecedente la presentación realizada por Tandil, Lobería, Balcarce y Ayacucho y plantea además la necesidad de efectuar un relevamiento integral de vías, puentes y estaciones para determinar qué inversión demandaría efectivamente recuperar el corredor.
Entre sus fundamentos aparecen la reducción de costos logísticos, la posibilidad de disminuir parte de la circulación del transporte pesado sobre las rutas y la necesidad de consolidar un esquema multimodal para el sudeste bonaerense.
De avanzar la iniciativa, Necochea sumaría una expresión institucional al reclamo que ya impulsan otros distritos de la región.
El tema tampoco resulta nuevo para el actual intendente Arturo Rojas.
Antes de llegar a la Intendencia, cuando presidía el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Rojas había impulsado gestiones para recuperar el transporte ferroviario.
El archivo oficial del Puerto conserva aquella iniciativa.
Durante su gestión se realizaron contactos con organismos nacionales vinculados con Transporte, Puertos, Vialidad y el sector ferroviario para analizar alternativas destinadas a restablecer el ingreso del tren de cargas.
El objetivo planteado entonces era ampliar el hinterland —la zona productiva de influencia del puerto—, reducir costos logísticos y complementar el transporte ferroviario con el automotor.
Una de las alternativas consideradas era el corredor Olavarría-Azul-Tandil-Quequén.
El proyecto contemplaba incluso utilizar la Estación Quequén como antepuerto y avanzar con conexiones que permitieran acercar las formaciones ferroviarias a las terminales portuarias.
Archivo oficial de Puerto Quequén: las gestiones por la reactivación del tren de cargas

Aquellos trabajos dejaron además un dato que hoy vuelve a adquirir interés.
Según las estimaciones difundidas entonces por Puerto Quequén, con la infraestructura disponible la capacidad ferroviaria rondaba las 604.800 toneladas anuales.
Con distintas adecuaciones dentro del sistema portuario se proyectaba alcanzar alrededor de 1.215.000 toneladas por año, mientras que un escenario mucho más ambicioso, que incluía recuperación de ramales y una mayor disponibilidad de vagones, calculaba una capacidad de saturación cercana a 3.744.000 toneladas anuales.
Se trata de estimaciones históricas y no de una proyección actualizada para 2026.
Después de casi tres décadas sin funcionamiento regular, el estado real de la infraestructura necesita una nueva evaluación técnica.
Precisamente por eso uno de los primeros pasos reclamados ahora es determinar qué quedó en condiciones de recuperarse, qué sectores requieren intervenciones de mayor magnitud y cuánto dinero sería necesario invertir.
El contexto portuario también cambió respecto de aquellos primeros proyectos.
Puerto Quequén cerró 2025 con un movimiento superior a los nueve millones de toneladas, un volumen que coloca cada vez más presión sobre el sistema terrestre que abastece a las terminales.
Actualmente, el camión constituye la herramienta prácticamente excluyente para trasladar esa producción.
Eso impacta no solamente sobre las rutas que convergen hacia Necochea y Quequén, sino también sobre caminos rurales y accesos urbanos.
En ese escenario, el tren aparece menos como una competencia para el transporte automotor que como una herramienta para aumentar la capacidad logística total de la región.
El concepto de transporte multimodal empieza así a convertirse en uno de los principales puntos de coincidencia entre quienes impulsan la recuperación: utilizar el ferrocarril para grandes volúmenes y distancias extensas y mantener al camión como una pieza indispensable para conectar establecimientos, centros de acopio, estaciones y terminales.
La discusión regional coincide, además, con una transformación del sistema ferroviario nacional.
El Gobierno avanzó con el proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística, que comprende las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza y contempla la participación de operadores privados.
Ese proceso no incorpora automáticamente el corredor hacia Quequén, vinculado con la red de la Línea General Roca.
Sin embargo, resulta relevante porque muestra la orientación adoptada por Nación para el futuro del transporte ferroviario de cargas: mayor participación privada en la explotación y las inversiones bajo nuevas condiciones contractuales.
Información oficial del Gobierno nacional sobre el proceso de Belgrano Cargas
Es precisamente dentro de ese proceso más amplio de redefinición ferroviaria donde los municipios intentan instalar la necesidad de recuperar el corredor hacia Puerto Quequén.
Pese al renovado impulso, todavía no existe una obra confirmada.
No hay por el momento un presupuesto actualizado para recuperar el ramal, un cronograma de trabajos ni una decisión de Nación que garantice que el corredor hacia Quequén será incorporado al futuro esquema ferroviario.
Tampoco está determinado qué empresa podría realizar las inversiones ni quién operaría eventualmente el servicio.
Antes será necesario conocer el estado de rieles, durmientes, puentes, estaciones, pasos a nivel y empalmes, además de determinar cuáles son los tramos que demandarían reconstrucciones completas.
Y ese punto es determinante: hablar de la vuelta del tren sin conocer todavía el estado integral del corredor implica que cualquier estimación económica actual sería prematura.
Pero algo sí parece haber cambiado.
Cuatro intendentes ya llevaron el pedido directamente a Nación. La conducción actual de Puerto Quequén considera que el tren será necesario para seguir aumentando el movimiento de cargas. Barrena propone que sean privados quienes financien las inversiones. El Concejo busca que Necochea acompañe institucionalmente las gestiones. Y existe un antecedente concreto de reclamos similares impulsados por Arturo Rojas cuando conducía la estación marítima.
Después de 28 años sin tren de cargas hacia Quequén, existe una coincidencia regional significativa alrededor de la necesidad de recuperarlo.
La incógnita decisiva ya no pasa por demostrar su importancia.
Ahora habrá que saber si Nación incorpora el corredor a su nuevo esquema ferroviario, cuánto costaría ponerlo nuevamente en funcionamiento y, fundamentalmente, si aparecerá la inversión privada necesaria para que los trenes vuelvan finalmente a llegar a Puerto Quequén.