
La convocatoria invita a llevar pancartas y afiches. También habrá una concentración en la Ciudad de Buenos Aires y una caravana desde Mar del Plata hacia Balcarce.
En diálogo con NdeN, una integrante del colectivo explicó que la concentración local busca acompañar las acciones de repudio que se organizan en distintos puntos del país.
Desde Basta de Fumigarnos consideran que la exoneración trasciende la pérdida del puesto de trabajo: cuestionan sus consecuencias para la continuidad de las investigaciones y la posibilidad de producir y divulgar información desde el sistema científico público.
“Es claramente una decisión que busca silenciar la investigación”, sostuvo la representante del colectivo, al referirse al trabajo que Aparicio desarrolló durante años desde la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.
La organización vincula la sanción con la difusión de resultados sobre la presencia de plaguicidas. Esa interpretación es compartida por la defensa de la científica, mientras que el INTA fundamentó la medida en faltas administrativas atribuidas a su actuación en el proyecto internacional SPRINT.
La integrante de Basta de Fumigarnos destacó especialmente el vínculo de Aparicio con las organizaciones que buscan conocer la situación ambiental de sus territorios.
Según explicó, la investigadora brindó asesoramiento, acompañamiento y formación para realizar los muestreos de agua y suelo efectuados en Necochea en 2021, incluidos sectores vinculados con establecimientos educativos.
“Ella nos enseñó de manera muy, muy, muy rigurosa cómo extraer las muestras”, recordó.
Desde el colectivo señalaron que ese trabajo permitió acceder a información sobre la presencia de plaguicidas en las muestras analizadas y contar con herramientas para plantear reclamos y discutir medidas de prevención.
Como reconstruyó NdeN en su cobertura anterior, el relevamiento ambiental local abarcó doce puntos del distrito, con muestras de Necochea, Quequén, Costa Bonita y el interior. Los resultados se difundieron en 2023.
Estos antecedentes corresponden a aquellas muestras y fechas: no constituyen un diagnóstico actualizado de toda el agua o el suelo del distrito.
En el testimonio brindado a NdeN, Basta de Fumigarnos también reivindicó el acceso a la información ambiental como una herramienta para comprender la exposición a plaguicidas y discutir las consecuencias del modelo productivo.
La representante sostuvo que conocer qué ocurre en el agua, el suelo y los cuerpos permite a las comunidades participar de las decisiones que afectan a sus territorios. Desde esa perspectiva, cuestionó que se obstaculice la divulgación de resultados científicos.
El colectivo considera que el trabajo de Aparicio aportó conocimientos a distintas organizaciones bonaerenses y que su apartamiento afecta esa relación entre investigación pública y demandas comunitarias.
Su planteo también incluye un reclamo por formas de producción que protejan la salud y el ambiente. Para la organización, la discusión sobre la científica debe contemplar tanto su situación laboral como las condiciones para continuar investigando y comunicar los hallazgos.
Aparicio coordinó la participación argentina en SPRINT, un proyecto internacional financiado por la Unión Europea que investigó la presencia de plaguicidas y las vías de exposición mediante muestras ambientales, humanas y animales.
El estudio abordó las mezclas de sustancias que pueden encontrarse en situaciones reales. El relevamiento ambiental acompañado por Aparicio en Necochea debe distinguirse de ese proyecto: se trata de antecedentes relacionados por su temática, pero no de un único muestreo.
Detectar residuos de plaguicidas no equivale, por sí solo, a diagnosticar una enfermedad ni a demostrar que una sustancia provocó un daño individual. Los resultados aportan información sobre exposición y deben interpretarse considerando las concentraciones, las vías de contacto, las características de los compuestos y otros factores.
Para Basta de Fumigarnos, esos conocimientos hacen necesario discutir medidas de prevención y garantizar que los resultados puedan ser conocidos por la población.
La sanción fue dispuesta mediante la Resolución 366 del Consejo Directivo del INTA, fechada el 26 de octubre.
Según la reconstrucción del expediente publicada por Agencia Tierra Viva, el organismo atribuyó a Aparicio faltas administrativas durante la coordinación de SPRINT. Los cuestionamientos incluyen decisiones adoptadas en el proyecto, procedimientos de gestión y comunicación con sus superiores.
Su abogado, Mario Bolla, rechazó las imputaciones, sostuvo que las actuaciones estaban autorizadas y cuestionó la proporcionalidad de la sanción. Anunció que buscará revertirla mediante recursos administrativos y, posteriormente, ante la Justicia.
Los antecedentes del conflicto se remontan a 2023, antes de la asunción de Javier Milei, mientras que la exoneración fue resuelta por las actuales autoridades del INTA. La denuncia de censura y represalia constituye la posición de Aparicio, su defensa y las organizaciones que la respaldan; no una conclusión judicial.
El viernes 30 de octubre, Aparicio fue intimada a retirarse del INTA Balcarce. El acta administrativa publicada por Bichos de Campo identifica al director del Centro Regional Buenos Aires Sur, Horacio Berger, acompañado por Juan Erreguerena y Eduardo Mondino, para comunicarle el cumplimiento de la resolución.

Erreguerena es responsable de la agencia del INTA Necochea y quedó transitoriamente a cargo de la Estación Experimental Balcarce, durante los quince días de suspensión de su director, Facundo Quiroz. La suspensión de Quiroz en el mismo expediente también fue informada por Bichos de Campo.
El acta comunica a Aparicio que perdió su condición de empleada del organismo y la intima a retirarse de la unidad.
La investigadora firmó en disconformidad. Dejó asentado que, según su posición, la resolución todavía no estaba firme porque continuaba abierto el plazo para presentar un recurso de reconsideración con jerárquico en subsidio, y denunció una vulneración de su derecho de defensa.
En su diálogo con NdeN, la representante de Basta de Fumigarnos también cuestionó la participación de entidades privadas del sector agropecuario en la conducción del INTA. Consideró que esa presencia condiciona las decisiones del organismo y dificulta cambios en las formas de producción.
La estructura institucional del Consejo Directivo combina representación pública y privada. Incluye lugares correspondientes al Estado y a las facultades de Agronomía y Veterinaria, junto con AACREA, Coninagro, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina y Sociedad Rural Argentina.
La presidencia está a cargo de Nicolás Bronzovich.
La afirmación de que el organismo responde a intereses del agronegocio corresponde a la evaluación política del colectivo. La composición del Consejo permite identificar a los sectores representados, pero no establece por sí sola cómo intervino o votó cada integrante en la sanción.
La jornada de respaldo tendrá distintos puntos de encuentro este miércoles 4 de noviembre:
Necochea: concentración a las 10 frente a la agencia del INTA, en avenida Jesuita Cardiel 2332 y calle 52, convocada por Basta de Fumigarnos Necochea-Quequén.
Ciudad de Buenos Aires: concentración a las 10 en avenida Rivadavia 1439, según la convocatoria difundida por la campaña de apoyo.
Mar del Plata: salida de una caravana a las 10 desde Funes y Roca, junto al complejo universitario, con destino al INTA Balcarce.
Las consignas de las convocatorias expresan el rechazo a lo que sus impulsores denuncian como censura contra Aparicio, cuestionan el desmantelamiento del INTA y reivindican el derecho a la salud.
En Necochea, el colectivo invita a acercarse con pancartas y afiches para acompañar a la investigadora y reclamar por la continuidad de una ciencia pública que permita conocer y discutir la situación ambiental de los territorios.