Por: REDACCIÓN NDEN

Durante los trabajos estuvo presente el secretario de Gobierno, Jorge Martínez, quien confirmó ante NdeN que la decisión de avanzar había sido tomada por el Departamento Ejecutivo y asumió personalmente la responsabilidad.
“Hay causa penal, se está dirimiendo. Resolvimos en el expediente, lamentablemente para ustedes, ya resolvimos”, sostuvo Martínez ante las personas que cuestionaban la intervención.
La tala se realizó durante la mañana del domingo 6 de septiembre, alrededor de las 8.30, frente a la sede del Colegio de Abogados.
Personas que se encontraban en el lugar solicitaron conocer la autorización para efectuar los trabajos y volvieron a cuestionar el procedimiento administrativo que había dado origen al conflicto semanas atrás.
Martínez se presentó posteriormente y defendió la decisión del Ejecutivo.
“Está la decisión tomada como funcionario público, se resolvió, por los motivos que están en el expediente, se van a reemplazar”, afirmó.
También sostuvo: “Yo vengo acá a decir que está autorizada”.
Frente a los cuestionamientos de quienes calificaban la medida como ilegal y señalaban presuntas irregularidades administrativas, el funcionario insistió en que la resolución ya había sido adoptada.
“Les puede gustar o no gustar”, expresó.
Y agregó: “Yo ando sin rodeos, sin vueltas, soy una persona seria”.
Martínez también repitió durante la discusión que “yo no soy amigo de nadie”, en respuesta a cuestionamientos formulados por las personas presentes.
Uno de los aspectos centrales de la discusión fue la existencia de una actuación judicial vinculada al procedimiento.
Martínez reconoció expresamente que el tema se encuentra bajo análisis judicial.
“Hay causa penal, se está dirimiendo”, dijo.
Sin embargo, explicó que esa circunstancia no modificó la decisión adoptada por el Ejecutivo.
“Si me pregunta la Justicia, le digo eso, que para eso estoy, es para tomar decisiones, está resuelto”, sostuvo.
Cuando las personas presentes le señalaron que una eventual resolución posterior podría llegar cuando los árboles ya hubieran sido eliminados, Martínez mantuvo su posición.
“Pueden hacer lo que quieran”, afirmó.
La existencia de una denuncia judicial no implica por sí misma que hubiera una orden de la Justicia que prohibiera realizar la intervención. Hasta el momento, NdeN no cuenta con constancia de una medida cautelar o resolución judicial que hubiera ordenado suspender los trabajos.
Lo que sí está confirmado es que el Ejecutivo conocía que las presuntas irregularidades del procedimiento habían sido llevadas a una Fiscalía y, aun así, decidió completar la tala.

El 24 de agosto, una vecina presentó una denuncia ante la UFI N.º 20 departamental de Necochea.

En esa presentación pidió que la Justicia investigara los cuestionamientos realizados previamente por Zugazúa dentro de la Municipalidad y determinara si existieron incumplimientos o conductas irregulares por parte de funcionarios intervinientes.
Entre otras medidas, Zugazúa había pedido que no se avanzara con la extracción de los dos árboles que todavía permanecían en pie y que se investigaran las responsabilidades administrativas correspondientes.
Esos dos ejemplares fueron finalmente talados este domingo.
Personas presentes durante la intervención aseguraron a NdeN que intentaron comunicarse con Guardaparques para solicitar su presencia.
Según los testimonios recogidos, desde el área les informaron que Martínez había comunicado que los trabajos estaban autorizados.
También según esos testimonios, ese domingo personal de Guardaparques se encontraba afectado a una actividad en Costa Bonita.
Los vecinos intentaron además comunicarse con Policía Ecológica, aunque aseguraron que no obtuvieron respuesta. Personal policial sí concurrió al lugar, pero los trabajos continuaron.
Las personas presentes cuestionaron especialmente que la intervención se realizara un domingo por la mañana mientras Guardaparques estaba afectado a otro operativo. Sin embargo, NdeN no cuenta hasta el momento con elementos que permitan afirmar que ambas circunstancias hayan sido organizadas deliberadamente para impedir la presencia del área.

Otro de los puntos que vuelve a abrir interrogantes es la forma en que se realizó la intervención.
Uno de los fundamentos utilizados anteriormente por el Municipio para justificar el retiro de los plátanos estaba relacionado con una presunta afectación de cañerías, cámaras, veredas y otros servicios provocada por las raíces.
Sin embargo, este domingo los ejemplares fueron cortados prácticamente al ras del suelo, sin que se realizara en ese momento la extracción del sistema radicular.
NdeN consultó a Martínez sobre esta situación: si uno de los problemas atribuidos a los árboles estaba precisamente en las raíces, ¿por qué se eliminó el tronco pero no se retiraron las raíces?
Martínez señaló que, según le informaron, la empresa deberá regresar con una máquina para extraer las raíces, una tarea que hasta el momento no fue realizada.
La diferencia no es menor. A lo largo de todo el conflicto se utilizó indistintamente el término “extracción”, pero la intervención realizada este domingo consistió, al menos en esta instancia, en la tala de los ejemplares al ras.

También surgieron cuestionamientos sobre el destino de la madera obtenida de los árboles.
Testigos presentes afirmaron que la leña fue retirada del lugar por los podadores que realizaron los trabajos.
Una de las personas que presenció el procedimiento aseguró que consultó por qué la madera no quedaba bajo resguardo municipal y recibió como respuesta que los podadores se la llevarían al dejar limpio el lugar.
NdeN planteó directamente la cuestión a Martínez.
El secretario de Gobierno manifestó no saber qué había ocurrido con la leña ni cuál había sido su destino.
Este punto requiere todavía una respuesta oficial más precisa. Deberá establecerse qué procedimiento corresponde aplicar a la madera proveniente de árboles ubicados en el espacio público y bajo qué autorización fue retirada del lugar.
En aquella oportunidad, Guardaparques intervino y frenó el procedimiento. Para entonces, uno de los ejemplares ya había sido retirado y otro había quedado severamente afectado.
Desde ese momento comenzó una discusión sobre qué autorización existía, qué había informado el área de Forestal y cuáles eran los fundamentos técnicos para retirar árboles cuyo estado sanitario había sido evaluado favorablemente.
Posteriormente, el secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Adrián Furno, ratificó administrativamente la decisión de avanzar.
El conflicto llegó al Concejo Deliberante y, finalmente, Zugazúa presentó su denuncia interna señalando presuntas irregularidades dentro del expediente y solicitando que los dos ejemplares restantes fueran preservados mientras se investigaba lo sucedido.
Después llegó la presentación ante Fiscalía.
Este domingo, esos últimos dos árboles fueron talados.
La novedad política que deja el episodio es que el secretario de Gobierno asumió expresamente la decisión de avanzar.
Ante quienes reclamaban que se suspendieran los trabajos hasta que se esclarecieran los cuestionamientos administrativos y judiciales, Martínez sostuvo que el expediente estaba resuelto y que, si posteriormente debía responder ante la Justicia, lo haría.
“Para eso estoy, es para tomar decisiones”, afirmó.
Ahora quedan varios interrogantes abiertos: qué resolución tendrá la denuncia presentada ante la Fiscalía, qué respuesta recibió la presentación administrativa de Zugazúa, cuál será el tratamiento de las presuntas irregularidades denunciadas, por qué las raíces permanecieron en el lugar y qué ocurrió finalmente con la madera retirada de los árboles.
